Frases de El cielo protector


Mientras veía desplegarse el paisaje bajo el calor, sus pensamientos se detuvieron brevemente en el sueño que todavía le preocupaba. Al cabo de un momento sonrió; ahora veía. El tren que corría cada vez más rápido era simplemente un símbolo de la vida misma.

Frases de desierto del sáhara


El tiempo por venir tenía siempre más de una dirección posible. No se podía ni siquiera renunciar a la esperanza. El viento soplaría, la arena se depositaría y de alguna manera aún imprevisible el tiempo produciría un cambio que no podía ser aterrador, porque no sería una continuación del presente.

Frases de lo mejor está por venir


La noche transcurría lentamente, pero (...) mirar el camino era más hipnótico que monótono. Si estuviera recorriendo regiones que no conocía, le hubiera resultado insoportable. La idea de que a cada momento se internaba un poco más en el Sáhara, de que dejaba atrás todas las cosas familiares, esta idea lo mantenía en un agradable estado de excitación.

Frases de desierto del sáhara


¿Cuál es el sistema de cambio justo? (...) Y en definitiva, ¿Quién inventó el concepto de justicia? ¿No es todo más fácil si te liberas simplemente de la idea de justicia? ¿Crees que la cantidad de placer, el grado de sufrimiento son constantes entre los hombres? ¿El resultado es siempre en cierto modo el mismo al final? ¿Crees eso? Si el resultado es el mismo, es sólo porque la suma final es cero.

Frases de justo


Tuvo un estremecimiento súbito de autocompasión casi agradable, tan bien expresaba su estado de ánimo. Era un estremecimiento físico; estaba solo, abandonado, perdido, sin esperanza, con frío. Especialmente con frío, un frío interior, profundo, que nada podía cambiar. Aunque esa glacial ausencia de vida era la base de su infelicidad, se aferraría siempre a ella porque era también el centro mismo de su ser, en torno al cual se había construido.

Frases de abandonado


El silencio del lugar, aun junto a la ventana, la sorprendió. Se hubiera dicho que no había alma viviente en varias leguas a la redonda. El famoso silencio del Sáhara. Se preguntó si, a medida que pasaran los días, su propia respiración le resultaría tan estrepitosa como en ese momento, si se acostumbraría al ridículo ruido que hacía al tragar la saliva y si ahora que tenía tanta conciencia de ello seguiría tragándola tan a menudo.

Frases de desierto del sáhara


Creo que los dos tenemos miedo de lo mismo. Y por una misma razón. Nunca hemos conseguido, ninguno de los dos, entrar en la vida. Estamos colgando del lado de afuera, por mucho que hagamos, convencidos de que nos vamos a caer en el próximo tumbo. (...) Estaba en algún lugar; para regresar de la nada había atravesado vastas regiones. En el centro de su conciencia había la certidumbre de una infinita tristeza, pero esa tristeza lo reconfortaba porque era lo único que le resultaba familiar.

Frases de certidumbre


Entre el turista y el viajero la primera diferencia reside en parte en el tiempo. Mientras el turista, por lo general, regresa a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra (yo añadiría y de su alma). El turista acepta su propia civilización sin cuestionarla y el viajero la compara con las otras y rechaza los aspectos que no le gustan.

Frases de turista


La muerte siempre está en camino, pero el hecho de que no sepamos cuándo llegará parece restarle finitud a la vida. Lo que odiamos tanto es esa terrible precisión. Pero como no sabemos, nos toca creer que la vida es un pozo sin fondo. Sin embargo, las cosas ocurren solo un determinado número de veces, en realidad, muy pocas. ¿Cuántas veces más recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que forma una parte tan entrañable de tu ser que ni siquiera puedes imaginar la vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizás ni eso. ¿Cuántas veces más verás salir la luna llena? Quizás veinte. Y sin embargo todo parece ilimitado.

Frases de razones para vivir


Dondequiera que mirara, el paisaje nocturno le sugería una sola cosa: la negación del movimiento, la suspensión de la continuidad. Pero mientras estaba allí, momentáneamente integrada al vacío que había creado, una duda se insinuó poco a poco en su espíritu, la sensación, primero débil, después más firme, de que parte de ese paisaje se movía delante de sus propios ojos. Los volvió hacia arriba y su rostro se contrajo. El cielo monstruoso, lleno de estrellas, el cielo entero giraba de costado. Parecía quieto como la muerte y, sin embargo, se movía. A cada instante una estrella, hasta entonces invisible, surgía de un lado del horizonte, mientras otra caía en el lado opuesto.

Frases de cielo estrellado

Obras relacionadas

El cielo protector

El cielo protector (1949), Paul Bowles
  • Libro, 1949
  • Original: The sheltering sky
  • Frases de El cielo protector: Una pareja viaja al desierto del Sahara acompañado de su amigo Tunner. Una cultura completamente ajena y un entorno natural hostil los arrojan hasta los límites de la razón.
  • Libro esencial

Autor

Paul Bowles (1910-1999): Escritor, novelista, poeta, compositor, traductor y viajero estadounidense, autor de "Reliquia del viento" (1943), "El cielo protector" (1949), "Memorias de un nómada" (1972), "Relatos completos" (1979) y "Puntos en el tiempo" (1982).


Palabras clave

Sentido de la vida Desierto del Sahara Problemas de pareja Viaje Alegoría Norte de África Límites de la razón Ambiente hostil

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