Frases de Doce cuentos peregrinos


Por la madrugada, después de darle de comer al gato, se apretó el corazón para no morir, y tomó la determinación de olvidar a María. Sólo vine a hablar por teléfono, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de madrugada


Se consideraba a sí misma como una Tauro pura, y tenía una fe ciega en sus augurios astrales. Sin embargo, nunca pudo cumplir el sueño de ganarse la vida como astróloga de millonarios. Buen viaje, señor presidente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de astrología


Ha sido una rara experiencia creativa que merece ser explicada, aunque sea para que los niños que quieren ser escritores cuando sean grandes sepan desde ahora qué insaciable y abrasivo es el vicio de escribir. Prólogo, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de creativo


La muchacha dijo después que de todos modos habría estado el tiempo que él hubiera querido sin cobrarle ni un céntimo, porque no podía haber en el mundo un hombre mejor comportado. La santa, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de modales


Está mal que tengan en el cuarto de servicio un bote de remos que no les sirve para nada -dijo el padre-. Pero está peor que quieran tener además equipos de buceo. La luz es como el agua, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de bote


Después de desahogarme de los excesos de champaña me sorprendí a mí mismo en el espejo, indigno y feo, y me asombré de que fueran tan terribles los estragos del amor. El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de indigno


Son mentiras y no lo son -dijo el presidente con una calma celestial-. Tratándose de un presidente, las peores ignominias pueden ser las dos cosas al mismo tiempo: verdad y mentira. Buen viaje, señor presidente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de presidente


El clima de su respiración era el mismo de la voz, y su niel exhalaba un hálito tenue que sólo podía ser el olor propio de su belleza. El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de respiración


Le dejaba papelitos de amor debajo de la almohada, en los bolsillos de la bata, en los sitios menos pensados. Eran mensajes de un apremio desgarrador capaz de estremecer a las piedras. Sólo vine a hablar por teléfono, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de bolsillos


(...) Sólo entonces caí en la cuenta de que los vecinos de asiento en los aviones, igual que los matrimonios viejos, no se dan los buenos días al despertar. El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de asiento


Entonces tocó para pedir empleo en la primera casa que le gustó para vivir, y cuando le preguntaron qué sabía hacer, ella sólo dijo la verdad: "Sueño". Me alquilo para soñar, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de empleo


No me tomé ni un día de reposo, pero a mitad del tercer cuento, que era por cierto el de mis funerales, sentí que estaba cansándome más que si fuera una novela. Lo mismo me ocurrió con el cuarto. Tanto, que no tuve aliento para terminarlos. Ahora sé por qué: el esfuerzo de escribir un cuento corto es tan intenso como empezar una novela. Pues en el primer párrafo de una novela hay que definir todo: estructura, tono, estilo, ritmo, longitud, y a veces hasta el carácter de algún personaje. Lo demás es el placer de escribir, el más íntimo y solitario que pueda imaginarse, y si uno no se queda corrigiendo el libro por el resto de la vida es porque el mismo rigor de fierro que hace falta para empezarlo se impone para terminarlo. El cuento, en cambio, no tiene principio ni fin: fragua o no fragua. Y si no fragua, la experiencia propia y la ajena enseñan que en la mayoría de las veces es más saludable empezarlo de nuevo por otro camino, o tirarlo a la basura. Alguien que no recuerdo lo dijo bien con una frase de consolación: "Un buen escritor se aprecia mejor por lo que rompe que por lo que publica". Es cierto que no rompí los borradores y las notas, pero hice algo peor: los eché al olvido. Prólogo, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de cuento

Obras relacionadas

Doce cuentos peregrinos

Doce cuentos peregrinos (1992), Gabriel García Márquez
  • Libro, 1992
  • Frases de Doce cuentos peregrinos: Compendio de doce cuentos escritos por Gabriel García Márquez a lo largo de dieciocho años y unificados por un tema central: historias que van de lo cotidiano a lo extraordinario.

Autor

Gabriel García Márquez (1927-2014): Escritor, novelista, editor, guionista y periodista colombiano, autor de "Cien años de soledad" (1967), "Relato de un náufrago" (1970), "Crónica de una muerte anunciada" (1981), "El amor en los tiempos del cólera" (1985) y "Noticia de un secuestro" (1996).


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