Frases de Doce cuentos peregrinos


(...) A modo de disculpa le pregunté si creía en los amores a primera vista. "Claro que sí", me dijo. "Los imposibles son los otros". El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de amor a primera vista


Ambos eran conscientes de tener tan pocas cosas en común que nunca se sentían más solos que cuando estaban juntos, pero ninguno de los dos se había atrevido a lastimar los cantos de la costumbre. María dos Prazeres, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de juntos


Los recuerdos reales me parecían fantasmas de la memoria, mientras los recuerdos falsos eran tan convincentes que habían suplantado a la realidad. De modo que me era imposible distinguir la línea divisoria entre la desilusión y la nostalgia. Prólogo, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de desilusión


Siempre he creído que no hay nada más hermoso en la naturaleza que una mujer hermosa, de modo que me fue imposible escapar ni un instante al hechizo de aquella criatura de fábula que dormía a mi lado. El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de mujer hermosa


Nos contó cómo fue que en un instante de locura del corazón había apuñalado a su dama en el lecho donde acababan de amarse, y luego azuzó contra sí mismo a sus feroces perros de guerra que lo despedazaron a dentelladas. Nos aseguró, muy en serio, que a partir de la media noche el espectro de Ludovico deambulaba por la casa en tinieblas tratando de conseguir el sosiego en su purgatorio de amor. Espantos de agosto, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de amar con locura


Hacía más de treinta años que había renunciado al hábito del café por imposición de sus médicos. Pero había dicho: "Si alguna vez tuviera la certidumbre de que voy a morir, volvería a tomarlo". Quizás la hora había llegado. Buen viaje, señor presidente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de certidumbre


Entonces no tuve ya ninguna duda, si es que alguna vez la tuve, de que el santo era él. Sin darse cuenta, a través del cuerpo incorrupto de su hija, llevaba ya veintidós años luchando en vida por la causa legítima de su propia canonización. La santa, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de santos


La invitamos a tomar el café en nuestra mesa, y la induje a hablar de sus sueños para sorprender al poeta. Él no le hizo caso, pues planteó desde el principio que no creía en adivinaciones de sueños. -Sólo la poesía es clarividente -dijo. Me alquilo para soñar, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de café


Esta vez fue ella quien se le rindió sin condiciones. "¿Y ahora hasta cuándo?", le preguntó él. Ella le contestó con un verso de Vinicius de Moraes: "El amor es eterno mientras dura". Dos años después, seguía siendo eterno. Sólo vine a hablar por teléfono, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de amor eterno


Era bella, elástica, con una piel tierna del color del pan y los ojos de almendras verdes, y tenía el cabello liso y negro y largo hasta la espalda, y una aura de antigüedad que lo mismo podía ser de indonesia que de los andes. Estaba vestida con un gusto sutil: chaqueta de lince, blusa de seda natural con flores muy tenues, pantalones de lino crudo, y unos zapatos lineales del color de las bugambilias. "Esta es la mujer más bella que he visto en mi vida", pensé, cuando la vi pasar con sus sigilosos trancos de leona, mientras yo hacía la cola para abordar el avión de Nueva York en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. El avión de la bella durmiente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de aeropuerto


Estaba sentado en el escaño de madera bajo las hojas amarillas del parque solitario, contemplando los cisnes polvorientos con las dos manos apoyadas en el pomo de plata del bastón, y pensando en la muerte. Cuando vino a Ginebra por primera vez el lago era sereno y diáfano, y había gaviotas mansas que se acercaban a comer en las manos, y mujeres de alquiler que parecían fantasmas de las seis de la tarde, con volantes de organdí y sombrillas de seda. Ahora la única mujer posible, hasta donde alcanzaba la vista, era una vendedora de flores en el muelle desierto. Le costaba creer que el tiempo hubiera podido hacer semejantes estragos no sólo en su vida sino también en el mundo. Buen viaje, señor presidente, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de parque


Soñé que asistía a mi propio entierro, a pie, caminando entre un grupo de amigos vestidos de luto solemne, pero con un ánimo de fiesta. Todos parecíamos dichosos de estar juntos. Y yo más que nadie, por aquella grata oportunidad que me daba la muerte para estar con mis amigos de América Latina, los más antiguos, los más queridos, los que no veía desde hacía más tiempo. Al final de la ceremonia, cuando empezaron a irse, yo intenté acompañarlos, pero uno de ellos me hizo ver con una severidad terminante que para mí se había acabado la fiesta. "Eres el único que no puede irse", me dijo. Sólo entonces comprendí que morir es no estar nunca más con los amigos. Prólogo, frases Doce cuentos peregrinos

Frases de entierro

Obras relacionadas

Doce cuentos peregrinos

Doce cuentos peregrinos (1992), Gabriel García Márquez
  • Libro, 1992
  • Frases de Doce cuentos peregrinos: Compendio de doce cuentos escritos por Gabriel García Márquez a lo largo de dieciocho años y unificados por un tema central: historias que van de lo cotidiano a lo extraordinario.

Autor

Gabriel García Márquez (1927-2014): Escritor, novelista, editor, guionista y periodista colombiano, autor de "Cien años de soledad" (1967), "Relato de un náufrago" (1970), "Crónica de una muerte anunciada" (1981), "El amor en los tiempos del cólera" (1985) y "Noticia de un secuestro" (1996).


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