Frases de Diarios


No quiero ir nada más que hasta el fondo. Cuaderno de noviembre de 1963 a julio de 1964, frases Diarios

Frases de nada


Desperté viéndome como un cuerpo sin piel, una llagada. Apéndice III, frases Diarios

Frases de cicatrices


La soledad de cada uno. No ser objeto de las miradas. Mirar en vez de ser mirada. Usar los ojos. Límites. No escribir, no preocuparse por escribir. No jugar a ser flaubert. S. Comprende. La que no comprende soy yo. Cuaderno de Buenos Aires de 1964 a 1968, frases Diarios

Frases de seducción


Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto. Cuaderno de octubre de 1960 a 1961, frases Diarios

Frases de inocencia


La verdad: trabajar para vivir es más idiota aún que vivir. Me pregunto quién inventó la expresión "ganarse la vida" como sinónimo de "trabajar". En dónde está ese idiota. Cuaderno de mayo a agosto de 1962, frases Diarios

Frases de ganarse la vida


El horror de habitarme, de ser -qué extraño- mi huésped, mi pasajera, mi lugar de exilio. Apéndice III, frases Diarios

Frases de exilio


No escribo más este diario de una manera continuada. Tengo miedo. Todo en mí se desmorona. No quiero luchar, no tengo contra quién luchar. Todo esto es tan viejo, tan cansado. Ojalá pudiera no mentir nunca. Cuaderno de Buenos Aires de 1964 a 1968, frases Diarios

Frases de diario


Imagino situaciones horribles para obligarme a actuar. Así la visión de los clochard para impulsarme a trabajar frenéticamente en la oficina (trabajar para no ser como ellos), sin pensar en absoluto en las pocas probabilidades que tengo de devenirlo pues en cualquier momento puedo volver a Buenos Aires, a mi hogar burgués. Lo mismo el viernes pasado, cuando vi la obra de Brecht y me asusté mucho como si mi caída en el hambre y en la pobreza fueran inminentes. Cuaderno de octubre de 1960 a 1961, frases Diarios

Frases de burgués


Escríbele hasta que te enredes en los hilos del lenguaje y caigas herida de muerte. Apéndice III, frases Diarios

Frases de herida


Sin saber cómo ni cuándo, he aquí que me analizo. Esa necesidad de abrirse y ver. Presentar con palabras. Las palabras como conductoras, como bisturíes. Tan sólo con las palabras. ¿Es esto imposible? Usar el lenguaje para que diga lo que impide vivir. Conferir a las palabras la función principal. Ellas abren, ellas presentan. Lo que no diga no será examinado. El silencio es la piel, el silencio cubre y cobija la enfermedad. Palabras filosas (pero no son palabras sino frases y tampoco frases sino discursos). Imposibilidad de fraguar símbolos. De allí la imposibilidad de escribir obras de ficción. Cuaderno de Buenos Aires de 1964 a 1968, frases Diarios

Frases de analizar


Estuve pensando que nadie me piensa. Que estoy absolutamente sola. Que nadie, nadie siente mi rostro dentro de sí ni mi nombre correr por su sangre. Nadie actúa invocándome, nadie construye su vida incluyéndome. He pensado tanto en estas cosas. He pensado que puedo morir en cualquier instante y nadie amenazará a la muerte, nadie la injuriará por haberme arrastrado, nadie velará por mi nombre. He pensado en mi soledad absoluta, en mi destierro de toda conciencia que no sea la mía. He pensado que estoy sola y que me sustento sólo en mí para sobrellevar mi vida y mi muerte. Pensar que ningún ser me necesita, que ninguno me requiere para completar su vida. Cuaderno de 1957 a 1960, frases Diarios

Frases de destierro


Cuando entré en mi cuarto tuve miedo porque la luz ya estaba prendida y mi mano seguía insistiendo hasta que dije: Ya está prendida. Me saqué los pantalones y subí a una silla para mirar cómo soy con el buzo y el slip; vi mi cuerpo adolescente; después bajé de la silla y me acerqué al espejo nuevamente: Tengo miedo, dije. Revisé mis rasgos y me aburrí. Tenía hambre y ganas de romper algo. Me dirigí a la mesa con el mantel rojo con libros y papeles, demasiado libros y papeles y quise escribir pero me dio miedo aumentar el desorden y me pregunté para qué lo aumentaría con un poema más que luego exigiría ser pasado a máquina y guardado en una carpeta. Me mordía los labios y no sabía qué hacer con las manos. Yo misma me asustaba porque me miraba a mí misma en mi piecita desordenada, andando y viniendo en slip y pullover sin pensar, con la memoria petrificada, con la boca devorándose. Pasé junto a la silla y me subí de nuevo en el espejo pero mi cuerpo me dio rabia y me tiré en la cama creyendo confiada en que el llanto vendría. Cuaderno de octubre de 1960 a 1961, frases Diarios

Frases de adolescente

Obras relacionadas

Diarios

Diarios (2003), Alejandra Pizarnik
  • Libro, 2003
  • Frases de Diarios: Pesadillas, complejos, temores, raras costumbres, amores y su mejor literatura, todo en estos textos de insólita y singular belleza.
  • Libro esencial

Autor

Alejandra Pizarnik (1936-1972): Escritora y poetisa surrealista argentina, autora de "Árbol de Diana" (1962), "Extracción de la piedra de locura" (1968) y "El infierno musical" (1971).


Palabras clave

Memorias Suicidio Sentido de la vida Recuerdos Soledad Desamor Sexo Temor al rechazo Fuerza de la pasión Diario personal Pesadillas

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