Frases de Coraline

Coraline

17 frases de Coraline de Neil Gaiman, libro de 2002.... Coraline descubre que una de las catorces puertas de su nuevo hogar está cerrada y tapiada. Un pasadizo que la llevará a un lugar escalofriante.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Neil Gaiman son: aceptarnos como somos, amor inquebrantable, botones por ojos, bruja, educar para la libertad, hechos sin sentido aparente, importancia de la familia, lealtad, universos paralelos, valor de la amistad, vencer los miedos.

Frases de Neil Gaiman

Frases de Coraline Neil Gaiman

01. (...) Porque, cuando haces algo a pesar del miedo que sientes -respondió ella-, necesitas tener mucho valor.

Valor


02. No tengo intención de quererte -repuso Coraline-. Hagas lo que hagas, no puedes obligarme a quererte.

Intención


03. La ingratitud de una hija es más punzante que el diente de un reptil -afirmó-. Pero el amor puede doblegar al espíritu más altivo.

Ingratitud


04. Los nombres son lo primero que desaparece cuando se extingue el aliento y el corazón deja de latir. Los recuerdos permanecen en nosotros más que los nombres.

Aliento


05. Los gatos no tenemos nombre. ¿No? -dudó Coraline. No -corroboró el gato-. Vosotros, las personas, tenéis nombres porque no sabéis quiénes sois. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necesitamos nombres.

Gatos


06. Pídele a tu madre que te prepare un gran tazón de chocolate bien caliente y que luego te dé gran abrazo. No hay nada como el chocolate caliente y un abrazo para espantar las pesadillas.

Chocolate


07. En mi primera infancia llevaba faldas y tenía el pelo largo y rizado -respondió con tono de duda-. Pero, ahora que lo pregunta, me parece que un día me quitaron las faldas, me pusieron pantalones y me cortaron el pelo.

Pantalones


08. Nosotros..., en fin, podríamos ser amigos, ¿no crees? -añadió. También podríamos ser raros ejemplares de una exótica raza de elefantes africanos bailarines -respondió el gato-. Pero no lo somos. Por lo menos -continuó con tono rencoroso, tras clavar una breve mirada en Coraline-, yo no.

Raza


09. Lo que decían le parecía absurdo, pero pensó que estarían inmersas en una discusión trasnochada y mil veces repetida, cómoda como un viejo sillón, de esas discusiones que ni se ganan ni se pierden, y que pueden durar eternamente si así lo desean ambas partes.

Absurdo


10. Durante unos momentos se sintió totalmente desplazada: no sabía dónde estaba, ni siquiera sabía con certeza quién era. Es asombroso el hecho de que una gran parte de nosotros siga inmersa en sueños cuando nos despertamos cada mañana y lo frágil que es ese momento.

Certeza


11. (...) No fue valiente porque no tenía miedo y además era lo único que podía hacer. Pero regresar después para buscar las gafas, cuando sabía que las avispas estaban allí y se encontraba aterrado...Para eso sí que es necesario tener valor.

Valiente


12. Si pierdo, me quedaré contigo para siempre y dejaré que me quieras. Seré la hija más obediente del mundo: comeré tu comida y jugaremos al juego de las familias. Y permitiré que me cosas botones en los ojos. La otra madre se quedó mirándola sin mover los negros botones. -Suena muy bien -reconoció-. ¿Y si no pierdes? -En ese caso me dejas marchar. Nos dejas marchar a todos: a mis verdaderos padres, a los niños muertos, a todos los que tienes atrapados aquí.

Hija


13. Alzó la vista cuando una mano se posó sobre su hombro. La otra madre la miraba fijamente con sus grandes ojos de botones negros.

Botones


14. Estás enferma y eres mala y rara. - ¿Crees que ésa es manera de hablarle a tu madre? -le preguntó la otra madre con la boca llena de escarabajos.

Repugnante


15. Se dirigió a su cuarto. Los juguetes revolotearon excitados cuando entró, como si estuviesen contentos de verla, y de la caja salió un pequeño carro de combate que la saludó tras rodar sobre otros juguetes.

Juguete


16. Pero ¿cómo es posible alejarse de algo y regresar al mismo tiempo? -Resulta fácil. Piensa en alguien que da la vuelta al mundo: parte alejándose de un lugar y al final regresa a él. -Entonces, éste es un mundo pequeño -apuntó Coraline. -Para ella es suficiente -afirmó el gato-. Las telarañas simplemente deben tener el tamaño adecuado para atrapar moscas.

Final


17. ¿Y podré llevar guantes de color verde fosforescente y botas de agua amarillas con forma de rana? De rana, de pato, de rinoceronte, de pulpo..., de lo que quieras. Todas las mañanas habrá un mundo nuevo para ti. Si te quedas, tendrás todo lo que desees. Coraline suspiró. Realmente no lo entiendes, ¿verdad? -repuso-. No quiero tener todo lo que deseo. Nadie lo quiere, no de verdad. ¿Dónde estaría la gracia si tuviese todo lo que quiero?

Gracia

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