Frases de Auto de fe

Auto de fe

37 frases de Auto de fe (Die blendung) de Elias Canetti, libro de 1935.... La vida de un intelectual aislado del mundo y prisionero de su dogmas, es un recorrido por los males de una sociedad que lo llevará a auto inmolarse. Historia que hace referencia a la quema de herejes en la Inquisición.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Elias Canetti son: aislamiento, condición de la mujer, cultura de masas, individuo y sociedad, inquisición, nazismo, quema de libros, refugio en biblioteca, verdadero amor.

Frases de Elias Canetti

Frases de Auto de fe Elias Canetti

01. El vicio despabila a la gente.

Vicio


02. El verdadero amor nunca se calma: inventa nuevas cuitas antes de que las viejas mueran.

Verdadero amor


03. Los asesinos vuelven al lugar del crimen.

Crimen


04. ¿Será demasiado tarde?... Nunca es tarde para aprender.

Demasiado tarde


05. ¡Qué poco necesita un hombre para ser feliz!

Ser feliz


06. Mas la razón, tal como nosotros la entendemos, es un malentendido.

Malentendidos


07. La mejor definición de patria es una biblioteca.

Biblioteca


08. ¡Si existe una vida puramente espiritual, es sin duda la que lleva este loco!

Espiritual


09. El verdadero amor se confiesa ante un altar.

Altar


10. (...) Por suerte, tu cara es algo más expresiva que tus labios.

Cara


11. Soy un pobre diablo, no tengo nada, no soy nadie, nunca seré nada y, sin embargo, no acepto nada.

Pobre


12. De su amor a la verdad provenía su desgracia.

Desgracia


13. La educación es un arma defensiva del individuo contra la masa que lleva dentro.

Individuo


14. La gratitud lo hizo ser cortés.

Gratitud


15. Buda fue contemporáneo de Confucio. Inmensas montañas los separaban, ¿Cómo hubieran podido conocerse?

Buda


16. ¿Qué es la muerte? La interrupción de ciertas funciones, algo negativo, la nada. ¿Debo acaso aguardarla?

Negativo


17. El presente es el culpable de todos los dolores...El pasado es bueno y no hace mal a nadie.

Añoranza


18. El carácter, cuando se posee, determina también el aspecto físico.

Carácter


19. Uno se aproxima a la verdad cuando se aleja de los hombres. La vida cotidiana es un entramado superficial de mentiras.

Superficial


20. Mi trabajo científico exige lucidez, y yo no suelo confundir las "equis" con las "úes" ni tomar una letra por otra.

Científico


21. Pagas tu memoria científica con una peligrosa carencia: no ves lo que ocurre a tu alrededor, nunca recuerdas tus propias experiencias.

Carencia


22. Y si alguno es tan duro de corazón que no se enmiende, sus víctimas se habrán salvado al menos del infierno.

Corazón de piedra


23. Era grosera, pero fiel. Empezaba a comprenderla mejor que antes. Lástima que fuera tan vieja; demasiado tarde para hacer de ella un ser humano.

Demasiado tarde


24. Dos ideas fijas lo acosaban: la de su mujer amante y abnegada y la de los libros que, ávidos e impacientes, lo incitaban al trabajo.

Ideas


25. (...) Estaba aislado por los libros que leía, por las frases que decía, por las mujeres que lo cercaban como un muro ávido y hermético.

Muro


26. Hay momentos en que la frontera tradicional trazada por la ciencia entre los mundos orgánico e inorgánico le parece, como cualquier frontera humana, artificial y caduca a todo ser pensante.

Frontera


27. Cada transeúnte era un mentiroso. Por eso ni los miraba. ¿Quién, entre los pésimos actores que integraban la masa, tenía un rustro capaz de interesarlo?

Mentiroso


28. La séptima Norma, cuya religiosa observancia les fue encomendada en los mismos términos, estipula: "Una monja no debe en ningún caso injuriar o censurar a un monje".

Normas


29. La insolencia de los arribistas también suele ganar terreno en las esferas científicas. La ciencia debiera tener sus tribunales de la Inquisición para juzgar a sus herejes.

Inquisición


30. ¿Sabe usted lo que sería incendiar una biblioteca? ¡Imagínese una biblioteca en llamas en un sexto piso! Miles de volúmenes... millones de páginas... billones de letras, cada una de las cuales arde, implora, grita, aúlla pidiendo auxilio.

Llamas

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