Frases de Al este del Edén

Al este del Edén

42 frases de Al este del Edén (East of Eden) de John Steinbeck, libro de 1952.... Epopeya de resonancias bíblicas que narra las vicisitudes de dos familias a lo largo de tres generaciones, desde la guerra de Secesión hasta la segunda guerra mundial, en el lejano valle Salinas, en la California septentrional.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de John Steinbeck son: california, el bien y el mal, familia, guerra de secesión, relación padre-hijo, segunda guerra mundial.

Frases de John Steinbeck Libros de John Steinbeck

Frases de Al este del Edén John Steinbeck

01. Un testamento es un regalo extraño.

Testamento


02. No hay preguntas desagradables, excepto las que vienen envueltas en condescendencia.

Preguntas


03. Lo valioso siempre está oculto en la mente solitaria de un hombre.

Valioso


04. A veces, a los hombres les gusta ser estúpidos, si ello les permite hacer algo que su inteligencia les prohibe.

Estúpido


05. Incluso en este paraíso que nos rodea, es agradable ver a los amigos.

Buen amigo


06. La importancia de un hombre en el mundo puede medirse por la calidad y el número de sus momentos de gloria.

Calidad


07. En su mente giraban en confuso tropel sensaciones, imágenes y sentimientos. Era incapaz de separar ahora lo cierto de lo imaginado.

Sensaciones


08. (...) Puede que hiciera algo bueno con ese dinero. No hay mejor trampolín que una mala conciencia para saltar a la filantropía.

Filantropía


09. Para un monstruo lo monstruoso es lo ordinario, ya que cada uno se considera a sí mismo normal. Para quien lleva un monstruo dentro de sí, ello debe de ser aún más tenebroso, ya que carece de signos visibles que le permitan establecer comparaciones con los demás. El que ha nacido desalmado considerará ridículo a cualquier ser atento al dictado de su conciencia. Para un delincuente, la honradez es de tontos. No debemos olvidar que un monstruo sólo es una variante y que, según su parecer, lo monstruoso es normal.

Corazón de piedra


10. En una época como ésta, me parece bueno y natural hacerme las siguientes preguntas: ¿En qué creo? ¿Por qué debo luchar, y contra qué debo luchar?

Época


11. Tienes que saber que el soldado es el más santo de todos los humanos, porque es el que más pruebas tiene que pasar, más que todos.

Soldados


12. (...) Fue educado en los asuntos mundanos por un hombre joven y sin experiencia, y ello le dio la capacidad para generalizar que sólo poseen las personas poco experimentadas.

Generalizar


13. Bien, aquí tienes la caja que querías. Dentro he guardado casi todo lo que tengo, y todavía no está llena. En ella hay dolor y pasión, buenos y malos sentimientos y buenos y malos pensamientos, el placer del proyecto, algo de desesperación y el gozo indescriptible de la creación. Y, por encima de todo, la gratitud y el afecto que siento por ti. Y aun así la caja no está colmada.

Gratitud


14. Sólo tenemos una historia. Todas las novelas, la poesía entera, están edificadas sobre la lucha interminable entre el bien y el mal que tiene lugar en nuestro interior.

El bien y el mal


15. Cuando nuestra comida, ropa y vivienda sean producidas en serie, el método de la fabricación en masa se aposentará en nuestros cerebros y eliminará cualquier otra forma de pensar.

Sociedad de consumo


16. El dinero es muy fácil de hacer si no se quiere otra cosa. Pero con unas pocas excepciones, lo que los hombres quieren no es dinero, sino lujo, amor y ser admirados.

Lujo


17. Cuando un hombre llega a las puertas de la muerte, no importa cuáles puedan haber sido sus talentos, su influencia y su genio, que si muere sin amor, su vida entera le parecerá un fracaso, y su muerte, un frío horror. Me parece que si estamos obligados a escoger entre dos líneas de pensamiento o de acción, sería bueno que pensásemos en nuestra muerte, y que, por lo tanto, nos esforzásemos en vivir de tal manera que nuestra muerte no le produjese ningún placer al mundo.

Influencia


18. Los negros eran lo suficientemente pobres para ser bondadosos, pero no podían confiar en ningún hombre blanco por pobre que fuese, y los blancos pobres tenían miedo de los extraños.

Desconfianza


19. (...) Y no era guapa. Quizá no llegaba ni a bonita, pero poseía ese encanto que hace que los hombres vayan tras una mujer, con la esperanza de que algo de él se les transmita.

Guapa


20. La cálida intimidad y la confianza que le demostró su padre eran cosas dignas de ser recordadas. Incluso llegó a decirle: "Tengo confianza en ti". Ante este pensamiento, se sintió mucho más reconfortado.

Intimidad


21. No hay para mí nada más triste que los recuerdos sujetos por el pegamento de los sellos de correo. Si no se puede ver, oír o tocar a un hombre, es mejor dejarlo marchar.

Correo


22. Una verdad a la que no se da crédito nos hiere mucho más que una mentira. Requiere un gran valor respaldar una verdad inaceptable para nuestra época; conlleva siempre un castigo, que suele ser la crucifixión.

Castigo


23. (...) Tiene que seguir adelante, haga lo que haga, o aunque no haga nada. Aun en el caso de que deje que la tierra se convierta en barbecho, no podrá evitar que crezcan las hierbas y los zarzales. Siempre brotará algo.

Seguir adelante


24. Por eso estoy hablando con usted. Usted es una de esas raras personas que son capaces de separar sus observaciones de sus prejuicios. Usted ve lo que es, mientras que la mayor parte de la gente ve lo que espera ver.

Prejuicios


25. Y también pienso que el mal debe engendrarse a sí mismo constantemente, mientras que el bien, la virtud, son inmortales. El vicio muestra siempre un rostro juvenil, mientras que la virtud es más venerable que ninguna otra cosa en el mundo.

Virtud


26. Un soldado debe desear hacer las cosas que tiene que hacer, o por lo menos, sentirse satisfecho con ellas. Yo no podía hallar razones lo suficientemente buenas para matar hombres y mujeres, ni tampoco podía entender las explicaciones que nos daban para hacerlo.

Matar


27. (...) Me habló de cómo un hombre, un hombre de verdad, no tiene que permitir que la pena lo aniquile. Me repitió una y otra vez que estaba seguro de que el tiempo la suavizaría. Me lo repitió tanto, que me di cuenta de que estaba vencido.

Pena


28. En medio de la duda, estoy seguro de que por debajo de las capas superficiales y exteriores de fragilidad, los hombres desean ser buenos y quieren ser amados. Verdad es que muchos de sus vicios no constituyen más que atajos que intentan abrir para llegar al amor.

Fragilidad


29. Aron, esto pasará. Sólo tienes que esperar un poco. Ya sé que no es un gran consuelo, porque no te lo crees, pero es lo mejor que puedo hacer por ti. Trata de comprender que las cosas no son ni tan buenas ni tan malas como ahora te parecen.

Consuelo


30. Los narradores de historias de las ciudades falsean de tal manera la vida, que la hacen aparecer dulce a los ojos de los perezosos, de los estúpidos y de los débiles, y eso sólo contribuye a reforzar sus flaquezas, sin enseñarles nada, ni hacerles el menor bien, ni engrandecer su corazón.

Aparecer


31. (...) Comprendo que un sistema construido sobre un molde determinado trate de destruir el espíritu libre, porque éste representa una amenaza para su supervivencia. Por supuesto que lo comprendo, pero lo detesto, y lucharé contra ello para preservar lo único que nos diferencia de las bestias incapaces de crear. Si la gloria puede ser aniquilada, estamos perdidos.

Amenaza


32. (...) Pero yo creo que la mente libre e investigadora del individuo es la cosa más valiosa del mundo. Y por eso lucharé a favor de la libertad de pensamiento, para que pueda seguir la dirección que desee, sin imposiciones ni ataduras. Y lucharé contra cualquier idea, religión o gobierno que limite o destruya al individuo.

Libertad de pensamiento

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