Frases de metro

Frases sobre "metro" (subterráneo, ferrocarril, tren, muchedumbre, transporte, túneles)

Frases de metro

Las mejores frases sobre metro de Carmen Gaite, Carlos Monsiváis, Joaquín Sabina, Walter Benjamin, Allen Ginsberg, Joyce Carol Oates, John Katzenbach, Patrick Modiano, Antonio Fraguas.

Ferrocarril eléctrico urbano para el transporte de pasajeros, que recorre una ciudad parcial o totalmente por túneles subterráneos. Conjunto de las instalaciones que están asociadas a este ferrocarril.

Metro

01.El que viaja con frecuencia en el Metro, ya carece de posibilidades de ascenso."Autoayúdate que Dios te ayudará"(2011)

Carlos Monsiváis


02.¿Te has parado alguna vez a ver los colores que estallan en Madrid cuando, al salir del metro en una tarde otoñal, el sol se va?

Joaquín Sabina


03.No puedes conducir autos en una tumba de metro y medio a pesar que el universo es un mausoleo lo suficientemente grande para cualquier cosa.

Allen Ginsberg


04.El Metro es la imagen del mundo felizmente suspendido entre la estación Génesis y la estación Apocalipsis."Autoayúdate que Dios te ayudará"(2011)

Carlos Monsiváis


05.(...) Es la gente lo que lo tiene que decir. Enséñales lo que haces, por cualquier medio, hasta en las escaleras del Metro y observa sus reacciones.

Antonio Fraguas


06.Los meses me parecieron estaciones de metro o de tren a las que las personas llegaban con la ilusión de que les sucediera algo y de las que se iban sin que les hubiera pasado nada."El orden alfabético"(1998)

Juan José Millás


07.Suicídese, doctor. Tírese de un puente. Vuélese la tapa de los sesos con una pistola. Arrójese bajo un autobús. Láncese a las vías del metro. Abra el gas de la estufa. Encuentre una buena viga y ahórquese. Puede elegir el método que quiera. Pero es su mejor oportunidad.

John Katzenbach


08.Cada nueve minutos el metro pasaba por debajo de la sala. Las ventanas crujían, las lámparas temblaban, la televisión parecía a punto de estallar. El efecto era terrible, como si la casa estuviera en el lomo de una ballena. O peor todavía: como si estuviera en el lomo de una ballena acatarrada."Autopista sanguijuela"(1998)

Juan Villoro


09.Mientras voy en el metro para estar media hora con una del asilo, recuerdo quién fue ella en su esplendor. Entonces visitarla era un orgullo y no una caridad. ¿Seré tan frío como para esperar un somnífero rápido, indoloro; o bien para rogar, como ella ruega, que dios o la naturaleza precipiten su función terrenal?

Wystan Hugh Auden


10.En el momento en que yo salía de la boca de metro, la vi en la cabina telefónica. Llevaba su abrigo amarillo. Me pregunté si acababa también ella de salir del metro. Habría entonces en su vida trayectos y horarios regulares... Me costaba imaginarla ejerciendo un trabajo diario, como todos los que cogían el metro a esa hora."Joyita"(2001)

Patrick Modiano


11.Había mucha gente que iba hablando sola en el metro de Nueva York. Unos entre dientes, otros más alto y algunos incluso echando discursos como si fueran curas. Es tos últimos solían llevar las ropas en desorden y el pelo alborotado, pero, aunque decían de vez en cuando, con un tono altisonante, "hermanos" o "ciudadanos", sus palabras se estrellaban contra una muralla de silencio y de indiferencia. Nadie los miraba.

Carmen Gaite


12.Una joven de cuerpo esplendoroso en lo mejor de su belleza física. Un vestido marfil de tirantes y sin espalda que le recoge los pechos en blandos y ondulados pliegues del tejido. Está de pie encima de un respiradero del metro de Nueva York, con las piernas abiertas y sin medias. La rubia cabeza cae extasiada hacia atrás mientras una ráfaga de aire le levanta la deslumbrante falda, poniendo al descubierto las blancas bragas de algodón. ¡Algodón blanco! El vestido de crepé flota, es vaporoso como la magia. El vestido es magia. Sin el vestido, la joven sería carne de hembra, cruda y desnuda."Blonde"(2000)

Joyce Carol Oates


13.París se alza sobre una serie de cavernas desde el cual retumban los ruidos del metro y de los trenes, sobre el cual cada ómnibus o cada camión de los que pasan despierta un eco largo y duradero. El gran sistema técnico que ahí conforman calles y tuberías se viene entrecruzando con viejos abovedados subterráneos, fallas calcáreas, grutas, catacumbas que han ido creciendo desde tempranos tiempos medievales. Hoy mismo, por dos francos, es posible pagarse aún la entrada para viajar a este París nocturno, más barato y menos peligroso que el espacio del mundo superior. La Edad Media lo veía de otro modo...

Walter Benjamin


14.En vísperas de Navidad, los coches y autobuses que circulan por Manhattan se ven forzados a ir a paso de tortuga. No les queda otro remedio. Las calles céntricas, que naturalmente son las más atractivas, se convierten en un hormiguero humano que bulle y se empuja por las esquinas, entre los puestos de vendedores ambulantes, en las paradas de autobús, en los pasos de peatones. Y esa masa de peatones, cuando cierran sus puertas las oficinas, se incrementa con los que salen vomitados sin cesar de la boca del metro y bracean como nadadores contra corriente para alcanzar la puerta de unos grandes almacenes donde pasar la tarde haciendo compras y desplazándose de una sección a otra en escaleras metálicas.

Carmen Gaite