Frases de Incineración

Leer memorias es bañarte en ceniza. Y es un buen ejercicio de auto incineración.

Frases de Lucian Blaga


Una media hora después de introducir el gas, se abría la puerta y se ponía en funcionamiento el ventilador. Los cuerpos no exhibían marcas especiales: no había contorsiones ni cambio de color. Sólo cuando permanecían varias horas tendidos en el suelo dejaban el típico rastro de los cadáveres. Era muy raro encontrar excrementos. Tampoco había lesiones en los cuerpos, y los rostros no estaban crispados. A continuación, el comando especial se ocupaba de arrancar los dientes de oro y de cortar el cabello a las mujeres. Luego, los cuerpos eran subidos en ascensor a la planta baja, donde los hornos ya estaban encendidos. Según la dimensión de los cadáveres, se podía introducir en cada uno de ellos hasta tres a la vez. La duración de la incineración dependía también del tamaño de los cuerpos.

Frases de Rudolf Hoess


Desde las primeras incineraciones al aire libre se observó que el método, a la larga, no sería utilizable. Cuando hacía mal tiempo o demasiado viento, el olor se esparcía varios kilómetros a la redonda y toda la población de los alrededores empezaba a hablar de la incineración de judíos, pese a la propaganda del partido y de los órganos administrativos. Todos los SS que participaban en la acción de exterminio habían recibido la severa orden de guardar silencio. Sin embargo, cuando después las autoridades de las SS iniciaron ciertos sumarios, se descubrió que los acusados no habían respetado esta consigna de silencio. Ni siquiera las penas más severas podían impedir los rumores.

Frases de Rudolf Hoess