Frases de Geisha

En Gion Kobu no nos referimos a nosotras mismas como geishas (que significa "artistas"), sino que usamos un término más específico: geiko o "mujer del arte". Una clase de geiko, famosa en el mundo entero como símbolo de Kioto, es la joven bailarina conocida como maiko o "mujer de la danza".

Frases de Mineko Iwasaki


Existe un gran misterio acerca de lo que significa ser una geisha o, en mi caso, una geiko, y no son pocos los equívocos que suscita nuestra profesión. Espero que mi relato contribuya a esclarecerla y, a la vez, sirva de testimonio de este singular componente de la historia cultural japonesa.

Frases de Mineko Iwasaki


(...) La sola idea de que las casas de geishas son antros de perdición es ridícula, ya que los hombres apenas sí pueden entrar en estos bastiones de la sociedad femenina y, mucho menos, alternar con las mujeres.

Frases de Mineko Iwasaki


(...) La cuestión es que mi amiga Yuriko acabó en un establecimiento de Shimabara, el barrio del placer de Kioto. Shimabara era un distrito autorizado donde ejercían su oficio las cortesanas o prostitutas de categoría, las oiran y las tayu, que, al mismo tiempo, eran expertas en las artes tradicionales. Como las maiko, las jóvenes oirán también celebran su mizuage, pero en su caso el ritual consistía en ser desfloradas por un cliente que pagaba una importante suma de dinero por tal privilegio. Esta ambivalencia de la palabra mizuage ha creado, por otra parte, cierta confusión sobre lo que significa ser geisha.

Frases de Mineko Iwasaki


Las geishas no tienen la obligación de hacer voto de silencio, pero su existencia se basa en la convicción, típicamente japonesa, de que lo que sucede durante la mañana en la oficina y lo que pasa por la noche tras unas puertas bien cerradas son cosas muy distintas, y han de estar separadas, en compartimentos estancos. Las geishas sencillamente no dejan constancia de sus experiencias.

Frases de Arthur Golden


El kimono de la joven geisha de los dientes grandes que había visto en Senzuru, el pueblo del señor Tanaka, me había impresionado; Pero éste era azul turquesa, con líneas color marfil que imitaban los remolinos de un arroyo. Brillantes truchas plateadas nadaban en la corriente, y en la superficie del agua se formaban anillos dorados en donde la rozaban las tiernas hojas de un árbol. Sin duda, la túnica estaba tejida en seda pura, como el obi, que estaba bordado de verdes y amarillos pálidos. Y la ropa no era lo único extraordinario en ella; También llevaba la cara pintada con una espesa capa blanca, como una nube iluminada por el sol. Sus negros cabellos, moldeados con ondas, brillaban como la laca y estaban decorados con adornos de ámbar y con un pasador del que colgaban unas tiritas plateadas que relucían con sus movimientos.

Frases de Arthur Golden


(...) Las geishas son todavía más supersticiosas que los pescadores. Una geisha nunca sale a ejercer sus funciones hasta que alguien no encienda un pedernal en su espalda para favorecer la buena suerte.

Frases de Arthur Golden


Cuando una geisha se despierta por la mañana es una mujer como cualquier otra. Puede que tenga el cutis grasiento tras las horas de sueño y que le huela mal el aliento. Cierto es que puede llevar un peinado asombroso, pero en cualquier otro respecto es una mujer como todas, y no es una geisha. Sólo cuando se sienta ante el tocador para maquillarse se convierte en geisha. Y no me refiero a que esto suceda cuando empieza a parecerse físicamente a una geisha, sino a cuando empieza a pensar como una geisha.

Frases de Arthur Golden


-Leche. Huele a leche. Huele como un niño de pecho. -Cuando empezaba a doblar el abrigo que él se había quitado, la mujer le dirigió una mirada feroz, con las facciones tensas-. Es de tu niña. La cogiste en brazos al salir de casa, ¿Verdad? ¿Verdad que sí? ¡La odio! ¡La odio! Con un temblor violento en la voz, la mujer se levantó y tiró el abrigo al suelo. -La odio. ¿A quién se le ocurre venir aquí después de tener a un bebé en los brazos? Su voz era dura, pero la mirada de sus ojos era aún peor. Se trataba de una geisha con la que intimaba hacía ya algún tiempo. Sabía desde el principio que él tenía esposa e hijos, pero el olor de la niña provocó su repulsión y unos celos violentos. Eguchi y la geisha nunca volvieron a mantener buenas relaciones. El olor que tanto había disgustado a la geisha era el de su hija menor.

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Geisha

Frases de geisha

Frases de geisha: Mujer japonesa que desde joven es educada en el canto, baile y conversación para servir y agradar en fiestas, reuniones o banquetes: a apariencia de una geisha cambia a lo largo de su carrera, desde la femenina y maquillada maiko, hasta la apariencia madura de una geisha mayor y consolidada.

Ver también

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