Frases de Árbitros

A los árbitros hay que defenderlos y no olvidar nunca que tienen una labor muy difícil. Como todos los deportistas que están en el campo, los árbitros también tienen un margen de error que debemos aceptar. Y tampoco vale que luego los programas de televisión especializada en conformación deportiva repitan los fallos arbitrales hasta la saciedad. Porque, en ocasiones, no se despeja la duda ni aunque se repita la jugada 80 veces a cámara lenta, y las interpretaciones son opuestas y contradictorias.

Frases de Johan Cruyff


Con los árbitros y los rivales hablo más. Con los compañeros no es preciso. Hace tanto que jugamos juntos que nos entendemos con solo una mirada.

Frases de Lionel Messi


Cada hombre es árbitro de sus propias virtudes.

"El ruido y la furia" (1929) Frases de "El ruido y la furia" (1929) Frases de William Faulkner


(...) Está condenado a mirar el partido de lejos. Sin moverse de la meta aguarda a solas, entre los tres palos, su fusilamiento. Antes vestía de negro, como el árbitro. Ahora el árbitro ya no está disfrazado de cuervo y el arquero consuela su soledad con fantasías de colores.

"El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de "El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de Eduardo Galeano


El árbitro es arbitrario por definición. Éste es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible y el ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera.

"El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de "El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de Eduardo Galeano


Silbato en boca, el árbitro sopla los vientos de la fatalidad del destino y otorga o anula los goles. Tarjeta en mano, alza los colores de la condenación: el amarillo, que castiga al pecador y lo obliga al arrepentimiento, y el rojo, que lo arroja al exilio.

"El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de "El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de Eduardo Galeano


Su trabajo consiste en hacerse odiar. Única unanimidad del fútbol: todos lo odian. Lo silban siempre, jamás lo aplauden. Nadie corre más que él. Él es el único que está obligado a correr todo el tiempo. Todo el tiempo galopa, deslomándose como un caballo, este intruso que jadea sin descanso entre los veintidós jugadores; y en recompensa de tanto sacrificio, la multitud aúlla exigiendo su cabeza. Desde el principio hasta el fin de cada partido, sudando a mares, el árbitro está obligado a perseguir la blanca pelota que va y viene entre los pies ajenos.

"El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de "El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de Eduardo Galeano


Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias. Los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera. Cuánto más lo odian, más lo necesitan. Durante más de un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él.

"El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de "El fútbol a sol y sombra" (1995) Frases de Eduardo Galeano