Frases de Yasunari Kawabata

Otoko seguía amando a Oki (... ). ¿Pero era posible que esos amores hubieran permanecido inalterables desde los tiempos en que habían sido una realidad tangible? ¿No cabía la posibilidad de que algo de esos mismos amores se hubiera transformado sutilmente en amor por si misma? Pérdidas estivales, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Amores


Una poetisa muerta de cáncer en su juventud había dicho en uno de sus poemas que para ella, en las noches de insomnio, "la noche ofrece sapos, perros negros y cadáveres de ahogados". 1, La casa de las bellas durmientes

Frases de "La casa de las bellas durmientes" (1961) Frases de Insomnio


No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la mujer dormida ni intentar nada parecido. 1, La casa de las bellas durmientes

Frases de "La casa de las bellas durmientes" (1961) Frases de Anciano


-Leche. Huele a leche. Huele como un niño de pecho. -Cuando empezaba a doblar el abrigo que él se había quitado, la mujer le dirigió una mirada feroz, con las facciones tensas-. Es de tu niña. La cogiste en brazos al salir de casa, ¿Verdad? ¿Verdad que sí? ¡La odio! ¡La odio! Con un temblor violento en la voz, la mujer se levantó y tiró el abrigo al suelo. -La odio. ¿A quién se le ocurre venir aquí después de tener a un bebé en los brazos? Su voz era dura, pero la mirada de sus ojos era aún peor. Se trataba de una geisha con la que intimaba hacía ya algún tiempo. Sabía desde el principio que él tenía esposa e hijos, pero el olor de la niña provocó su repulsión y unos celos violentos. Eguchi y la geisha nunca volvieron a mantener buenas relaciones. El olor que tanto había disgustado a la geisha era el de su hija menor. 1, La casa de las bellas durmientes

Frases de "La casa de las bellas durmientes" (1961) Frases de Geisha


La novela no podría haber existido sin su historia de amor. Y esa historia era la razón de que la novela fuera tan leída. Si él no hubiera conocido a Otoko, nunca habría sabido lo que era un amor como aquél. El encontrar un amor como aquél a los treinta años podía considerarse una fortuna o una desdicha –él no habría sabido decir qué era–, pero no cabía duda de que había posibilitado su exitoso debut como autor. Primavera temprana, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Novela


¿Pero era posible que esos amores hubieran permanecido inalterables desde los tiempos en que habían sido una realidad tangible? ¿No existía la posibilidad de que algo de esos mismos amores se hubiera transformado sutilmente en amor por sí misma? Pérdidas estivales, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Amor eterno


En lo más profundo de tu corazón sigues enamorada de él... Supongo que en una mujer, hasta el odio es una forma del amor. Un jardín rocoso, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Enamorada


-Sí, en invierno hace mucho frío aquí -asintió Otoko. -Dudo que perdure hasta el invierno. - ¿A qué te refieres? -A su amor. Algunos de ellos ya no tendrán ganas de ver al otro para entonces. - ¿De modo que pensabas en eso? ¿Por qué tienes que preocuparte por una cosa así, a tu edad? - ¡Porque no soy tan tonta como tú, que has pasado veinte años enamorada de alguien que arruinó tu vida! Otoko permaneció en silencio. -Oki te abandonó pero tú te has negado a reconocerlo. El loto en llamas, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Amor no correspondido


El dolor la había dejado exhausta; apenas si podía trazar planes para el día siguiente. ¿Cómo pensar entonces en un futuro lejano? El loto en llamas, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Plan


¿Tanta nieve cae? -En el pueblo vecino, los niños salen por las ventanas del piso superior de la escuela. Los más arriesgados se sumergen como si estuvieran nadando y cavan túneles. Primera parte, País de nieve

Frases de "País de nieve" (1937) Frases de Nieve


No me importa que sólo dure cinco o diez días, pero necesito a alguien que pueda hacerme olvidar completamente de mí misma. Un cielo cargado de lluvia, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Distracción


¿Por qué no hablas? –preguntó–. ¿Por qué estás tan callado? Es una crueldad de tu parte. Tironeó la cortina con gesto caprichoso. – ¿No te parece que es una vista hermosísima? –Sí. Es hermosísima. Pero yo estaba pensando en lo hermosa que eres tú. El lago, Lo bello y lo triste

Frases de "Lo bello y lo triste" (1965) Frases de Hermosa

Contexto histórico

Cubismo Dadaísmo Expresionismo Período Edo Premio Nobel de Literatura Realismo mágico Segunda Guerra Mundial Suicidio

Influencia en las frases de Yasunari Kawabata

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Yasunari Kawabata

Frases de Yasunari Kawabata

Frases de Yasunari Kawabata: Escritor, periodista y novelista japonés, autor de "País de nieve" (1937), "Mil grullas" (1952), "El maestro de Go" (1954), "La casa de las bellas durmientes" (1961) y "Lo bello y lo triste" (1965).

Biografía Yasunari Kawabata

Yasunari Kawabata nace en el seno de una familia de clase media integrada por los padres y una hermana mayor, y sus primeros años transcurren en Osaka, la tercera ciudad más grande de Japón.

En 1903 los hermanos Kawabata quedan huérfanos, siendo Yasunari criado por sus abuelos y su hermana por una tía, a quien sólo volvería a ver diez años después, en 1906.

Ese mismo año moriría su abuela (1906), un año después su hermana (1907) y su abuelo en mayo de 1914, quedándose sin parientes a los 15 años de edad, hecho que marcó profundamente su personalidad y lo hizo un solitario empedernido.

Tras finalizar sus estudios secundarios en 1907, se trasladó a Tokio para ingresar en la Universidad Imperial de Tokio, cursando la carrera de Literatura en Lengua Inglesa, y un año después cambia a la de Literatura del Japón.

En 1924 finaliza sus estudios universitarios y participa de varias revistas literarias de la época, entre ellas "Shinjicho" y "Bungei-jidai", debutando como escritor en 1926 con la publicación de "La bailarina de Izu".

Durante la década de 1920, Yasunari Kawabata vivió en el distrito de Asakusa (Taito, Tokio), experimentando con diferentes estilos de escritura hasta 1934, cuando se traslada a Kamakura (prefectura de Kanagawa, región de Kanto sobre la isla de Honshu), donde tras un periodo de vida social muy activa, se volvió extremadamente solitario.

Trabajó como periodista para el periódico "Mainichi Shimbun", uno de los más importantes de Japón durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), aunque se negó a participar en el fervor militarista que abundaba en esa época.

En el periodo de posguerra publicó varias de sus mejores obras, "Mil grullas" (1952), "El rumor de la montaña" (1954), "El maestro de Go" (1954) y "La casa de las bellas durmientes" (1961).

Golpeado por la muerte de su amigo y discípulo Yukio Mishima en 1970 y afectado por la enfermedad de Parkinson, Yasunari Kawabata se suicida en circunstancias que aún no están totalmente claras.

Libros destacados

  • País de nieve (1937)
  • Mil grullas (1952)
  • El maestro de Go (1954)
  • La casa de las bellas durmientes (1961)
  • Lo bello y lo triste (1965)
  • La bailarina de Izu (1926)

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