Frases de Yasmina Khadra

No cree la miseria en refugios de paz. Quítale la correa y la verás arrojarse sobre la dicha de los demás. Si quieres contar con un monstruo duradero, escógelo entre los más menesterosos. De repente, soñará con un imperio jalonado de mataderos y de putas y a partir de ese momento, si dispusiera de un par de alas, querría suplantar a satán. Los corderos del Señor

Frases de "Los corderos del Señor" (1998) Frases de Ambición de poder


Mi esposa ha muerto. Pero antes de volarse en medio de una pandilla de escolares vino a esta ciudad a encontrarse con su gurú. Me cabrea mucho que haya preferido a unos integristas antes que a mí -añado, incapaz de contener la rabia que me invade como una marea oscura-. Y me cabrea el doble no haberme olido nada. Confieso que me cabrea mucho más esto último que lo demás. El atentado

Frases de "El atentado" (2005) Frases de Integristas


La vida es una sucesión de ambigüedades y bravatas. Aprendemos de ella a diario pero hay que borrar de inmediato la pizarra para seguir ejercitándose. Lo cierto es que no hay verdad irrefutable, sino certidumbres. Cuando una resulta infundada, nos enrocamos en otra y en ella nos mantenemos contra viento y marea. La supervivencia es un naufragio cuya salvación depende más de la tozudez que de la providencia. La ecuación de la vida

Frases de "La ecuación de la vida" (2011) Frases de Certidumbre


Desconfía de quienes te vengan a hablar de cosas más importantes que tu vida. Esa gente te miente. Quieren utilizarte. Te hablan de grandes ideales, de sacrificios supremos, te prometen la vida eterna por unas cuantas gotas de tu sangre. No les escuches. Acuérdate siempre de esto: no hay nada, absolutamente nada, por encima de tu vida. Es la única cosa que tiene que contar para ti, porque es el único bien que de verdad te pertenece. Lo que sueñan los lobos

Frases de "Lo que sueñan los lobos" (1999) Frases de Sacrificio


El momento que temía está ahí. El ogro se despierta en el niño que ya no comprende por qué, de pronto, la necesidad de castigar suplanta a la de perdonar. Tenía razón el poeta: es inevitable que haya una parte del diablo en cada religión que dios propone a los hombres; Una parte ínfima, pero que basta ampliamente para falsificar el mensaje y drenar los inconscientes sobre los caminos del extravío y la barbarie. Esa parte del diablo es la ignorancia. Los corderos del Señor

Frases de "Los corderos del Señor" (1998) Frases de Barbarie


Eres mujer, (... ). ¿Te das cuenta de lo que eso significa? Mujer. Lo eres todo: la amante, la hermana, la musa, el calor de la tierra y la madre, ¿Lo has olvidado? La madre que ha llevado en el viente al hombre, la que lo ha traído al mundo con dolor, la que le ha dado el pecho, la ternura, la confianza, quien le ha asistido en sus primeros balbuceos, sus primeros pasos... Tú, la madre inmensa, la primera sonrisa, la primera palabra, el primer amor del hombre. Lo que sueñan los lobos

Frases de "Lo que sueñan los lobos" (1999) Frases de Musa


La pobreza no consiste en que te falte el dinero, sino en que te falten las referencias. Has vivido entre grandes fortunas. Son gente inmunda, sin piedad y sin escrúpulos. Se invitan unos a otros para no perderse de vista, pero se detestan de corazón. Son como lobos, que operan en grupo para infundirse coraje y no dudan un instante en devorar crudo a un congénere que tropieza. Detrás de las imponentes fachadas de sus palacios, detrás de sus abrazos hipócritas, sólo hay viento. Lo que sueñan los lobos

Frases de "Lo que sueñan los lobos" (1999) Frases de Hipócritas


A veces, para someter mejor a los aliados y obligar a ingresar en las filas a los "insumisos", masacraban aleatoriamente una familia aquí, quemaban una granja allá, dependiendo del recorrido. Cuando en un aduar no se descubría alguna actitud reprobable, siempre acababan encontrando a un notable indeseable o un comportamiento merecedor de castigo. Los televisores y las radios estaban prohibidos, de modo que a los propietarios se les azotaba. Acosaban a los conjurados, a los imanes indóciles, a las figuras emblemáticas de antaño, a las mujeres impúdicas y a los parientes de los taghut. A éstos los degollaban, los decapitaban, los quemaban vivos o los despedazaban, y sus cuerpos eran expuestos en la plaza. Lo que sueñan los lobos

Frases de "Lo que sueñan los lobos" (1999) Frases de Someter


¿Quiénes somos en realidad? ¿Lo que fuimos y lo que nos hubiera gustado ser? ¿El daño que causamos o el que padecimos? ¿Las citas a las que no acudimos o los encuentros fortuitos que desviaron el curso de nuestro destino? ¿Los bastidores que nos preservaron de la vanidad o las candilejas que usamos como hogueras? Somos todo eso a la vez, todo lo que ha sido nuestra vida, con sus altibajos, sus proezas y sus vicisitudes; también somos el conjunto de los fantasmas que nos habitan... Somos varios personajes en uno, tan convincentes en los distintos papeles que hemos asumido que nos resulta imposible saber cuál hemos sido de verdad, en cuál nos hemos convertido, cuál nos sobrevivirá. Lo que el día debe a la noche

Frases de "Lo que el día debe a la noche" (2008) Frases de Inteligencia emocional


Yo no he elegido la violencia. Fue ella la que me alistó. Con mi consentimiento o sin él, eso ya no importa. Cada cual se las compone con lo que le ha tocado en suerte. No tengo nada contra nadie en particular. Por consiguiente, no veo motivos para no tratar a todos por igual. Me da igual que sean blancos o negros, inocentes o culpables, víctimas o verdugos. No se me da bien lo de separar el grano de la paja. Además, ¿Qué es grano y qué es paja? Lo que es bueno para unos es malo para otros. Depende de dónde se encuentre cada cual. ¿De qué sirve arrepentirse cuando el daño está hecho? Puede que de pequeño tuviera un corazón, pero desde entonces lo tengo calcificado. La ecuación de la vida

Frases de "La ecuación de la vida" (2011) Frases de Corazón roto

Influencias

Autores relacionados

Assia Djebar David Foenkinos Yasmina Reza

Yasmina Khadra

Yasmina Khadra

Escritor y novelista argelino en lengua francesa, autor de "Las golondrinas de Kabul" (2002), "El atentado" (2005), "Las sirenas de Bagdad" (2006), "Lo que el día debe a la noche" (2008) y "La última noche del Rais" (2015).

Nombres

RealMohammed Moulessehoul

Biografía Yasmina Khadra

Yasmina Khadra nace en Kednasa, el Sáhara argelino, hijo de una mujer nómada y un enfermero, oficial del Ejército de Liberación Nacional.

En 1964 su padre lo envía a una escuela militar, realizando toda su educación en escuelas militares antes de servir como oficial en el ejército argelino.

Durante la Guerra Civil Argelina (1991-2002), Mohammed Moulessehoul (Yasmina Khadra) es uno de los principales líderes en la lucha contra las agrupaciones terroristas "Ejército Islámico de Salvación" (EIS) y "Grupo Islámico Armado" (GIA), llegando al grado de comandante.

Entre 1984 y 1989 Mohammed Moulessehoul publica seis novelas y gana diferentes premios literarios, luego comienza a usar su seudónimo femenino (los primeros nombres de su esposa) para evitar el Comité de censura militar.

En 2000 deja el ejército y un año después revela el verdadero nombre detrás de Yasmina Khadra en la novela autobiográfica "El escritor" (2001).

Entre sus obras destacan "Las golondrinas de Kabul" (2002), "El atentado" (2005), "Las sirenas de Bagdad" (2006), "Lo que el día debe a la noche" (2008) y "La última noche del Rais" (2015).

Libros destacados

  • Las golondrinas de Kabul (2002)
  • El atentado (2005)
  • Las sirenas de Bagdad (2006)
  • Lo que el día debe a la noche (2008)
  • La última noche del Rais (2015)
  • Houria (1984)

Libros de Yasmina Khadra »

Enlaces

Ocupación

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de Argelia

Novelistas » Novelistas siglo XX » Novelistas de Argelia

Síguenos en