Frases de Viktor Frankl

(...) Sólo sabía una cosa, algo que para entonces ya había aprendido bien: que el amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su significado más profundo en su propio espíritu, en su yo íntimo. Que esté o no presente, y aun siquiera que continúe viviendo deja de algún modo de ser importante. No sabía si mi mujer estaba viva, ni tenía medio de averiguarlo (durante todo el tiempo de reclusión no hubo contacto postal alguno con el exterior), pero para entonces ya había dejado de importarme, no necesitaba saberlo, nada podía alterar la fuerza de mi amor, de mis pensamientos o de la imagen de mi amada. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Significado


El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades -incluso bajo las circunstancias más difíciles- para añadir a su vida un sentido más profundo. Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. O bien, en la dura lucha por la supervivencia, puede olvidar su dignidad humana y ser poco más que un animal, tal como nos ha recordado la psicología del prisionero en un campo de concentración. Aquí reside la oportunidad que el hombre tiene de aprovechar o de dejar pasar las ocasiones de alcanzar los méritos que una situación difícil puede proporcionarle. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Campo de concentración


Cuando llegamos, las primeras noticias que escuchamos a los prisioneros más antiguos fueron que este campo relativamente pequeño (con una población de 2500 reclusos) ¡No tenía "horno", ni crematorio, ni gas! Lo que significaba que ninguno de nosotros iba a ser un "musulmán", ninguno iba a ir derecho a la cámara de gas, sino que tendría que esperar hasta que se dispusiera lo que se llamaba un "convoy de enfermos" que lo devolvería a Auschwitz. Esta agradable sorpresa nos puso a todos de buen humor. El deseo del viejo vigilante de nuestro barracón en Auschwitz se había cumplido: habíamos llegado lo más rápidamente posible a un campo que -a diferencia de Auschwitz- no tenía "chimenea". Nos reímos y contamos chistes a pesar de las cosas que tuvimos que soportar durante las horas que siguieron. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Chimenea


Ya he mencionado antes que todo lo que no se relacionaba con la preocupación inmediata de la supervivencia de uno mismo y sus amigos, carecía de valor. Todo se supeditaba a tal fin. El carácter del hombre quedaba absorbido hasta el extremo de verse envuelto en un torbellino mental que ponía en duda y amenazaba toda la escala de valores que hasta entonces había mantenido. Influido por un entorno que no reconocía el valor de la vida y la dignidad humanas, que había desposeído al hombre de su voluntad y le había convertido en objeto de exterminio (no sin utilizarle antes al máximo y extraerle hasta el último gramo de sus recursos físicos) el yo personal acababa perdiendo sus principios morales. Si, en un último esfuerzo por mantener la propia estima, el prisionero de un campo de concentración no luchaba contra ello, terminaba por perder el sentimiento de su propia individualidad, de ser pensante, con una libertad interior y un valor personal. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Exterminio


Creo que todos los que formaban parte de nuestra expedición vivían con la ilusión de que seríamos liberados, de que, al final, todo iba a salir muy bien. No nos dábamos cuenta del significado que encerraba la escena que expongo a continuación. Hasta la tarde no comprendimos su sentido. Nos dijeron que dejáramos nuestro equipaje en el tren y que formáramos dos filas, una de mujeres y otra de hombres, y que desfiláramos ante un oficial de las SS. (...) Uno a uno, los hombres pasamos ante el oficial. (...) Ninguno de nosotros tenía la más remota idea del siniestro significado que se ocultaba tras aquel pequeño movimiento de su dedo que señalaba unas veces a la izquierda y otras a la derecha, pero sobre todo a la derecha. (...) El hombre de las SS me miró de arriba abajo y pareció dudar; después puso sus dos manos sobre mis hombros. Intenté con todas mis fuerzas parecer distinguido: me hizo girar hasta que quedé frente al lado derecho y seguí andando en aquella dirección. Por la tarde nos explicaron la significación del juego del dedo. Se trataba de la primera selección, el primer veredicto sobre nuestra existencia o no existencia. Para la gran mayoría de aquella expedición, cerca de un 90%, significó la muerte; la sentencia se ejecutó en las horas siguientes. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de SS


Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Actitud


Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación rectas. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Conducta


El hambre, la humillación y la sorda cólera ante la injusticia se hacen tolerables a través de las imágenes entrañables de las personas amadas, de la religión, de un tenaz sentido del humor, e incluso de un vislumbrar la belleza estimulante de la naturaleza: un árbol, una puesta de sol. El hombre en busca de sentido

Frases de "El hombre en busca de sentido" (1946) Frases de Humillación


Y allí, siempre había ocasiones para elegir. A diario, a todas horas, se ofrecía la oportunidad de tomar una decisión, decisión que determinaba si uno se sometería o no a las fuerzas que amenazaban con arrebatarle su yo más íntimo. El hombre en busca de sentido

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¿Quién podría culparles de tratar de drogarse bajo tales circunstancias? (...) Sabían muy bien que cualquier día serían relevados por otra remesa y tendrían que dejar su obligado papel de ejecutores para convertirse en víctimas. El hombre en busca de sentido

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Contexto histórico

Existencialismo Humanismo Primera Guerra Mundial Psicología humanista Segunda Guerra Mundial Socialismo

Influencia en las frases de Viktor Frankl

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Viktor Frankl


Frases de Viktor Frankl: Escritor, neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la Logoterapia y autor de "El hombre en busca de sentido" (1946), "La voluntad de sentido" (1972), "El hombre doliente" (1975) y "Ante el vacío existencial" (1980).

Nombres

RealViktor Emil Frankl

Biografía Viktor Frankl

Viktor Frankl nace en el seno de una familia de clase media, siendo el segundo de tres hermanos y crece en un ambiente lleno de tradiciones y cuidados.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) sufre la estrechez económica y las penurias para conseguir alimentos.

Entre 1933 y 1942 Viktor Frankl trabaja en numerosos lugares, entre ellos el Hospital General de Viena y el departamento de neurología del Hospital Rothschild.

En 1941 contrae matrimonio con Tilly Grosser y un año después es deportado junto a su familia al campo de concentración de Theresienstadt (República Checa), luego a Auschwitz (Polonia) y finalmente a Kaufering y Türkheim (Alemania).

El 27 de abril de 1945 Viktor Frankl es liberado, siendo el único integrante de su familia que pudo sobrevivir al holocausto.

En 1947 contrae matrimonio con Eleonore Schwindt y tiempo después es nombrado Profesor Asociado de neurología y psiquiatría en la facultad de medicina de la Universidad de Viena.

Viktor Frankl fallece de un ataque cardíaco a los 92 años, dejando un legado de amor a la vida y esperanza hacia el ser humano.

Libros destacados

  • El hombre en busca de sentido (1946)
  • La psicoterapia en la práctica médica (1947)
  • La voluntad de sentido (1972)
  • El hombre doliente (1975)
  • Ante el vacío existencial (1980)
  • Logoterapia y análisis existencial (1987)

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