Frases de Tracy Chevalier - Página 3

61. Nunca he dicho que no quiera casarme. Simplemente no ha ocurrido: no soy la clase de mujer que los hombres eligen por esposa; carezco de atractivo y soy demasiado seria. Me he resignado a estar sola. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Esposa


62. No recuerdo ni un solo momento en que no estuviera en la playa. Mamá solía decir que cuando nací la ventana estaba abierta y que lo primero que vi cuando me alzaron fue el mar. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Playa


63. (...) Habría encontrado muy difícil entender las anotaciones del artista, llenas de líneas tachadas y reescritas, de versos cabeza abajo, a veces garrapateados a tal velocidad que parecían marcas negras más que letras. "El maestro de la inocencia" (2007), Tracy Chevalier

Letras


64. Creo que muy en el fondo, la mayoría de los sureños saben desde siempre que la esclavitud no está bien, pero justificaban lo que hacían poniéndole encima capas y más capas de ideas. "El último refugio" (2013), Tracy Chevalier

Esclavitud


65. Haz que el unicornio huela los claveles. U otro animal. Y en el tapiz en el que el unicornio descansa en el regazo de la dama, podrías hacer que le mostrara un espejo, para representar así la vista. "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Unicornios


66. Mientras contemplábamos el fósil, sentí por un momento que su espiral me absorbía y me hacía retroceder cada vez más lejos en el tiempo hasta que el pasado se perdía en su centro. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Fósiles


67. ¿Cómo encuentra las malas hierbas y sabe lo que son? No se dan cuenta de que las malas hierbas son como cualquier otra planta, excepto que nadie las quiere: tienen hojas y flores y aromas y tallos y savia. "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Hierbas


68. (...) El pelo se te está volviendo gris. Tu hijo ya es un hombre y podría casarse si quisiera. Un día el taller será suyo. ¿Quieres que vaya a la ruina y que destruya todo lo que has construido? "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Taller


69. Así es la búsqueda de fósiles: te domina, como el hambre, y solo importa lo que encuentras. E incluso una vez que lo encuentras de inmediato empiezas a buscar de nuevo porque podría haber algo mejor esperando. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Fósiles


70. (...) Es un buen chico y un buen tejedor. Le has enseñado bien. Pero si ha de sucederte en el taller, también necesita estar al tanto del asunto del dinero: el regateo, las condiciones aceptadas. ¿Por qué lo mantienes al margen? "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Taller


71. Un cuadro en una iglesia es como una vela en una habitación a oscuras: la utilizamos para ver mejor. Es el puente entre nosotros y Dios. Pero no es una vela protestante o católica. No es más que una vela. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Cuadro


72. Toda mi experiencia como lissier me decía que no: poco dinero, trabajo excesivo para el taller, pérdida de otros encargos y un esfuerzo descomunal para terminarlos a tiempo. Si no calculaba bien las cosas, el taller podía irse a pique. "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Taller


73. -Me gustaría saber dónde están las versiones vivas de estas criaturas, (...), porque no he visto ninguna. -Tal vez no las ha visto porque viven en el mar y las olas no arrastran sus cuerpos a la orilla hasta que mueren. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Orilla


74. Lo que lo hacía más atractivo era que él se sentía atraído por ella. El interés de otro puede resultar un poderoso estímulo...Sentía su mirada clavada en ella casi como una presión física. "El último refugio" (2013), Tracy Chevalier

Atractivo


75. Le gustaba mirarla cuando ella no lo veía, tan feliz y ensimismada, el barniz de dureza y de astucia que tanto cultivaba desaparecidos por una vez, la continua ansiedad que la empujaba sustituida por la inocencia, aunque sólo fuese durante un rato. "El maestro de la inocencia" (2007), Tracy Chevalier

Ansiedad


76. No era lo habitual que pintara dos cuadros al mismo tiempo. Aunque no le gustaba tener que estar pasando de uno a otro, así le resultaba más fácil ocultar que me estaba pintando. Algunas personas lo sabían. Van Ruijven lo sabía. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Pintar


77. A veces me olvido de que la gente ve los fósiles como los huesos de los muertos. De hecho, es lo que son, pero suelo contemplarlos más bien como obras de arte que nos recuerdan cómo era el mundo en otra época. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Fósiles


78. Veía las cosas de una manera que los otros no veían, y por eso parecía un lugar diferente la ciudad en la que había vivido toda mi vida; por eso la luz en la cara de una mujer la hacía hermosa. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Lugar


79. Se me ocurrió que la escena era demasiado clara. Aunque yo valoraba la claridad y el orden por encima de todas las cosas, sabía por sus otros cuadros que tenía que haber cierto desorden sobre la mesa, algo en lo que se prendiera el ojo. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Claridad


80. (...) Tiene que haber un poco de desorden en la escena para que contraste con la calma de ella...Algo que choque al ojo. Pero también tiene que ser agradable de ver, y lo es, porque el tapete y su brazo están en una posición parecida. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Desorden


81. Pasamos por delante de las casas de los gremios que flanquean la plaza: los sastres, los pintores, los panaderos, los cereros y los carpinteros; los arqueros, los barqueros. Había movimiento en las casas, aunque fuese de noche. Los negocios no se detienen cuando se va la luz. "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Plaza


82. El negocio de aquel hombre era guardar secretos. Sabía que no me iba a hacer preguntas, ni decirle a nadie que había ido a verlo. Tantos objetos pasaban por su mano que había perdido la curiosidad por la historia que habría detrás de cada uno. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Hacer preguntas


83. Cada vez que encuentro un fósil siento la resonancia del rayo, una pequeña sacudida que me dice: "Sí, Mary Anning, eres distinta de todas las rocas de la playa". Por eso me dedico a buscar fósiles: para sentir ese rayo y esa diferencia todos los días. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Fósiles


84. Después de aquello vino un tiempo de mucha pesadumbre y tristeza. Todo lo que hasta entonces había significado algo, (...), dejó de ser importante, aunque seguía estando allí, como cuando te das un golpe y se te queda un bultito bajo la piel: sólo te acuerdas cuando lo tocas. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Golpe


85. Nosotros no necesitamos cosas que nos ayuden a ver a Dios... Tenemos Su Palabra, y eso nos basta. Él sonrió. - ¿Sabías, Griet, que a mí me educaron en la fe protestante? Me convertí al catolicismo al casarme. Así que no es necesario que me prediques. Ya he oído esas palabras muchas veces. "La Joven de la perla" (1999), Tracy Chevalier

Predicar


86. Era algo que había aprendido acompañando a los turistas curiosos. Querían encontrar tesoros en la playa, querían ver monstruos, pero no querían reflexionar sobre cómo y cuándo habían vivido esas criaturas. Tales pensamientos les llevarían a poner en tela de juicio su idea del mundo. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Criatura


87. -Estos ictiosaurios son uno de los descubrimientos científicos más importantes de la historia. (...) -Algunos han propuesto que murieron en el diluvio universal; otros opinan que alguna catástrofe, como un volcán o un terremoto, acabó con ellos. Fuera cual fuese la causa, su existencia influye en nuestro conocimiento de la edad del mundo. "Las huellas de la vida" (2009), Tracy Chevalier

Diluvio


88. ¿Hacia dónde mira la dama: hacia el unicornio o hacia el león? ¿Cómo va vestida? ¿Está contenta o triste? ¿Se siente segura en su jardín? ¿Qué hace el león? ¿El unicornio está sentado o de pie? ¿Se alegra de ser capturado o quiere marcharse? ¿Siente la dama cariño por el unicornio? "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Unicornios


89. - ¿Quién es nuestro vecino, entonces? ¿Un francés? -No, señorita. Era William Blake, nacido y criado en Londres. -No queráis saber nada de ese hombre, niños -intervino la señorita Pelham-. No os conviene tratar con él. - ¿Por qué no? –preguntó Maisie. -Imprime folletos con toda clase de tonterías radicales, ésa es la razón. "El maestro de la inocencia" (2007), Tracy Chevalier

Londres


90. Los hilos de la urdimbre son más gruesos que la trama y están hechos además de una lana más áspera. Para mí son como esposas. Su trabajo no es llamativo: todo lo que se ve es la protuberancia que hacen bajo los hilos de la trama, llenos de color. Pero si no estuvieran allí, no habría tapiz. "La dama y el unicornio" (2003), Tracy Chevalier

Esposa

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