Frases de Sylvia Plath

Quizás cuando nos encontramos deseando todo, es porque estamos peligrosamente cerca de no desear nada.

Frases de Desear


¿Qué es lo que tanto te aterroriza? ¿La nariz, las cuencas de los ojos, las dos hileras de dientes? No te preocupes, este aliento agrio se esfumará en un día. Enseguida, enseguida la carne que devoró el sepulcro volverá a acomodarse en mí y seré de nuevo una mujer sonriente, tan sólo tengo treinta años. Ariel

Frases de Aliento


(...) Tenía que estar tan emocionada como la mayoría de las demás chicas, pero no lograba reaccionar. Me sentía muy tranquila y muy vacía, como debe de sentirse el ojo de un tornado que se mueve con ruido sordo en medio del estrépito circundante. La campana de cristal

Frases de "La campana de cristal" (1963) Frases de Reaccionar


Debe de haber unas cuantas cosas que un baño caliente no puede curar, pero yo conozco muchas; siempre que estoy triste hasta morir, o tan nerviosa que no puedo dormir, o enamorada de alguien a quien no veré en una semana, me deprimo, pero sólo hasta el punto en que me digo: "Tomaré un baño caliente". Medito en el baño. El agua tiene que estar bien caliente, tan caliente que apenas se soporte el poner el pie dentro. Entonces uno se desliza suavemente, hasta que el agua le llega al cuello. La campana de cristal

Frases de "La campana de cristal" (1963) Frases de Cuarto de baño


Me vi a mí misma sentada en la bifurcación de ese árbol de higos, muriéndome de hambre sólo porque no podía decidir cuál de los higos escoger. Quería todos y cada uno de ellos, pero elegir uno significaba perder el resto, y, mientras yo estaba allí sentada, incapaz de decidirme, los higos empezaron a arrugarse y a tornarse negros y, uno por uno, cayeron al suelo, a mis pies. La campana de cristal

Frases de "La campana de cristal" (1963) Frases de Incapaz


Mi alma debe estar detrás de ti; Estoy matando mi carne sin ella.

Frases de Carne


Hay una estaca clavada en tu grueso y negro Corazón, pues la gente de la aldea jamás te quiso. Por eso bailan ahora, y patean sobre ti. Porque siempre supieron que eras tú, papi, Papi, cabrón, al fin te rematé. Ariel

Frases de Papa


El silencio me deprimía. No era realmente el silencio. Era mi propio silencio. Sabía perfectamente que los coches hacían ruido y la gente que iba dentro de ellos y la que estaba detrás de las ventanas iluminadas de los edificios hacían ruido, y el ruido hacía ruido, pero yo no oía nada. La ciudad colgaba en mi ventana, chata como un cartel, brillando y titilando, pero muy bien podía no haber estado allí, por lo que a mí concernía. La campana de cristal

Frases de "La campana de cristal" (1963) Frases de Depresión


No me animé a preguntarle si había otras maneras de tener bebés. Por alguna razón lo más importante para mí era el hecho de ver salir al bebé de una misma y tener la seguridad de que es el de una. Pensé que ya que era necesario soportar ese dolor de todas maneras, daba lo mismo permanecer despierta. Siempre me había imaginado a mí misma apoyándome sobre los codos en la mesa de partos después que todo hubiera terminado, mortalmente pálida, por supuesto, sin maquillaje y debido a la terrible prueba, pero sonriente y radiante, con el cabello suelto hasta la cintura tendiendo las manos hacia mi primer bebé, pequeño y pataleante, y diciendo su nombre, cualquiera que fuese. La campana de cristal

Frases de "La campana de cristal" (1963) Frases de Bebés

Contexto histórico

Suicidio

Influencia en las frases de Sylvia Plath

Autores relacionados

Emily Dickinson Robert Frost Thomas Stearns Eliot

Ocupación

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Sylvia Plath


Frases de Sylvia Plath: Escritora, poetisa y novelista estadounidense, autora de "El coloso" (1960), "La campana de cristal" (1963), "Ariel" (1965) y "Johnny Panic y la Biblia de sueños" (1977).

Nombres

SeudónimoVictoria Lucas

Biografía Sylvia Plath

Sylvia Plath nació en el seno de una familia de clase media, de padre escritor y profesor universitario de zoología y madre descendiente de inmigrantes alemanes.

En 1835 nace su hermano Warren y la familia se traslada a Winthrop, Massachusetts, donde Sylvia Plath comienza a escribir.

En 1840 fallece el padre una semana después de su cumpleaños, tras una operación y la familia se traslada a la casa de unos parientes cercanos.

La pérdida de su padre fue un gran golpe para ella, que nunca pudo superar.

Durante sus estudios en la universidad "Smith College", Sylvia Plath realiza su primer intento de suicidio, tras lo cual fue internada en una institución psiquiátrica y pareció recuperarse, graduándose en 1955.

Tras obtener una beca Fulbright, se trasladó a Inglaterra para estudiar en la Universidad de Cambridge, donde conoció al poeta Ted Hughes y se casaron en 1956.

En 1957 volvió a Estados Unidos, donde dio clases en el Smith College y tiempo después se trasladó a Boston.

En 1959, tras enterarse de que estaba embarazada, deciden trasladarse a Londres (Inglaterra) y luego a North Tawton, donde un año después publica "El coloso".

En 1961 tuvo un aborto, hecho que afectó a Sylvia Plath y reflejaría en sus poemas.

Luego de tener a sus dos hijos, Frieda y Nicholas, vuelve a Londres mientras iniciaba el proceso de separación por infidelidades de su esposo.

En 1963, el año de edición "La campana de cristal", una obra semi-autobiográfica con el pseudónimo de "Victoria Lucas", Sylvia Plath, enferma y con dificultades económicas, se suicida.

Tras su muerte, su viudo se convirtió en el editor del legado personal y literario y supervisó y editó sus obras, generando muchas críticas.

En 1965 se edita "Ariel", una obra más confesional, íntima y dramática, considerada su obra maestra.

Sylvia Plath fue la primera poetiza en ganar un Premio Pulitzer póstumo en 1982 por "Poemas completos".

Libros destacados

  • La campana de cristal (1963)
  • Ariel (1965)
  • El coloso (1960)
  • Johnny Panic y la Biblia de sueños (1977)
  • Poesía completa (1981)
  • Los diarios de Sylvia Plath (1982)

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