Frases de Ray Bradbury

Pensar en Shakespeare y Melville es pensar en truenos, relámpagos, viento. Todos conocían el gozo de crear en formas amplias o reducidas, en telas ilimitadas o estrechas. Son los hijos de los dioses. Sabían divertirse trabajando. No importaba si de vez en cuando crear era difícil, qué tragedias o enfermedades les afectaban la vida más íntima. Las cosas importantes son las que nos llegaron de sus manos y sus mentes, y están llenas a reventar de vigor animal y vitalidad intelectual. Zen en el arte de escribir

Frases de "Zen en el arte de escribir" (2002) Frases de Vigor


A lo largo de la vida, ingiriendo comida y agua, construimos células, crecemos y nos volvemos más grandes y sustanciosos. Lo que no era, ahora es. El proceso no se puede detectar. Sólo se percibe a intervalos. Sabemos que está sucediendo, pero no muy bien cómo ni por qué. De modo parecido, a lo largo de la vida nos llenamos de sonidos, visiones, olores, sabores y texturas de personas, animales, paisajes y acontecimientos grandes y pequeños. Nos llenamos de impresiones y experiencias y de las reacciones que nos provocan. Al inconsciente entran no sólo datos empíricos sino también datos reactivos, nuestro acercamiento o rechazo a los hechos del mundo. De esta materia, de este alimento se nutre La Musa. Zen en el arte de escribir

Frases de "Zen en el arte de escribir" (2002) Frases de Musa


La lluvia. Fresca, dulce y tranquila, caía desde lo alto del cielo como un elixir mágico que sabía a encantamientos, estrellas y aire, arrastraba un polvo de especias, y se le movía en la lengua como raro jerez liviano. Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Elixir


La mayoría siempre tiene razón, ¿No es así? Siempre, siempre. Jamas se equivoca, ni un breve e insignificante momento. En diez millones de años jamás se equivocó. ¿Qué es esa mayoría y quiénes la forman? ¿Qué piensa? ¿Cómo emprendió este camino? ¿Cambiará alguna vez? ¿Y por qué demonios he caído en esta putrefacta mayoría? No me siento a gusto. ¿Será claustrofobia, temor a las muchedumbres, o sentido común? ¿Es posible que un hombre tenga razón, aunque el resto del mundo opine que ellos tienen razón? No lo pensemos. Sometámonos, animémonos, y apretemos el gatillo. ¡Vaya, y vaya! Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Acción colectiva


Quizás algún hombre necesitó toda una vida para reunir varios de sus pensamientos, mientras contemplaba el mundo y su existencia y, entonces, me presenté yo y en dos minutos, ¡Zas! Todo liquidado. Fahrenheit 451

Frases de "Fahrenheit 451" (1953) Frases de Hoguera


Volví a coleccionar Buck Rogers. Desde entonces he sido feliz. Porque así empecé a escribir ciencia ficción. Desde aquella vez nunca le he prestado atención a nadie que criticara mi gusto por los viajes espaciales, las barracas de feria o los gorilas. Cuando esto ocurre, meto mis dinosaurios en el bolso y me voy de la habitación. Zen en el arte de escribir

Frases de "Zen en el arte de escribir" (2002) Frases de Coleccionar


Tú no viniste, niño. A ti te encontraron. Te dejaron en la puerta en un canasto que tenía el "Usher" de Poe de almohada y un volumen de Shakespeare a los pies. De la ceniza volverás

Frases de "De la ceniza volverás" (2001) Frases de Huérfano


Hemos tenido suerte. No quedan más cohetes. Ya es hora de que sepáis que esto no es una excursión de pesca. He ido demorando el momento de decirlo. La Tierra ya no existe; ya no habrá viajes interplanetarios, durante muchos siglos, quizá nunca. Aquella manera de vivir fracasó, y se estranguló con sus propias manos. Sois jóvenes. Os repetiré estas palabras, todos los días, hasta que entren en vosotros. Hizo una pausa y alimentó el fuego con otros papeles. -Estamos solos. Nosotros y algunos más que llegarán dentro de unos días. Somos bastantes para empezar de nuevo. Bastantes para volver la espalda a la Tierra y emprender un nuevo camino... Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Nave espacial


- Me parece que los marcianos eran bastante ingenuos. - Sólo cuando les convenía. Renunciaron a empeñarse en destruirlo todo, humillarlo todo. Combinaron religión, arte y ciencia, pues en verdad la ciencia no es más que la investigación de un milagro inexplicable, y el arte, la interpretación de ese milagro. No permitieron que la ciencia aplastara la belleza. Se trata simplemente de una cuestión de grados. Un hombre de la Tierra piensa: "En ese cuadro no hay realmente color. Un físico puede probar que el color es sólo una forma de la materia, un reflejo de la luz, no la realidad misma". Un marciano, mucho más inteligente, diría: "Este cuadro es hermoso. Nació de la mano y la mente de un hombre inspirado. El tema y los colores vienen de la vida. Es una cosa buena". Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Inteligencia


Esta noche había en el aire un olor a tiempo. Tomás sonrió. ¿Qué olor tenía el tiempo? El olor del polvo, los relojes, la gente. ¿Y qué sonido tenía el tiempo? Un sonido de agua en una cueva, y una voz muy triste y unas gotas sucias que caen sobre cajas vacías y un sonido de lluvia. Y aún más, ¿A qué se parecía el tiempo? A la nieve que cae calladamente en una habitación oscura, a una película muda en un cine muy viejo, a cien millones de rostros que descienden como esos globitos de Año Nuevo, que descienden y descienden en la nada. Eso era el tiempo, su sonido, su olor. Y esta noche (y Tomás sacó una mano fuera de la camioneta), esta noche casi se podía tocar el tiempo. Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Año nuevo


Sabían cómo vivir con la naturaleza, y cómo entenderla. No trataron de ser sólo hombres y no animales. Cuando apareció Darwin cometimos ese error. Lo recibimos con los brazos abiertos y también a Huxley y a Freud, deshaciéndonos en sonrisas. Después descubrimos que no era posible conciliar las teorías de Darwin con nuestras religiones, o por lo menos así pensamos. Fuimos unos estúpidos. Quisimos derribar a Darwin, Huxley y a Freud, pero eran inconmovibles. Y entonces, como unos idiotas, intentamos destruir la religión. Lo conseguimos bastante bien. Perdimos nuestra fe y empezamos a preguntarnos para qué vivíamos. Si el arte no era más que la derivación de un deseo frustrado, si la religión no era más que un engaño, ¿Para qué la vida? La fe había explicado siempre todas las cosas. Luego todo se fue por el vertedero, junto con Freud y Darwin. Fuimos y somos todavía un pueblo extraviado. Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Religiones


Los hombres de la tierra llegaron a marte. Llegaron porque tenían miedo o porque no lo tenían, porque eran felices o desdichados, porque se sentían como los peregrinos, o porque no se sentían como los peregrinos. Cada uno de ellos tenía una razón diferente. Abandonaban mujeres odiosas, trabajos odiosos o ciudades odiosas; Venían para encontrar algo, dejar algo o conseguir algo; Para desenterrar algo, enterrar algo o alejarse de algo. Venían con sueños ridículos, con sueños nobles o sin sueños. El dedo del gobierno señalaba desde letreros a cuatro colores, en innumerables ciudades: hay trabajo para usted en el cielo. ¡Visite marte! Y los hombres se lanzaban al espacio. Al principio sólo unos pocos, unas docenas, porque casi todos se sentían enfermos aun antes que el cohete dejara la tierra. Y a esta enfermedad la llamaban la soledad, porque cuando uno ve que su casa se reduce hasta tener el tamaño de un puño, de una nuez, de una cabeza de alfiler, y luego desaparece detrás de una estela de fuego, uno siente que nunca ha nacido, que no hay ciudades, que uno no está en ninguna parte, y sólo hay espacio alrededor, sin nada familiar, sólo otros hombres extraños. Crónicas marcianas

Frases de "Crónicas marcianas" (1950) Frases de Marte

Influencias

Autores relacionados

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Ray Bradbury

Frases de Ray Bradbury

Escritor, novelista, poeta y dramaturgo estadounidense, autor de "Crónicas marcianas" (1950), "El hombre ilustrado" (1951), "Fahrenheit 451" (1953), "La feria de las tinieblas" (1962), "Las maquinarias de la alegría" (1964) y "Zen en el arte de escribir" (2002).

Nombres

SeudónimoBrett Sterling, D.R. Banat, Edward Banks, Leonard Douglas, Leonard Spaulding, William Elliott

Biografía Ray Bradbury

Hijo del estadounidense Leonard Spaulding Bradbury y la inmigrante sueca Esther Moberg, Ray Bradbury nació en Illinois y su infancia transcurrió en diferentes lugares hasta que finalmente se establecieron en Los Ángeles (California).

En 1938 finalizó sus estudios secundarios en "Los Ángeles High School", pero la estrecha situación económica por la que atravesaba su familia le impidió asistir a la universidad.

Mientras trabajaba como vendedor de periódicos, Ray Bradbury se propuso formarse de manera autodidacta, asistiendo a bibliotecas y leyendo todo lo que podía.

Alrededor de 1940 comenzó a escribir, vendiendo sus trabajos a revistas y periódicos, siendo éstos recopilados luego en la obra "Dark Carnival" (1947).

En 1950 Ray Bradbury publica "Crónicas marcianas", una serie de relatos sobre la colonización del planeta Marte por parte de los humanos.

A partir de entonces se dedicó a la escritura a tiempo completo y alcanzó un lugar entre los mejores escritores de ciencia ficción de todos los tiempos.

De la extensa bibliografía de Ray Bradbury destacan los libros "El hombre ilustrado" (1951), "Fahrenheit 451" (1953), "La feria de las tinieblas" (1962) y "Las maquinarias de la alegría" (1964).

Libros destacados

  • Crónicas marcianas (1950)
  • El hombre ilustrado (1951)
  • Fahrenheit 451 (1953)
  • La feria de las tinieblas (1962)
  • Las maquinarias de la alegría (1964)
  • Cementerio para lunáticos (1990)

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