Frases de Paul Bowles

Dondequiera que mirara, el paisaje nocturno le sugería una sola cosa: la negación del movimiento, la suspensión de la continuidad. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Negación


Eran los primeros momentos de una nueva vida, una vida extraña dominada, lo adivinaba, por la intemporalidad. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Nueva vida


Tú no eres nunca la humanidad; tú solo eres tu propio yo desesperadamente aislado. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Fraternidad


¿Cuál es el sistema de cambio justo? (...) Y en definitiva, ¿Quién inventó el concepto de justicia? ¿No es todo más fácil si te liberas simplemente de la idea de justicia? ¿Crees que la cantidad de placer, el grado de sufrimiento son constantes entre los hombres? ¿El resultado es siempre en cierto modo el mismo al final? ¿Crees eso? Si el resultado es el mismo, es sólo porque la suma final es cero. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Justo


Tuvo un estremecimiento súbito de autocompasión casi agradable, tan bien expresaba su estado de ánimo. Era un estremecimiento físico; estaba solo, abandonado, perdido, sin esperanza, con frío. Especialmente con frío, un frío interior, profundo, que nada podía cambiar. Aunque esa glacial ausencia de vida era la base de su infelicidad, se aferraría siempre a ella porque era también el centro mismo de su ser, en torno al cual se había construido. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Abandonado


Creo que los dos tenemos miedo de lo mismo. Y por una misma razón. Nunca hemos conseguido, ninguno de los dos, entrar en la vida. Estamos colgando del lado de afuera, por mucho que hagamos, convencidos de que nos vamos a caer en el próximo tumbo. (...) Estaba en algún lugar; para regresar de la nada había atravesado vastas regiones. En el centro de su conciencia había la certidumbre de una infinita tristeza, pero esa tristeza lo reconfortaba porque era lo único que le resultaba familiar. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Certidumbre


Entre el turista y el viajero la primera diferencia reside en parte en el tiempo. Mientras el turista, por lo general, regresa a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra (yo añadiría y de su alma). El turista acepta su propia civilización sin cuestionarla y el viajero la compara con las otras y rechaza los aspectos que no le gustan. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Turista


En Guatemala viajamos en coche por las montañas hasta Alta Verapaz, esa extraña región de exuberantes paisajes que recuerdan las inverosímiles fotos de algunos calendarios de cocina. Luego bajamos en coche y en un pequeño ferrocarril absurdo que nos llevó traqueteante por la selva hasta un barco fluvial en el que fuimos, entre las legamosas orillas llenas de cocodrilos, hasta el lago de Izabal y, por último, río abajo hasta el golfo de Honduras. Fuimos a Quiriguá a examinar las estelas; los mosquitos eran espantosos. Oliver compró muchas figuras precolombinas. Pero cuando llegamos al aeropuerto para regresar a La Habana, se las quitaron todas. Memorias de un nómada

Frases de "Memorias de un nómada" (1972) Frases de Guatemala


La muerte siempre está en camino, pero el hecho de que no sepamos cuándo llegará parece restarle finitud a la vida. Lo que odiamos tanto es esa terrible precisión. Pero como no sabemos, nos toca creer que la vida es un pozo sin fondo. Sin embargo, las cosas ocurren solo un determinado número de veces, en realidad, muy pocas. ¿Cuántas veces más recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que forma una parte tan entrañable de tu ser que ni siquiera puedes imaginar la vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizás ni eso. ¿Cuántas veces más verás salir la luna llena? Quizás veinte. Y sin embargo todo parece ilimitado. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Razones para vivir


Dondequiera que mirara, el paisaje nocturno le sugería una sola cosa: la negación del movimiento, la suspensión de la continuidad. Pero mientras estaba allí, momentáneamente integrada al vacío que había creado, una duda se insinuó poco a poco en su espíritu, la sensación, primero débil, después más firme, de que parte de ese paisaje se movía delante de sus propios ojos. Los volvió hacia arriba y su rostro se contrajo. El cielo monstruoso, lleno de estrellas, el cielo entero giraba de costado. Parecía quieto como la muerte y, sin embargo, se movía. A cada instante una estrella, hasta entonces invisible, surgía de un lado del horizonte, mientras otra caía en el lado opuesto. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Cielo estrellado


Estábamos a sólo día y medio en tren de la frontera de Guatemala y pensamos que antes de volver al norte debíamos conocer el interior. La proximidad resultó ilusoria, pues cuando llegamos a Suchiate, en la frontera, las autoridades guatemaltecas me impidieron la entrada por haber escrito la palabra ninguna junto a "religión" en el impreso de solicitud. Como les parecía sospechoso, me dijeron que tenía que presentar avales de seis hombres de negocios de Tapachula. Volvimos a aquel pueblo desolado en el que sólo habíamos estado una noche, los tres de pésimo humor, y pasamos dos días intentando en vano conseguir aunque sólo fuera uno de los avales exigidos; fue imposible (puesto que allí los pilares de la sociedad eran casi todos alemanes y no tenían la menor intención de ayudarnos ni de ser amables). Consultamos en la sede local de los sindicatos mexicanos. Al tercer día, mandaron un hombre que nos acompañó hasta Suchiate, donde esperamos y nos presentaron fuera de las horas de oficina a un funcionario que no sólo cumplimentó una nueva solicitud para mí sino que consiguió que las autoridades guatemaltecas la sellaran y nos proporcionó una embarcación en la que cruzamos el río Suchiate hasta Ayutla, del lado guatemalteco. Así que tuvimos una rápida visión de tres semanas de aquella pequeña república ornamental antes de regresar a Ciudad de México. Memorias de un nómada

Frases de "Memorias de un nómada" (1972) Frases de Guatemala


La noche transcurría lentamente, pero (...) mirar el camino era más hipnótico que monótono. Si estuviera recorriendo regiones que no conocía, le hubiera resultado insoportable. La idea de que a cada momento se internaba un poco más en el Sáhara, de que dejaba atrás todas las cosas familiares, esta idea lo mantenía en un agradable estado de excitación. El cielo protector

Frases de "El cielo protector" (1949) Frases de Desierto del sáhara

Influencias

Autores relacionados

Allen Ginsberg William Burroughs

Paul Bowles


Escritor, novelista, poeta, compositor, traductor y viajero estadounidense, autor de "Reliquia del viento" (1943), "El cielo protector" (1949), "Memorias de un nómada" (1972), "Relatos completos" (1979) y "Puntos en el tiempo" (1982).

Nombres

RealPaul Frederic Bowles

Biografía Paul Bowles

Paul Bowles nace en una familia violenta, de padre odontólogo y músico frustrado y madre ama de casa.

En 1929 se escapa se su casa viajando en barco a París (Francia), donde comienza a publicar sus poemas en la revista literaria "Transition".

Durante la década de 1930 Paul Bowles vuelve a Estados Unidos y estudia composición con Aaron Copland, además de realizar numerosos viajes, entre ellos a Marruecos, Alemania, y México.

En 1938 contrae matrimonio con Jane Auer y en 1947 se instalan en Tánger (Marruecos), donde publica su primera novela, "El cielo protector" (1949).

Paul Bowles publica luego la autobiografía "Memorias de un nómada" (1972) y los relatos "Relatos completos" (1979) y "Puntos en el tiempo" (1982) entre otras obras.

De su faceta musical destacan las óperas "Denmark Vesey" (1939) y "Reliquia del viento" (1943), esta última inspirada en la obra de Federico García Lorca.

Libros destacados

  • Reliquia del viento (1943)
  • El cielo protector (1949)
  • Puntos en el tiempo (1982)
  • Denmark Vesey (1939)
  • La casa de la araña (1955)
  • Cabezas verdes, manos azules (1963)

Enlaces

Ocupación

Compositores » Compositores siglo XX » Compositores de Estados Unidos

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de Estados Unidos

Novelistas » Novelistas siglo XX » Novelistas de Estados Unidos

Poetas » Poetas siglo XX » Poetas de Estados Unidos

Traductores » Traductores siglo XX » Traductores de Estados Unidos

Síguenos en