Frases de Oscar Wilde - Página 7

Frases de Oscar Wilde (página 7 de 12)

145. Esta gente del campo, con sus voces broncas, llenas de buen humor, y sus movimientos reposados, ¡Qué distinta debían ver a esta Londres! ¡Un Londres libre del pecado nocturno y del humo del día, una ciudad lívida, espectral, una desolada ciudad de tumbas! "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891)

Buen humor


146. Si una mujer no puede prestar encanto a sus errores, entonces no es más que una simple hembra. "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891)

Mujer


147. Los detectives ingleses son nuestros mejores amigos, y siempre he llegado a la concusión de que tomando en cuenta su estupidez, siempre podemos hacer lo que queramos. "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891)

Ingleses


148. El bello sexo es dado a la impaciencia. "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891)

Impaciencia


149. ¡Todo ello le parecía enloquecedor y monstruoso! ¿Sería posible que en su mano se hallase escrito, en caracteres que él no podía descifrar, algún pecado secreto, o el signo de algún crimen sangriento? "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891)

Descifrar


150. La variedad no se puede encontrar en la Naturaleza misma, sino en la imaginación, en la fantasía o en la ceguera cultivada de su observador. "Intenciones" (1891)

Ceguera


151. El hombre puede creer en algo imposible; pero no puede nunca creer en lo impredecible. "Intenciones" (1891)

Impredecible


152. El público es impresionantemente tolerante: lo perdona todo, menos el talento. "Intenciones" (1891)

Público


153. La sociedad perdona casi siempre al criminal; pero jamás al soñador. "Intenciones" (1891)

Soñador


154. La única pregunta que debiera estarle permitida a un ser civilizado es: "¿Qué piensa usted?". "Intenciones" (1891)

Civilizado


155. Ya le he dicho hace poco que era mucho más difícil hablar de algo que hacerlo. Permítame decirle ahora que no hacer absolutamente nada es lo más difícil del mundo, lo más difícil y lo más intelectual. Para Platón, apasionado de la sabiduría, esa era la más noble forma de la energía. Para Aristóteles, apasionado de la ciencia, era también la forma más noble de la energía. A ella llevó, por su propio anhelo su santidad, al santo y al místico de la Edad Media. "Intenciones" (1891)

Santidad


156. Hay mucho que aprender todavía de los pecadores. "Intenciones" (1891)

Pecadores


157. El propio egoísmo, tan necesario para el sentido auténtico de la dignidad humana, proviene siempre de la vida interior. "Intenciones" (1891)

Egoísmo


158. No hay duda de que existen las modas en el arte, como las hay en el vestir, y nadie puede librarse de la influencia de la costumbre y de la novedad. "Intenciones" (1891)

Novedad


159. El actor es el crítico del drama. Muestra la obra del poeta de una forma nueva y conforme a un método especial. Se adueña de la palabra escrita y su modo de representar; su gesto y su voz se convierten en medios de revelación. "Intenciones" (1891)

Actor


160. ¿Cuáles son las cosas irreales, sino las pasiones que nos abrasaron en otro tiempo como fuego? "Intenciones" (1891)

Frenesí


161. La emoción por la emoción es la verdadera finalidad del arte, y la emoción por la acción es la finalidad de la vida, y de esta organización tan sumamente práctica de la vida que llamamos sociedad. "Intenciones" (1891)

Finalidad del arte


162. La sociedad, que es principio y base de la moral, existe simplemente para concentrar la energía humana. "Intenciones" (1891)

Base


163. Creo que con el desarrollo del espíritu crítico llegaremos a comprender finalmente, no únicamente nuestras vidas, sino la vida de todos, de la raza, haciéndonos así absolutamente modernos en el auténtico significado de la palabra modernismo. "Intenciones" (1891)

Espíritu crítico


164. No me gustan los cumplidos y me parece inconcebible que haya quien crea agradar extraordinariamente a una mujer por decirle un montón de cosas en las que no cree. "El abanico de Lady Windermere" (1892)

Cumplido


165. Soy la única persona en el mundo que me gustaría conocer a fondo. "El abanico de Lady Windermere" (1892)

Conocer


166. Las personas que tienen la suficiente edad para estar enteradas de lo mejor, no saben nada de nada. "El abanico de Lady Windermere" (1892)

Personas


167. Entre un hombre y una mujer no hay amistad posible. Hay pasión, enemistad, adoración, amor; pero no amistad. "El abanico de Lady Windermere" (1892)

Amistad


168. ¡Oh, el chismorreo es siempre encantador! La Historia es únicamente chismorreo. Pero la murmuración escandalosa es un chismorreo que la moralidad hace aburrido. "El abanico de Lady Windermere" (1892)

Rumor

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