Frases de Natalia Ginzburg

63 frases de Natalia Ginzburg, Escritora italiana, autora de "El camino que va a la ciudad" (1942), "Todos nuestros ayeres" (1952), "Las pequeñas virtudes" (1962), "Léxico familiar" (1963) y "Querido Miguel" (1973)

Índice de frases de Natalia Ginzburg

El camino que va a la ciudad (1942)

frases de Natalia Ginzburg - El camino que va a la ciudad

01.Qué rara es la gente. Nunca se sabe qué es lo que quieren. El camino que va a la ciudad

Frases de Gente


02.Mi familia no era ni muy rica ni muy pobre: nosotros éramos, ay, burgueses. El camino que va a la ciudad

Frases de Burgués


03.¿Pero es que hay que querer a alguien? Se puede no querer a nadie y estar interesado en cualquier otra cosa. El camino que va a la ciudad

Frases de Querer


04.No debemos buscar nunca en la escritura una consolación. No debemos tener un objetivo. Si hay algo que esté claro es que hay que escribir sin tener ningún objetivo. El camino que va a la ciudad

Frases de Sobre el oficio de escribir


05.La memoria es amorosa y no es nunca "casual". Ahonda sus raíces en nuestra propia vida y por ello su elección no es nunca "casual" sino siempre apasionada e imperiosa. El camino que va a la ciudad

Frases de Raíces


06.(...) Descubrí que un cuento hay que tenerlo en la cabeza como un armazón mientras que una narración larga a partir de un momento se desgrana por sí misma, se escribe prácticamente sola. El camino que va a la ciudad

Frases de Narración

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Todos nuestros ayeres (1952)

frases de Natalia Ginzburg - Todos nuestros ayeres

01.Había vivido como un insecto en un enjambre de insectos... Todos nuestros ayeres

Frases de Insectos


02.Reinaba en la casa una gran libertad. Pero era una libertad que también daba un poco de miedo. Ya no había nadie que diera órdenes. Todos nuestros ayeres

Frases de Libre albedrío


03.Todos los hombres daban pena cuando se los miraba un poco de cerca, y en el fondo uno necesitaba defenderse de aquel exceso de compasión que nacía de improviso al mirar un poco de cerca a la gente. Todos nuestros ayeres

Frases de Compasión


04.Recordaba cómo se había imaginado antes que tener un niño era algo que infunde tranquilidad, algo que nos hace querer mucho a todo el mundo y sentir un gran sosiego. Y ahora, en cambio, desde que había nacido el niño no pensaba más que en escapar para defenderlo de la guerra, no quería a nadie, estaba sola en la tierra con su niño y huía lejos. Todos nuestros ayeres

Frases de Consecuencias de la guerra


05.Qué difícil era ser marido y mujer, no bastaba con dormir juntos y hacer el amor y despertarse con aquella cabeza al lado, no era bastante eso para ser marido y mujer. Ser marido y mujer quería decir convertir los pensamientos en palabras, sacar continuamente palabras de los pensamientos, entonces podía llegar a no sentirse extraña una cabeza apoyada junto a la propia en la almohada, cuando existía un libre fluir de palabras que renacía fresco todas las mañanas. Todos nuestros ayeres

Frases de Matrimonio feliz

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Las palabras de la noche (1961)

frases de Natalia Ginzburg - Las palabras de la noche

01.Le ocurre a mucha gente. Una persona, en un momento determinado, ya no quiere enfrentarse con su alma. La esconde, porque tiene miedo de no encontrar ya fuerzas para vivir. Las palabras de la noche

Frases de Mirarse


02.Estamos casi siempre en silencio, porque hemos empezado a enterrar lo que pensamos, muy hondo, en lo más profundo de nosotros. Después, cuando volvamos a hablar, diremos sólo cosas inútiles. Las palabras de la noche

Frases de Falta de comunicación


03.El disgusto más punzante para mi madre es que yo no me caso; Es un disgusto que la mortifica, aunque, de momento, le consuela el hecho de que ninguna de las bottiglia, con treinta años, se haya casado todavía. Las palabras de la noche

Frases de Disgusto


04.En este relato los lugares y los personajes son imaginarios. Los unos no se encuentran en los mapas y los otros no viven ni han vivido nunca en parte ninguna del mundo. Y ya lo siento, porque he llegado a amarles como si fuesen reales. Las palabras de la noche

Frases de Relato


05.-Antes -dijo-, podía escoger, quedar contigo por la tarde, o no. Ahora a veces, en estos meses, he sentido que no podía escoger, que tenía que quedar contigo sin más remedio, en tu casa, porque ahora ya había escogido, y de una vez por todas. Debía hacer aquello que todos esperaban que hiciese, aquello que también tú y todos los demás esperabais de mí. Y así empecé a enterrar lo que pensaba. Ya no podía seguir enfrentándome con mi alma. Para no oír gritar a mi alma, le he dado la espalda y me he alejado de ella. -Es horrible -dije-, me has dicho cosas horribles. - ¿No sabías que era horrible? -dijo-. Tú también lo sabías. Lo sabías, y enterraste esa certidumbre. Hiciste, tú, también, lo que todos esperaban que hicieses. Las palabras de la noche

Frases de Certidumbre

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Las pequeñas virtudes (1962)

frases de Natalia Ginzburg - Las pequeñas virtudes

01.¿Cómo podría amar una cosa que no soy capaz de recordar? Las pequeñas virtudes

Frases de Recordar


02.Una vez que se ha sufrido, la experiencia del mal no se olvida ya. Las pequeñas virtudes

Frases de Aflicción


03.Y somos gente ya sin lágrimas. Lo que conmovía a nuestros padres ya no nos conmueve en absoluto. Las pequeñas virtudes

Frases de Lágrimas


04.Lamentamos con nuestro amigo que seamos del mismo sexo, porque nos habríamos casado de haber sido de sexo distinto para poder estar siempre juntos. Las pequeñas virtudes

Frases de Amigo


05.La educación no es más que una cierta relación que establecemos entre nosotros y nuestros hijos, un cierto clima en que florecen los sentimientos, los instintos, los pensamientos. Las pequeñas virtudes

Frases de Educación


06.Inglaterra es bella y melancólica. Yo no conozco, a decir verdad, muchos países; pero me ha surgido la sospecha de que Inglaterra es el país más melancólico del mundo. Las pequeñas virtudes

Frases de Ingleses

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Léxico familiar (1963)

frases de Natalia Ginzburg - Léxico familiar

01.Su capacidad de escuchar era inmensa. Sabía escuchar a los demás con gran atención, incluso cuando estaba profundamente ensimismado pensando en sí mismo. Léxico familiar

Frases de Escuchar


02.(...) No estudiaba, pero a mi padre no le preocupaba, pues era una chica. Él tenía la idea de que no pasaba nada porque las chicas no tuvieran ganas de estudiar, pues después se casaban. Léxico familiar

Frases de Estudiar


03.Ginzburg es un hombre -dijo mi madre- cultísimo y muy inteligente, y hace unas bellísimas traducciones del ruso". "Pero es muy feo -dijo mi padre-. Ya se sabe, los judíos son todos feos". "¿Y tú? -le preguntó mi madre-. ¿Tú no eres judío?"... "De hecho yo también soy feo", respondió mi padre. Léxico familiar

Frases de Judío


04.Mi madre no había elegido ninguno de esos dos mundos (el científico al que pertenecía su marido y el cultural que adoraban sus hijos), pero vivía un poco en uno y un poco en el otro, y en ambos estaba con alegría, porque su curiosidad nunca rechazaba nada, se nutría de todo tipo de bebida o de alimento. Léxico familiar

Frases de Curiosidad


05.He omitido muchas de las cosas que recordaba sobretodo las que me atañían directamente. No deseaba hablar de mí. Esta no es mi historia sino (incluso con vacíos y lagunas) la de mi familia. Debo añadir que ya en la infancia me propuse escribir un libro sobre las personas que entonces me rodeaban. En parte puedo decir que éste es el libro. Pero sólo en parte, porque la memoria es débil, y los libros que se basan en la realidad con frecuencia son sólo pequeños atisbos y fragmentos de cuanto vivimos y oímos. Léxico familiar

Frases de Familia


06.Somos cinco hermanos. Vivimos en distintas ciudades y algunos en el extranjero, pero no solemos escribirnos. Cuando nos vemos, podemos estar indiferentes o distraídos los unos de los otros, pero basta que uno de nosotros diga una palabra, una frase, una de aquellas antiguas frases que hemos oído y repetido infinidad de veces en nuestra infancia, nos basta con decir: "No hemos venido a Bérgamo a hacer campamento" o " ¿A qué apesta el ácido sulfhídrico? ", para volver a recuperar de pronto nuestra antigua relación y nuestra infancia y juventud, unidas indisolublemente a aquellas frases, a aquellas palabras. Léxico familiar

Frases de Campamento

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Querido Miguel (1973)

frases de Natalia Ginzburg - Querido Miguel

01.Al llegar a cierta edad, los remordimientos los mojamos en el café del desayuno, como las galletas. Querido Miguel

Frases de Remordimiento


02.No hay nada peor que la timidez entre dos personas que se han aborrecido. Ya no son capaces de decirse nada. Querido Miguel

Frases de Timidez


03.Así es como vine a darme cuenta de que había caído en una trampa. Estaba perdidamente enamorada de él y a él de mí le importaba un bledo. Querido Miguel

Frases de Amor no correspondido


04.Hacía tanto tiempo que no me acostaba con nadie. Desde que nació el niño. Un poco porque no se me ha presentado la ocasión. Y otro poco porque no me apetecía. Querido Miguel

Frases de Acostarse


05.(...) Pero no se apega uno solamente a los recuerdos felices. Al llegar a cierta edad, nos damos cuenta de que a lo que se tiene apego simplemente es a los recuerdos. Querido Miguel

Frases de Apego


06.Me mandas tu número de teléfono en Sussex, pero tendré que llamarte desde la central pública, que está en un bar del pueblo. Aquello está siempre lleno de gente. Y tengo miedo de echarme a llorar si te telefoneo. No es un sitio adecuado aquél para llamar por teléfono y echarse a llorar. Querido Miguel

Frases de Bar

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Antón Chéjov. Vida a través de las letras (1989)

frases de Natalia Ginzburg - Antón Chéjov. Vida a través de las letras

01.¿Para qué poner hielo sobre un corazón vacío? Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Hielo


02.Su débil cuerpo humano había perdido el equilibrio y ya no podía servir de envoltorio a un genio. Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Cuerpo humano


03.En general, a Tolstói siempre le había parecido detestable el teatro de Chéjov, pero adoraba sus cuentos, tanto como los cuentos de Maupassant. Su teatro, sin embargo, le producía enfado. En cierta ocasión le dijo a Chéjov: "Como ya sabrá, detesto a Shakespeare, pero las comedias que usted escribe son todavía peores". Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Enfado


04.De Tolstói, Chéjov solía decir que cuando hablaba con él caía totalmente en su poder. Decía que era un ser extraordinario, un ser "casi perfecto". De Chéjov, Tolstói por entonces decía: "Es un hombre de gran talento, de buen corazón, pero hasta ahora no me parece que tenga un punto de vista bien definido sobre la vida". Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Extraordinario


05.Cuando había asistido a los ensayos en Moscú, se había reído de muchos aspectos de la dirección que le habían parecido absurdos. Stanislavski tenía la costumbre de introducir el tictac de relojes, el sonido de timbres y sonajeros, incluso el canto de grillos. Quería que se oyeran los ladridos de perros auténticos para dar la sensación de realidad. Chéjov encontraba absurdos todos esos ruidos. Y lo que más absurdo le parecía eran los ladridos de perros auténticos. Había dicho: "Es como si en la cara de una persona pintada en un cuadro se aplicara una auténtica nariz". Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Moscú


06.En enero de 1900, Tolstói enfermó gravemente y Chéjov, que estaba en Yalta, temía por su vida. "Si llegara a morirse -le escribía a su amigo Ménshikov-, dejaría un gran vacío en mi vida... Nunca he querido tanto a nadie como a él... Yo no soy creyente, pero de todos los credos, el suyo es el que siento más cercano, más adecuado a mí. Además, mientras en la literatura exista un Tolstói, ser escritor resulta sencillo y hermoso... Sin él, los escritores serían un rebaño sin pastor o una ciénaga horrible en la que sería difícil orientarse". Antón Chéjov. Vida a través de las letras

Frases de Ser escritor

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Natalia Ginzburg


Escritora, novelista, ensayista, dramaturga y política italiana, autora de "El camino que va a la ciudad" (1942), "Todos nuestros ayeres" (1952), "Las pequeñas virtudes" (1962), "Léxico familiar" (1963) y "Querido Miguel" (1973).

Nombres

RealNatalia Levi
SeudónimoAlessandra Tornimparte

Biografía Natalia Ginzburg

Natalia Ginzburg nace en Palermo, en una familia de origen triestino, de madre Lidia Tanzi y padre Giuseppe Levi y su infancia transcurre en Turín (Piamonte).

En 1933 publica su primer escrito en la revista "Solaria" y cinco años más tarde se casa con Leone Ginzburg, un intelectual antifascista de origen ruso.

En 1940 el matrimonio se traslada a Pizzoli (Abruzos), donde Natalia Ginzburg publica su primera novela, "El camino que va a la ciudad" (1942), con el seudónimo de Alessandra Tornimparte.

Tiempo después del comienzo de la deportación sistemática de judíos, son encarcelados y su marido es torturado hasta la muerte, siendo ella librada en 1944.

En 1950 Natalia Ginzburg se casa con el profesor universitario Gabriele Baldini y publica varias de sus libros más destacados, entre ellos "Todos nuestros ayeres" (1952), "Las pequeñas virtudes" (1962), "Léxico familiar" (1963) y "Querido Miguel" (1973).

Tras la muerte de su segundo marido en 1969 y como la mayoría de los intelectuales de izquierda italianos, comienza a participar en política, siendo elegida diputada del Parlamento por el Partido Comunista Italiano (1983).

Entre los numerosos galardones obtenidos por Natalia Ginzburg, destacan el "Premio Bagutta" (1984), el "Premio Charles Veillon en lengua italiana" (1952) y el "Premio Strega" (1963).

Libros destacados

  • Todos nuestros ayeres (1952)
  • Las pequeñas virtudes (1962)
  • Léxico familiar (1963)
  • El camino que va a la ciudad (1942)
  • Las palabras de la noche (1961)
  • Querido Miguel (1973)

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