Frases de Miguel Hernández

No me llaga ningún mal ni ninguna cuerda rota: lo que tu atención hoy nota fue siempre en mí natural. El labrador de más aire

Frases de "El labrador de más aire" (1937) Frases de Hoy


Cuerpos que nacen vencidos, vencidos y grises mueren: vienen con la edad de un siglo, y son viejos cuando vienen. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Derrota


El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo. Cancionero y romancero de ausencias

Frases de Número


Aquí tengo una voz enardecida, aquí tengo un vida combatida y airada, aquí tengo un rumor, aquí tengo una vida. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Voz


¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada! No sabe andar despacio, y acuchilla cuando menos se espera su turbia cuchillada. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Muerte


La fábrica se halla guardada por las flores, los niños, los cristales, en dirección al día. Dentro de ella son leves trabajos y sudores, porque la libertad puso allí la alegría. El hombre acecha

Frases de "El hombre acecha" (1939) Frases de Fábrica


Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos. Cancionero y romancero de ausencias

Frases de Mar


Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos. El hombre acecha

Frases de "El hombre acecha" (1939) Frases de Cerdos


Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre. Varios tragos es la vida y un solo trago es la muerte. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Alma


Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente. El rayo que no cesa

Frases de "El rayo que no cesa" (1936) Frases de Piernas


Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Fusil


No hay quien sitie la vida, no hay quien cerque la sangre cuando empuña sus alas y las clava en el aire. Viento del pueblo

Frases de "Viento del pueblo" (1937) Frases de Alas

Influencias

Autores relacionados

Blas de Otero Joan Manuel Serrat Jorge Guillén Luis Cernuda Pedro Salinas

Ocupación

Poetas » Poetas siglo XX » Poetas de España

Dramaturgos » Dramaturgos siglo XX » Dramaturgos de España

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de España

Miguel Hernández


Escritor, poeta y dramaturgo español, autor de "El rayo que no cesa" (1936), "Viento del pueblo" (1937), "El labrador de más aire" (1937) y "El hombre acecha" (1939).

Nombres

RealMiguel Hernández Gilabert

Biografía Miguel Hernández

Miguel Hernández nació en el seno de una familia humilde de Orihuela, Levante español, dedicada al pastoreo.

Su niñez y adolescencia transcurren por la aireada y luminosa sierra oriolana, ayudando a su padre en la crianza y cuidado de cabras.

Entre 1915 y 1916, Miguel Hernández estudia en el centro de enseñanza "Nuestra Señora de Monserrate", luego asiste a la Escuela del Ave María.

En 1925 abandona sus estudios ante una crisis económica que atraviesa la familia, ayudando a su padre a tiempo completo.

En este contexto, Miguel Hernández aprovechó sus horas de pastoreo para seguir estudiando de manera autodidacta, convirtiéndose en un lector apasionado.

En 1930 comienza a publicar poemas en el semanario "El Pueblo de Orihuela" y en el diario "El Día de Alicante".

Un año más tarde realiza su primer viaje a Madrid con un puñado de poemas y la abnegada ayuda económica de sus amigos oriolanos, pero debe volverse al poco tiempo.

Nuevamente en su ciudad natal, Miguel Hernández continúa sus intensas lecturas y sigue escribiendo poesía, mientras sus amigos le preparan algunas actuaciones en público.

En la primavera de 1934 realiza su segundo viaje a Madrid, obteniendo rápidamente empleo como colaborador en las Misiones Pedagógicas y más tarde secretario y redactor de la enciclopedia "Los toros".

Miguel Hernández colabora además con la "Revista de Occidente" y entabla amistad con Vicente Aleixandre y Pablo Neruda.

Su poesía por entonces se hace más social y manifiesta a las claras un compromiso político con los más pobres y desheredados.

En diciembre de 1935 muere su fraternal amigo de toda la vida, Ramón Sijé, y Miguel Hernández le dedica su extraordinaria Elegía.

El estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) hace que se aliste en el Quinto Regimiento del bando republicano, donde va pasando por diversos frentes: Boadilla del Monte, Pozuelo, Alcalá.

En marzo de 1937, Miguel Hernández contrae matrimonio en Orihuela con el amor de su vida, Josefina Manresa, volviendo al frente rápidamente.

En 1939, ante la desbandada general del frente republicano, intenta cruzar la frontera portuguesa y es devuelto a las autoridades españolas.

Comienza así la peregrinación de Miguel Hernández por diversas cárceles, hasta ser trasladado al penal de Torrijos (Toledo), de donde, gracias a las gestiones que realiza Pablo Neruda, sale en libertad inesperadamente, sin ser procesado, en septiembre de 1939.

Se traslada entonces a su pueblo natal, donde es encarcelado nuevamente en el seminario de San Miguel, convertido en prisión.

En 1942 se le declara una "tuberculosis pulmonar aguda" y la vida de Miguel Hernández se va consumiendo inexorablemente hasta fallecer a los treinta y un años de edad.

Libros destacados

  • El rayo que no cesa (1936)
  • Viento del pueblo (1937)
  • El labrador de más aire (1937)
  • Cancionero y romancero de ausencias (1938)
  • El hombre acecha (1939)
  • Perito en lunas (1933)

Enlaces

Síguenos en