Frases de Matsuo Basho - Página 8

01. Corazón blanqueado por la lluvia. Carcaza golpeada por el viento.

+ Frases de Huracanes


02. Completamente mojadas inclinadas las peonías bajo la lluvia.

+ Frases de Lluvia


03. La nieve que vimos caer ¿Es otra este año?

+ Frases de Nieve


04. Después del crisantemo a parte el largo nabo Nada.

+ Frases de Crisantemos


05. Ante la enredadera en flor Comimos nosotros Que somos simples hombres.

+ Frases de Flores


06. Torpe ya el ojo del halcón al ocaso gorjean las codornices.

+ Frases de Halcón


07. Mariposas que nunca serán llevados por el viento otoñal los tristes gusanos de la mostaza.

+ Frases de Gusanos


08. Plenilunio de otoño; paseo en torno al estanque toda la noche.

+ Frases de Estanque


09. Una noche de primavera. En la sombra del templo un misterioso hombre suplicando.

+ Frases de Templo


10. Luna de agosto. Hasta el portón irrumpe la marejada.

+ Frases de Mar


11. Cansado y maltrecho buscando posada ¡Glisinas en flor!

+ Frases de Cansado


12. En las flores silvestres de verano se estremece aún el sueño de gloria de los guerreros.

+ Frases de Guerrero

Influencias

Autores relacionados

Kobayashi Issa Masaoka Shiki Natsume Soseki Yosa Buson

Matsuo Basho

Matsuo Basho

Poeta japonés, considerado el padre de los haikus de nombre real Matsuo Munefusa.

Sobre Matsuo Basho

Nacido en una familia noble, Matsuo Basho fue el segundo de los seis hermanos.

En 1653 comenzó a servir como paje del hijo de la familia poderosa donde trabajaba su padre, un samurái de rango bajo.

Matsuo Basho es el acompañante y discípulo del poeta y jefe samurái Toudou Yoshitada, quien lo prepara como Samurái.

En 1657 muere repentinamente su maestro, representando un duro golpe para Basho, que pide separarse del servicio de la familia.

Al ser rechazada su petición huye a Kioto y sólo se sabe que se dedica a leer clásicos chinos y estudiar poesía.

En 1675 se traslada a Edo (Tokyo) y entra en el círculo de haiku de Edo, conociendo a los poetas más importantes del momento.

Progresivamente va adquiriendo reputación, desarrollando su particular estilo y creando su propia escuela donde concurren muchos discípulos.

En 1680 uno de sus discípulos, Sampu, le regala una casa junto al río Sumida, trasladándose a ella y cambiando el centro artístico del momento por una vida más tranquila en el campo.

Matsuo Basho escribe en 1686 el haiku más famoso de la literatura japonesa, inspirado en un estanque, una rana y lo que produce su inmersión.

A partir de entonces realizó numerosos viajes, narrando sus experiencias.

Matsuo Basho supo elevar los haikus a una composición poética, transformándola de una expresión de intelectualidad o ingenio verbal a una intuición de la naturaleza, impregnada del espíritu del budismo zen.

Toda la obra de Matsuo Basho es un encuentro constante con la naturalidad y con la humildad del que usa los versos para avanzar en su propio camino de superación espiritual.

Ocupación

Poetas » Poetas siglo XVII » Poetas de Japón

Síguenos