Frases de Matsuo Basho

Hoy el rocío borrará la divisa de mi sombrero.

Frases de Sombrero


¡Débiles son mis piernas! Pero está en flor el monte Yoshino.

Frases de Piernas


Se oscurece el mar. Las voces de los patos son vagamente blancas.

Frases de Voces


Bajo un mismo techo durmieron las cortesanas, la luna y el trébol.

Frases de Techo


Los crisantemos se incorporan etéreos tras el chubasco.

Frases de Crisantemos


A una amapola deja sus alas la mariposa como recuerdo.

Frases de Mariposa


Olor a crisantemos. Y en Nara, viejas imágenes de Buda.

Frases de Olor


Las montañas y el jardín se van adentrando hasta mi habitación en verano.

Frases de Verano


Aroma del ciruelo, de repente el sol sale. Senda del monte.

Frases de Ciruelo


¡Qué bello! El despreciado cuervo común esta mañana nevada.

Frases de Nevada


Expuesto a la intemperie y resignado, ¡cómo corta mi cuerpo el frío!

Frases de Intemperie


Fin de año. ¡Siempre el mismo sombrero y las mismas sandalias de paja!

Frases de Fin de año

Influencias

Autores relacionados

Kobayashi Issa Masaoka Shiki Natsume Soseki Yosa Buson

Ocupación

Poetas » Poetas siglo XVII » Poetas de Japón

Matsuo Basho

Frases de Matsuo Basho

Poeta japonés, considerado el padre de los haikus de nombre real Matsuo Munefusa.

Nombres

RealMatsuo Munefusa

Biografía Matsuo Basho

Nacido en una familia noble, Matsuo Basho fue el segundo de los seis hermanos.

En 1653 comenzó a servir como paje del hijo de la familia poderosa donde trabajaba su padre, un samurái de rango bajo.

Matsuo Basho es el acompañante y discípulo del poeta y jefe samurái Toudou Yoshitada, quien lo prepara como Samurái.

En 1657 muere repentinamente su maestro, representando un duro golpe para Basho, que pide separarse del servicio de la familia.

Al ser rechazada su petición huye a Kioto y sólo se sabe que se dedica a leer clásicos chinos y estudiar poesía.

En 1675 se traslada a Edo (Tokyo) y entra en el círculo de haiku de Edo, conociendo a los poetas más importantes del momento.

Progresivamente va adquiriendo reputación, desarrollando su particular estilo y creando su propia escuela donde concurren muchos discípulos.

En 1680 uno de sus discípulos, Sampu, le regala una casa junto al río Sumida, trasladándose a ella y cambiando el centro artístico del momento por una vida más tranquila en el campo.

Matsuo Basho escribe en 1686 el haiku más famoso de la literatura japonesa, inspirado en un estanque, una rana y lo que produce su inmersión.

A partir de entonces realizó numerosos viajes, narrando sus experiencias.

Matsuo Basho supo elevar los haikus a una composición poética, transformándola de una expresión de intelectualidad o ingenio verbal a una intuición de la naturaleza, impregnada del espíritu del budismo zen.

Toda la obra de Matsuo Basho es un encuentro constante con la naturalidad y con la humildad del que usa los versos para avanzar en su propio camino de superación espiritual.

Libros destacados

  • Oku no Hosomichi (1694)
  • Arano (1689)
  • Sarumino (1689)
  • Saga Nikki (1691)
  • Sumidawara (1694)
  • Haru no Hi (1686)

Síguenos en