Frases de Mario Levrero

El discurso no se alteró sino que se borró durante muchas horas.

Frases de Discurso


Sin embargo todo es subjetivo, no hay plazos impuestos desde afuera.

Frases de Subjetivo


Es muy difícil no estar asustado cuando uno siente que no puede contar mucho consigo mismo.

Frases de Asustado


Son muchos cambios para un hombre, que suele apegarse extremadamente a los lugares.

Frases de Apego


Mis narraciones son en su mayoría, trozos de la memoria del alma, y no invenciones...

Frases de Narración


Para triunfar en la vida es preciso creer en algo, o sea estar, por definición, equivocado.

Frases de Triunfar


En mi experiencia, las terapias más bien bloquean el impulso literario, al menos en sus comienzos.

Frases de Terapia


Siempre esos odiosos "era como", "me pareció que", "aunque podría haber sido".

Frases de Odioso


El autor refuta a quienes buscan significados filosóficos especiales en Beckett e interpretan su obra desde esos significados; con esto estoy perfectamente de acuerdo. Yo también pienso que el arte, en general, no debe medirse por los contenidos. Pero el autor, un alemán, exagera un poco al quitarle toda importancia a los significados. En parte se guía por lo que dice el propio Beckett, pero es sabido que los autores nunca dicen exactamente la verdad acerca de sus obras, a menudo porque la ignoran.

Frases de Interpretar


Ahora estoy más distraído con las cosas que me ocurren, en lo personal, y en casi toda mi vida adulta me ha faltado el tiempo para volverle a prestar atención a la lluvia. Algo parecido me pasa con la música; la oigo, pero más bien como fondo, sin entregarme plenamente. En eso se ha transformado la vida del adulto: un pasar cerca de las cosas sin rozarlas, o rozándolas apenas, pero sin entablar amistad con las cosas, sin intercambios, dar y recibir.

Frases de Intercambio


No, no puedo dormir, pero en cambio puedo soñar, soñar voluntariamente despierto. Creo haber utilizado este truco, más de una vez, durante el viaje, de cualquier manera, sé que en este momento me es posible hacerlo sin dificultad. Es cierto que no trae descanso verdadero ni a la mente ni al cuerpo, en la mente se forma un estado pasivo de alerta, un espectador que al mismo tiempo es actor de la obra que se va a representar, pero el espectador ignora el argumento, y asimismo lo ignora el actor, y el escenario es infinito.

Frases de Alerta


Tengo ganas de salir y caminar largamente por la ciudad, pero me siento aún excesivamente cansado. Y al mismo tiempo tengo miedo de salir, no solo, y no tanto sino por una seguridad interior que me asusta más; me asusta el hecho de ignorar una serie dentro de las cuales moverme, de estar a la expectativa ante lo desconocido, especialmente porque el cansancio y la confusión mental no dan lugar a una mayor confianza en mí mismo que me permita enfrentar con serenidad los pequeños grandes escollos que puedan surgir, desde, por ejemplo, la forma correcta de subir a un ómnibus, hasta cosas de mayor peligro.

Frases de Enfrentar

Contexto histórico

Ciencia ficción Existencialismo Realismo

Influencia en las frases de Mario Levrero

Ocupación

Editores » Editores siglo XX » Editores de Uruguay

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Mario Levrero


Frases de Mario Levrero: Escritor, novelista, fotógrafo, editor y guionista de cómics uruguayo, autor de "París" (1979), "Todo el tiempo" (1982), "El discurso vacío" (1996), "El alma de Gardel" (1996) y "La novela luminosa" (2005).

Nombres

RealJorge Mario Varlotta Levrero
SeudónimoJorge Varlotta

Biografía Mario Levrero

Mario Levrero nace en Montevideo, hijo único de Mario Varlotta y Nilda Levrero, familia uruguaya de ascendencia italiana y francesa.

Entre los tres y los ocho años de edad (1943-1948) se ve obligado a guardar reposo debido al padecimiento de un soplo cardíaco.

Estudió en la escuela Haití número 8, en el barrio de Peñarol y luego en el liceo Rodó.

Entre 1959 y 1969 junto a un socio y amigo inauguró un negocio de venta de libros usados, mostrando gran habilidad para dirigirlo.

Comenzó a publicar a fines de la década de 1960, siendo las novelas "La ciudad" (1970), "París" (1979), "El lugar" (1982), "El alma de Gardel" (1996), "El discurso vacío" (1996) y su obra póstuma "La novela luminosa" (2005) las más recordadas.

Mario Levrero también publicó varios libros de relatos, entre ellos "La máquina de pensar en Gladys" (1970), textos de difícil clasificación como "Caza de conejos" (1986) e hizo incursiones en la historieta o cómic, fruto de la colaboración con el dibujante Edgardo "Lizán" Lizasoain, junto a quien creó "Santo varón" (1986) y "Los profesionales" (1987).

Libros destacados

  • El discurso vacío (1996)
  • La novela luminosa (2005)
  • La máquina de pensar en Gladys (1970)
  • París (1979)
  • Todo el tiempo (1982)
  • El alma de Gardel (1996)

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