Frases de Marcel Proust

(...) Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa; pero, mejor dicho, esa esencia no es que estuviera en mí, es que era yo mismo. Dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal. ¿De dónde podría venirme aquella alegría tan fuerte? Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de ¿Qué es el amor?


Hay nombres de ciudades que sirven para designar, en abreviatura, su iglesia principal: Vecelay, Chartres, Bourges o Beauvais. Esta acepción parcial en que ha mentido tomamos el nombre de la urbe acaba cuando se trata de lugares aún desconocidos por esculpir el nombre entero; y desde ese instante, siempre que queremos introducir en el nombre la idea de la ciudad que aún no hemos visto, él le impone como un molde las mismas líneas, del mismo estilo, y la transforma en una especie de inmensa catedral. A la sombra de las muchachas en flor

Frases de "A la sombra de las muchachas en flor" (1919) Frases de Catedral


Los productores de obras geniales no son aquellos seres que viven en el más delicado ambiente y que tienen la más lúcida de las conversaciones y la más extensa de las culturas, sino aquellos capaces de cesar bruscamente de vivir para sí mismos y convertir su personalidad en algo semejante a un espejo, de tal suerte que su vida por mediocre que sea en su aspecto mundano, y hasta cierto punto en el intelectual, vaya a reflejarse allí: porque el genio consiste en la potencia de reflexión y no en la calidad intrínseca del espectáculo reflejado. A la sombra de las muchachas en flor

Frases de "A la sombra de las muchachas en flor" (1919) Frases de Sobre el oficio de escribir


Y como ese entretenimiento de los japoneses que meten en un cacharro de porcelana pedacitos de papel, al parecer, informes, que en cuanto se mojan empiezan a estirarse, a tomar forma, a colorearse y a distinguirse, convirtiéndose en flores, en casas, en personajes consistentes y cognoscibles, así ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas del Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té. Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de Japonés


(...) La vida está llena de milagros de estos, milagros que pueden esperar siempre los enamorados. A la sombra de las muchachas en flor

Frases de "A la sombra de las muchachas en flor" (1919) Frases de Enamorarse


La felicidad es en amor un estado anormal, en el cual cualquier accidente, por aparentemente sencillo que sea, y que puede ocurrir en todo momento, cobra una gravedad que no implicaría por sí solo dicho accidente. Lo que constituye nuestra felicidad es la presencia en el corazón de una cosa inestable que nos arreglamos de modo que se mantenga perpetuamente, y que casi no notamos mientras no hay algo que la desplace. En realidad, en el amor hay un padecer permanente, que la alegría neutraliza, aplaza y da virtualidad, pero que en cualquier instante puede convertirse en aquello que hubiese sido desde el primer momento de no haberle dado todo lo que pedía, es decir, en pena atroz. A la sombra de las muchachas en flor

Frases de "A la sombra de las muchachas en flor" (1919) Frases de Anormal


¿Y me habría atrevido acaso a hablarle si la hubiera encontrado? Creo que me habría tomado por un loco; yo no creo que existieran verdaderamente fuera de mí los deseos que formaba durante aquellos paseos, y que no lograban realización, ni creía que los demás pudieran participar de ellos. Se me aparecían tan sólo como creaciones puramente subjetivas, impotentes e ilusorias de mi temperamento. Ningún lazo las unía con la Naturaleza ni con la realidad, que desde ese momento perdía todo encanto y significación, y ya no era para mi vida más que un marco convencional, como es para la ficción de una novela el asiento del vagón donde la va leyendo el viajero para matar el tiempo. Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de Vagón


Considero muy razonable la creencia céltica de que las almas de los seres perdidos están sufriendo cautiverio en el cuerpo de un ser inferior, un animal, un vegetal o una cosa inanimada; perdidas para nosotros hasta el día, que para muchos nunca llega, en que suceda que pasamos al lado del árbol, o que entramos en posesión del objeto que les sirve de cárcel. Entonces se estremecen, nos llaman, y en cuanto las reconocemos se rompe el maleficio. Y liberadas por nosotros, vencen a la muerte y tornan a vivir en nuestra compañía. Así ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos los afanes de nuestra inteligencia. Ocúltase fuera de sus dominios y de su alcance, en un objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos. Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de Alma en pena


Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tilo, los domingos por la mañana en Combray (porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa), cuando iba a darle los buenos días a su cuarto. Ver la magdalena no me había recordado nada, antes de que la probara; quizá porque, como había visto muchas, sin comerlas, en las pastelerías, su imagen se había separado de aquellos días de Combray para enlazarse a otros más recientes; ¡Quizá porque de esos recuerdos por tanto tiempo abandonados fuera de la memoria no sobrevive nada y todo se va desagregando!; las formas externas -también aquella tan grasamente sensual de la concha, con sus dobleces severos y devotos -, adormecidas o anuladas, habían perdido la fuerza de expansión que las empujaba hasta la conciencia. Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres y se han derrumbado las cosas, solos, más frágiles, más vivos, más inmateriales, más persistentes y más fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo. Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de Infusión


Hacía ya muchos años que no existía para mí de Combray más que el escenario y el drama del momento de acostarme, cuando un día de invierno, al volver a casa, mi madre, viendo que yo tenía frío, me propuso que tomara, en contra de mi costumbre, una taza de té. Primero dije que no; pero luego, sin saber por qué, volví de mi acuerdo. Mandó mi madre por uno de esos bollos, cortos y abultados, que llaman magdalenas, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino. Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios unas cucharadas de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las miga del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa; pero, mejor dicho, esa esencia no es que estuviera en mí, es que era yo mismo. Dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal. Por el camino de Swann

Frases de "Por el camino de Swann" (1913) Frases de Mediocre

Influencias

Autores relacionados

Franz Kafka Gustave Flaubert James Joyce

Ocupación

Escritores » Escritores siglo XIX » Escritores de Francia

Ensayistas » Ensayistas siglo XIX » Ensayistas de Francia

Novelistas » Novelistas siglo XIX » Novelistas de Francia

Marcel Proust


Escritor, novelista y ensayista francés, autor de "En busca del tiempo perdido", novela compuesta de siete partes, entre ellas "Por el camino de Swann" (1913) y "A la sombra de las muchachas en flor" (1919).

Nombres

RealValentin Louis Georges Eugène Marcel Proust

Biografía Marcel Proust

Marcel Proust nace en el seno de una familia acomodada, siendo el hijo mayor de Adrien Proust, un prestigioso epidemiólogo y Jeanne Weil.

En 1880 tuvo su primer ataque de asma, afección que ya no le abandonaría y por la cual recibió continuos cuidados de su madre.

Marcel Proust realiza sus estudios secundarios en el liceo Condorcet, donde afianza su vocación por las letras y tras cumplir el servicio militar en Orleans (1889), asiste a clases en la Universidad de La Sorbona y en la École Livre de Sciences Politiques.

Durante los años de juventud lleva una vida mundana, publicando en 1896 su primera obra, una recopilación de relatos con estilo decadente.

En 1905, tras la muerte de su madre, Marcel Proust se deprime, sintiéndose sólo y deteriorándose su estado de salud, viviendo recluido en su casa, trabajando de noche y tomando café en grandes cantidades.

Entre 1913 y 1927 escribe una serie de novelas llamadas "En busca del tiempo perdido" que consta de siete entregas, las tres últimas publicadas en forma póstuma, siendo premiada con el Goncourt la segunda, "A la sombra de las muchachas en flor" (1919).

La importancia de la obra de Marcel Proust reside en el desarrollo psicológico de los personajes y en su preocupación filosófica por el tiempo, al que trató como un elemento al mismo tiempo destructor y positivo.

Libros destacados

  • Por el camino de Swann (1913)
  • A la sombra de las muchachas en flor (1919)
  • El mundo de Guermantes (1922)
  • Sodoma y Gomorra (1923)
  • La prisionera (1925)
  • El tiempo recobrado (1927)

Enlaces

Síguenos en