Frases de Magda Szabó

Era aterradoramente perfecta en todos los aspectos, a veces hasta límites insoportables: no ocultaba que mis tímidas palabras de elogio le daban igual, que no tenía necesidad alguna de sentirse en todo momento reconocida, pues sabía de sobra que su rendimiento era excepcional. El acuerdo, La puerta

"La puerta" (1987) Frases de "La puerta" (1987) Frases de Elogio


El oficio de escritor es de una servidumbre durísima, no puedes bajar la guardia en ningún momento porque si abandonas las frases a medio hacer se rebelan, se van por otro camino y si las recuperas, tienes que enderezarlas para que encajen en la nueva estructura. Hermanos de Cristo, La puerta

"La puerta" (1987) Frases de "La puerta" (1987) Frases de Oficio


El escritor es como un niño que, jugando, se entrega a su pequeña realidad inventada como si fuera algo muy serio, se esfuerza, se emplea a fondo y, por eso, independientemente de que el resultado de su actividad sea útil o no, se cansa igual que un adulto. El rodaje, La puerta

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El vocabulario de la portera contenía palabras como "mugre", "farsa callejera" y "escándalo público", mientras que el oficial de policía hablaba en términos de "ley", "solidaridad ciudadana" y "actuación rápida y eficiente". Ambas posturas eran válidas, pero los dos utilizaban lenguajes distintos. Sutu, La puerta

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Añoraba por ejemplo abrazarla como antaño a mi madre, o contarle todas aquellas confidencias que no compartía con nadie más y que cualquier progenitora, igual que la mía, no captaría por su inteligencia y cultura sino mediante la pura y genuina intuición del amor materno. Sorpresa de navidad, La puerta

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Salimos a la calle y durante un tiempo caminamos juntas. Afuera se respiraba la fresca fragancia verde que había dejado la lluvia y, una vez más, me sentí envuelta en la magia del sexto canto de La Eneida mientras andábamos juntas en la densa penumbra y sorteábamos sombras fantasmales bajo la luna esquiva y argéntea. El ayuno, La puerta

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Durante mis años de estudiante universitaria sentía una gran aversión hacia Schopenhauer. Más adelante la experiencia me enseñó a aceptar una de sus tesis: aquella que sostiene que toda relación afectiva os hace vulnerables ante el sufrimiento, y cuantos más lazos de este tipo establezcamos en esta vida, más flancos débiles tenemos. El rodaje, La puerta

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No debe entregarse nunca a una pasión con toda su alma, porque eso lleva, antes o después pero infaliblemente, a la perdición. Los que lo hacen, terminan mal siempre. Para evitarlo es mejor no querer a nadie; porque si eres capaz de amar, siempre habrá un ser querido que será sacrificado por tu culpa y, si no, serás tú quien se arrojará de un vagón. Nádori-Csabadul, La puerta

"La puerta" (1987) Frases de "La puerta" (1987) Frases de Pasional


Se bajó de la barandilla del puente, recogió la cartera y emprendió el camino de regreso al edificio principal. No habló hasta llegar al límite del bosque. Allí se detuvo, se quedó mirándole para dar énfasis a cada una de sus palabras y le dijo que haría política mientras viviera. Era una idea necia, pero en aquel instante pensó que se casaría con aquella muchacha. III. Agua 2, La balada de Iza

"La balada de Iza" (1963) Frases de "La balada de Iza" (1963) Frases de Cartera


Siempre se había burlado de sus padres diciéndoles que cada cuarto de la casa parecía un almacén de muebles y que, si nadie fumaba, ¿Por qué seguían guardando el tamiz del tabaco? Tenía razón, como siempre tenía razón; Pero no comprendía que los viejos sienten un enorme apego a los objetos, que para ellos significan más que para los jóvenes. II. Fuego 2, La balada de Iza

"La balada de Iza" (1963) Frases de "La balada de Iza" (1963) Frases de Tabaco


Con su ausencia, tuve que afrontar la desagradable sensación, a la que es imposible acostumbrarse, de que a nadie en absoluto le interesa si has llegado o no a tu casa y si traes noticias buenas o demoledoras, da igual. El hombre de Neanderthal aprendió a llorar, probablemente, al darse cuenta de que, después de matar el bisonte y arrastrar la pieza a su cueva, no tenía con quien compartir su orgullo de cazador ni a quien enseñar sus heridas. Viola, La puerta

"La puerta" (1987) Frases de "La puerta" (1987) Frases de Desolación


Si (...) creía en algo, era en el tiempo. En su mitología personal, el Tiempo era como el molinero de un molino eterno sin descanso, de cuya tolva salían los acontecimientos según el contenido del saco que se echara a triturar. A todos nos correspondía un costal, sin excepción, incluidos los muertos, con la única diferencia de que estos no podían cargar la harina a hombros para amasar su propio pan, sino que debían hacerlo otros en su lugar. El momento, La puerta

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Magda Szabó

Frases de Magda Szabó

Frases de Magda Szabó: Escritora, poetisa, ensayista, dramaturga y traductora húngara, autora de "Fresco" (1958), "La balada de Iza" (1963), "Calle Katalin" (1969) y "La puerta" (1987).

Biografía Magda Szabó

Magda Szabó nace en Debrecen, donde se recibe de profesora de latín y húngaro en la Universidad de Debrecen.

Al poco tiempo comienza a trabajar como profesora en una escuela calvinista para niñas en Debrecen y Hódmezovásárhely.

Entre 1945 y 1949 Magda Szabó trabaja para el Ministerio de Religión y Educación y en 1947 contrae matrimonio con el escritor y traductor Tibor Szobotka.

En 1947 debuta como escritora con la publicación de un libro de poemas, "Cordero", seguido por "Regreso a lo humano" (1949).

En 1949 Magda Szabó recibe el Premio Baumgarten, que le fue arrebatado por razones políticas, fue despedida del ministerio y censurada durante el régimen estalinista de Mátyás Rákosi (1949-1956).

En 1958 publica su primera novela, "Fresco", seguida por "La balada de Iza" (1963), "Calle Katalin" (1969) y "La puerta" (1987) entre otras.

Desde entonces, Magda Szabó ha recibido numerosos premios y es considerada una de las mejores novelistas en húngaro de la historia.

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