Frases de Luis de Góngora

Ya no canto, madre, y si canto yo, muy tristes endechas mis canciones son; porque el que se fue, con lo que llevó, se dejó el silencio, y llevó la voz.

Frases de Madre


Tú, ave peregrina, arrogante esplendor -ya que no bello- del último occidente: penda el rugoso nácar de tu frente sobre el crespo zafiro de tu cuello, que himeneo a sus mesas te destina.

Frases de Arrogante


No fuera menor; y en suma si no queréis sea mi pluma la azada de vuestra huesa, no me tengáis más en calma, que del cuerpo es quien os cura tan confesor, como el cura es el médico del alma.

Frases de Médico


¿A qué piensas, barquilla, pobre ya cuna de mi edad primera, que cisne te conduzco a esta ribera? A cantar dulce, y a morirme luego. si te perdona el fuego que mis huesos vinculan, en su orilla, tumba te bese el mar, vuelta la quilla.

Frases de Barca


Galatea lo diga, salteada. Más agradable, menos zahareña, al mancebo levanta venturoso, dulce ya concediéndole y risueña paces no al sueño, treguas sí al reposo, lo cóncavo hacia de una peña a un fresco sitial dosel umbroso, y verdes celosías unas hiedras, trepando troncos y abrazando piedras.

Frases de Tronco

Contexto histórico

Barroco Siglo de Oro

Influencia en las frases de Luis de Góngora

Autores relacionados

Dámaso Alonso Félix Lope De Vega Francisco de Quevedo Garcilaso de la Vega Rafael Alberti

Ocupación

Poetas » Poetas siglo XVI » Poetas de España

Dramaturgos » Dramaturgos siglo XVI » Dramaturgos de España

Luis de Góngora

Frases de Luis de Góngora

Frases de Luis de Góngora: Poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, máximo exponente del culteranismo y dueño de una obra de belleza original e imperecedera.

Biografía Luis de Góngora

Luis de Góngora nace en el seno de una ilustre familia, de padre Francisco de Argote y madre Leonor de Góngora.

En su ciudad natal estudió humanidades y luego se trasladó a Salamanca, donde estudió Derecho en la Universidad de Salamanca sin finalizar su preparación.

En 1580, Luis de Góngora regresa a Córdoba y cinco años después recibe en herencia un cargo eclesiástico en la catedral cordobesa, que le permitió viajar por toda España a lo largo de su vida.

El carácter zumbón y agudo y chispeante ingenio de Luis de Góngora hicieron que fuera enjuiciado y severamente amonestado por el obispo Pacheco.

A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Luis de Góngora, ni la religión ni el amor, pese a algunas aventuras juveniles, ocupan un lugar importante en su vida o en su poesía.

En 1617 su figura se revistió de aun mayor prestigio al ser nombrado capellán de honor de la corte de Felipe III, gracias a su protector, el duque de Lerma.

En 1926, Luis de Góngora sufrió una amnesia total, siendo atendido por el médico de la reina y un año después, murió en su ciudad natal, donde había vuelto en procura de salud.

Luis de Góngora no publicó en vida ningún libro, aunque muchas de sus poesías eran conocidas por haber sido publicadas en "Flores de poetas ilustres de España", de Pedro Espinosa en el Romancero general (1600, 1604 y 1614).

En la obra de Luis de Góngora se observan claramente dos "maneras" o etapas: una fácil y clara, nutrida de elementos tradicionales (romances, letrillas, sonetos) y otra de difícil erudición, de gran ornamentación verbal y utilización de palabras comunes en una acepción latina.

En la actualidad, muchos críticos sostienen que ambos estilos coexisten íntimamente, pudiéndose comprobar en varios romances y sonetos de la primera época, en los que fácilmente se hallan elementos culteranos y con el hecho de que, después de escribir el Polifemo y Galatea (1613) y las Soledades (1613), Luis de Góngora volvió a escribir poesías sencillas, de corte tradicional, aunque embellecidas por atisbos culteranos.

Libros destacados

  • Soledades (1613)
  • Polifemo y Galatea (1613)
  • Las firmezas de Isabela (1613)
  • Comedia venatoria (1633)
  • El doctor Carlino (1633)
  • Oda a la toma de Larache (1610)

Enlaces

Síguenos en