Frases de Louisa May Alcott

La pobreza rara vez intimida al hombre que ama de veras. Algunas de las madres y más estimadas mujeres que conozco eran muchachas pobres, pero tan dignas de ser amadas que no alcanzaron a ser solteronas. Dejen tales cosas al tiempo. Hagan feliz este hogar, para que estén preparadas para sus propios hogares, si es ésa vuestra suerte, y contentas si no lo es. Recuerden una cosa, hijas mías: su madre está siempre lista para ser su confidente, y vuestro padre para ser vuestro amigo; esperamos y confiamos que nuestras hijas, casadas o solteras, constituirán el orgullo y consuelo de nuestras vidas. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Consuelo


Una descubrió que el dinero no podía evitar que la vergüenza y la tristeza entraran en las casas de los ricos; otra, que, aunque pobre, era mucho más feliz con su juventud, salud y buen humor, que cierta señora, vieja y descontentadiza, que no sabía gozar de sus comodidades; una tercera, que desagradable como era trabajar en la cocina, era más desagradable tener que pedirlo como una limosna, y la cuarta, que las sortijas de cornalina no eran tan valiosas como la buena conducta. Así, convinieron en dejar de quejarse, gozar de lo que ya tenían y tratar de merecerlo, no fuera que lo perdiesen, en vez de que aumentara; y creo que nunca se arrepintieron de haber seguido el consejo de la vieja. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Desagradable


Navidad no será Navidad sin regalos -murmuró Jo, tendida sobre la alfombra. - ¡Es tan triste ser pobre! -suspiró Meg mirando su vestido viejo. -No me parece justo que algunas muchachas tengan tantas cosas bonitas, y otras nada -añadió la pequeña Amy con gesto displicente. -Tendremos a papá y a mamá y a nosotras mismas dijo Beth alegremente desde su rincón. Las cuatro caras jóvenes, sobre las cuales se reflejaba la luz del fuego de la chimenea, se iluminaron al oír las animosas palabras; pero volvieron a ensombrecerse cuando Jo dijo tristemente: -No tenemos aquí a papá, ni lo tendremos por mucho tiempo. No dijo "tal vez nunca", pero cada una lo añadió silenciosamente para sí, pensando en el padre, tan lejos, donde se hacía la guerra civil. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Navidad


La nueva amistad crecía como hierba en primavera... Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Verdadera amistad


Es la parte egoísta de mi ser que se pone a llorar de esta manera tan tonta. No se lo digas a nadie; ya pasó todo. Pensé que dormías; por eso hice un quejido por mi única belleza. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Llorar


Eso es lo que encuentro difícil, porque las palabras mordaces saltan de mis labios antes de que me dé cuenta y cuanto más digo, tanto peor me pongo, hasta llegar a herir los sentimientos de los demás y decir cosas terribles. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Herir


(...) Pero como no hay felicidad duradera en este mundo, en el preciso momento en que llegaba al corazón de la historia, al verso más dulce del poema, o a la aventura más peligrosa de un explorador, una voz chillona gritaba: ¡Jo, jo! Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Explorador


¡Qué inmovilidad cayó sobre todas cuando escuchaban sin respirar siquiera! ¡Cómo parecía oscurecerse el día y cambiar el mundo entero al reunirse las muchachas alrededor de su madre, con la sensación de que iban a perder toda la felicidad y el apoyo de su vida! Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Inmovilidad


Todos llevamos cargas, tenemos un camino por recorrer y nuestro anhelo de hacer el bien y alcanzar la felicidad nos guía para superar los contratiempos y los errores que nos separan de la paz. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Anhelo


Los corazones se desbordaron, olvidando toda la amargura pasada y gozando sólo la dulzura del presente. Mujercitas

Frases de "Mujercitas" (1868) Frases de Dulzura

Contexto histórico

Feminismo Guerra de Secesión Naturalismo Trascendentalismo

Influencia en las frases de Louisa May Alcott

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Ocupación

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Louisa May Alcott


Frases de Louisa May Alcott: Escritora, novelista y enfermera estadounidense, autora de "Mujercitas" (1868), "Una muchacha anticuada" (1870), "Ocho primos" (1875), "Los muchachos de Jo" (1886).

Nombres

SeudónimoA. M. Barnard

Biografía Louisa May Alcott

Louisa May Alcott nace en el seno de una familia reconocida, siendo su padre el pedagogo y escritor Amos Bronson Alcott y su madre Abigail May.

Su educación inicial estuvo a cargo de su padre y del naturalista Henry David Thoreau, compartiendo durante su adolescencia los ideales trascendentalistas de su familia.

Tras realizar varios trabajos, entre ellos el de maestra, costurera e institutriz, Louisa May Alcott redacta su primer libro para Ellen Emerson, hija de Ralph Waldo Emerson, que llama "Fábulas de flores".

En 1860 comienza a escribir para la revista "Atlantic Monthly", y cuando estalla la Guerra de Secesión (1861-1865), se desempeña como enfermera en el Hospital de la Unión de Georgetown, D.C. durante seis meses entre 1862 y 1863.

Bajo el pseudónimo A.M.Barnard, Louisa May Alcott escribe tres novelas para adultos: "Una larga persecución de amor" (1866), "La pasión de Paulina" (1866) y "El castigo" (1867).

En 1868 con la publicación de la obra "Mujercitas", Louisa May Alcott alcanzaría un éxito abrumador, siendo un relato semiautobiográfico de su niñez junto a sus hermanas, lleno de humor, frescura, realismo y romanticismo.

Luego aparecería la segunda parte, "Aquellas Mujercitas" (1869), que llevaría a sus protagonistas a la vida adulta, "Hombrecitos" (1871) con la historia de sus sobrinos y finalmente "Los muchachos de Jo" (1886), que completan la "saga de la familia March".

Louisa May Alcott se caracterizó por transmitir en sus obras su amor por todo ser vivo, humor, vivacidad y bello romanticismo ligado a la naturaleza y a los valores tradicionales de su época.

Las secuelas producidas por el envenenamiento por mercurio contraído durante su servicio como enfermera durante la Guerra de Secesión terminaron con su vida a los 55 años de edad.

Libros destacados

  • Mujercitas (1868)
  • Una muchacha anticuada (1870)
  • Ocho primos (1875)
  • Los muchachos de Jo (1886)
  • Hospital Sketches (1863)
  • Estados de ánimo (1865)

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