Frases de Louis Ferdinand Céline - Página 2

Louis Ferdinand Céline

33. La verdad es que sería una muerte muy tonta, me dije, como la de todo el mundo. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Muerte


34. En nuestros días, se ha distribuido a artistas por todos lados, por precaución, en vista de tanto aburrimiento. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Aburrimiento


35. Te estás vengando así, del modo más cobarde posible, por tu desesperada situación, viniendo a decirme cosas espantosas... "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Cobarde


36. Es una pena que nadie vuelva de la angina de pecho. Habría sabiduría y genio para todo el mundo. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Pena


37. Tenía sentido del desorden...Compadecía a todos los que no lo tenían... ¡El orden está en las ideas! "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Desorden


38. Me iba deshilachando como había visto hacerlo a mi choza con el viento de África entre los diluvios de agua tibia. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

África


39. El delirio científico, más razonado y frío que los otros, es al mismo tiempo el menos tolerable de todos. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Delirio


40. No. La conversación fue languideciendo, rota por el esfuerzo baboso de ir más allá de las palabras. No ocurrió nada. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Conversación


41. (...) Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia ficticia. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Novela


42. Nos quedamos largo rato aún, así, juntitos en el jardín, contándonos historias, cosas consoladoras...La noche caía despacito. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Jardín


43. Ya no pide gran cosa al mundo. Tiene una antigua pena de amor. No quiere olvidarla. Muy raras veces habla de ella. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Alma en pena


44. Lo único terrible en nosotros y en la tierra y en el cielo acaso es lo que aún no se ha dicho. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Terrible


45. Los amores contrariados por la miseria y la distancia son como los amores de marinero, son, digan lo que digan, irrefutables y logrados. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Amores


46. Las pasiones no pertenecen a nadie, el amor, sobre todo, no es sino flor de vida en el jardín de la juventud. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Pasiones


47. (...) Pero, de buen o mal humor, nunca me echaba sermones...Nunca hablaba de sentimientos...Eso era lo que yo apreciaba mucho en él. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Sermones


48. No intentaba resistirse en realidad, pero tampoco sabía cómo colocarse para recibir con el menor dolor posible aquella zurra de la justicia. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Justicia


49. El cine, nuevo y modesto asalariado de nuestros sueños, podemos comprarlo, en cambio, procurárnoslo por una hora o dos, como una prostituta. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Cine


50. Una tormenta que ha llegado, que ha pasado, demasiado fuerte para uno, tan violenta, que nunca la hubiera uno imaginado sólo con sentimientos... "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Tormenta


51. ¡Convencerte con toda facilidad y al primer vistazo sincero de que el desorden es, amigo mío, la esencia misma de tu propia vida! "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Desorden


52. La pena surgió, de todos modos, peor de lo que habría creído, en el momento de partir. Es difícil de evitar. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Pena


53. No ganaba aún bastante para dedicarme a escribir...Podía meterme hasta el cuello en la miseria otra vez. No me sentía con ánimos. "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Sobre el oficio de escribir


54. ¡No te fuerces la inteligencia! La razón nos lo confunde todo... Usa el instinto, primero... Cuando ése diquela bien, ¡Has ganado! .. ¡Nunca te engañará! "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Instinto


55. La lenta angustia del despido sin explicaciones (con un simple certificado) siempre acechando a los que llegan tarde, cuando el patrón quiera reducir sus gastos generales. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Patrón


56. Hay que aprovechar la ocasión. Es como abrir una ventana en una cárcel, traicionar. Todo el mundo lo desea, pero es raro que se consiga. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Ocasión


57. En el comercio, la buena presencia es absolutamente esencial. Un empleado que no la cuida es una vergüenza para sus patronos... ¡Por los zapatos, te juzgan! "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Comercio


58. En África, había conocido, desde luego, un tipo de soledad bastante brutal, pero el aislamiento en aquel hormiguero americano cobraba un cariz más abrumador aún. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Aislamiento


59. La verdad es una agonía ya interminable. La verdad de este mundo es la muerte. Hay que escoger: morir o mentir. Yo nunca me he podido matar. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Agonía


60. Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Viajar


61. La juventud auténtica, la única, señor cura, es amar a todo el mundo sin distinción, eso es lo único cierto, eso es lo único joven y nuevo. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Juventud


62. La ley es el gran Parque de Atracciones del dolor. Cuando el pelagatos se deja atrapar por ella, se le oye aún gritar siglos y más siglos después. "Viaje al fin de la noche" (1932), Louis Ferdinand Céline

Ley


63. Toda la pena de las cartas, pronto hará veinte años, se ha acabado en su casa. Está ahí, en el olor de la muerte reciente, ese increíble gusto agrio... "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Carta


64. Todas las desgracias de la especie y las suyas en particular se debían siempre a la falta de fondos...A la desconfianza del disponible... ¡A la terrible escasez de crédito! "Muerte a crédito" (1936), Louis Ferdinand Céline

Crédito

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