Frases de Junichiro Tanizaki

Un amante de la arquitectura que quiera construirse en la actualidad una casa en el más puro estilo japonés tendrá que preparase a sufrir numerosos sinsabores con la instalación de la electricidad, el gas y el agua y, aunque no haya pasado personalmente por la experiencia de construir, bastará con que entre en la sala de una casa de citas, de un restaurante o de un albergue para apreciar el esfuerzo empleado en integrar armoniosamente tales dispositivos en una estancia de estilo japonés.

Frases de Construir


(...) Precisamente esa luz indirecta y difusa es el elemento esencial de la belleza de nuestras residencias. Y para que esta luz gastada, atenuada, precaria, impregne totalmente las paredes de la vivienda, pintamos a propósito con colores neutros esas paredes enlucidas. Aunque se utilizan pinturas brillantes para las cámaras de seguridad, las cocinas o los pasillos, las paredes de las habitaciones casi siempre se enlucen y muy pocas veces son brillantes. Porque si brillaran se desvanecerían todo el encanto sutil y discreto de esa escasa luz.

Frases de Vivienda


Lo que más me mortificó de aquel escándalo fue el deterioro que sufrió mi sentimiento de superioridad. No me importa tanto que la gente del común me trate de estafador, malvado o sinvergüenza. Ya que me es innata -lo reconozco abiertamente- esta inclinación hacia lo inmoral, me sientan muy bien tales calificativos. Pero por más malvado o sinvergüenza que lograra ser, pude seguir considerándome como miembro de una clase privilegiada de la sociedad, gracias a mi vocación artística y al nivel intelectual, a mi juicio muy superior al de las personas normales.

Frases de Sinvergüenza


Un pabellón de té es un lugar encantador, lo admito, pero lo que sí está verdaderamente concebido para la paz del espíritu son los retretes de estilo japonés. Siempre apartados del edificio principal, están emplazados al abrigo de un bosquecillo de donde nos llega un olor a verdor y a musgo; después de haber atravesado para llegar una galería cubierta, agachado en la penumbra, bañado por la suave luz de los shòji y absorto en tus ensoñaciones, al contemplar el espectáculo del jardín que se despliega desde la ventana, experimentas una emoción imposible de describir.

Frases de


Por lo tanto no parece descabellado pretender que es en la construcción de los retretes donde la arquitectura japonesa ha alcanzado el colmo del refinamiento. Nuestros antepasados, que lo poetizaban todo, consiguieron paradójicamente transmutar en un lugar del más exquisito buen gusto aquel cuyo destino en la casa era el más sórdido y, merced a una estrecha asociación con la naturaleza, consiguieron difuminarlo mediante una red de delicadas asociaciones de imágenes. Comparada con la actitud de los occidentales que, deliberadamente, han decidido que el lugar era sucio y ni siquiera debía mencionarse en público, la nuestra es infinitamente más sabia porque hemos penetrado ahí, en verdad, hasta la médula del refinamiento.

Frases de Buen gusto


Los chinos también aprecian esa piedra llamada jade: ¿Acaso no es preciso ser extremo-oriental, como nosotros, para encontrar atractivos esos bloques de piedra extrañamente turbios que atesoran en lo más recóndito de su masa unos fulgores fugaces y perezosos, como si se hubiese coagulado en ellos un aire varias veces centenario? ¿Qué es lo que nos atrae en esa piedra que no tiene ni el colorido del rubí o de la esmeralda ni el brillo del diamante? Lo ignoro, pero ante esa turbia superficie, siento que esta piedra es específicamente china, como si su cenagoso espesor estuviese formado de aluviones depositados lentamente desde el pasado lejano de la civilización china, y tengo que reconocer que no me sorprende la predilección de los chinos por esos colores y sustancias.

Frases de China


Nuestros contemporáneos, que viven en casas claras, desconocen la belleza del oro. Pero nuestros antepasados, que vivían en mansiones oscuras, experimentaban la fascinación de ese espléndido color, pero también conocían sus virtudes prácticas. Porque en aquellas residencias pobremente iluminadas, el oro desempeñaba el papel de un reflector. En otras palabras, el uso que se hacía del oro laminado o molido no era un lujo vano, sino que, merced a la razonable utilización de sus propiedades reflectantes, contribuía a dar todavía más luz. Si se admite esto se comprenderá el extraordinario favor de que gozaba el oro: mientras que el brillo de la plata y de los demás metales se apaga muy deprisa, el oro en cambio ilumina indefinidamente la penumbra interior sin perder nada de su brillo.

Frases de Brillo

Contexto histórico

Modernismo Segunda Guerra Mundial Simbolismo

Influencia en las frases de Junichiro Tanizaki

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Junichiro Tanizaki

Frases de Junichiro Tanizaki

Frases de Junichiro Tanizaki: Escritor, novelista, dramaturgo, ensayista, guionista y traductor japonés de gran importancia en la literatura contemporánea del Japón y autor de "Tatuaje" (1910), "El elogio de la sombra" (1933) y "La llave" (1956).

Biografía Junichiro Tanizaki

Junichiro Tanizaki nació en una familia de comerciantes que se empobreció paulatinamente, siendo el mayor de dos hermanos.

En 1808 finalizó los estudios secundarios e ingresó en la Universidad Imperial de Tokio, pero se vio obligado a abandonarla en 1911 por problemas económicos.

Tras numerosas publicaciones hechas en revistar literarias, escribió "Tatuaje" (1910), novela que combina erotismo con sadomasoquismo, temas que aborda en numerosas obras posteriores.

Tras el Gran terremoto de Kanto (1923), Junichiro Tanizaki se trasladó a Kyoto y publicó la exitosa novela "Naomi" (1924), seguida de "La historia de Tomoda y Matsunaga" (1926), "Señor Bluemound" (1926), "Arenas movedizas" (1927) y "Hay quien prefiere las ortigas" (1929).

En 1933 publicó "El elogio de la sombra", un manifiesto sobre la estética japonesa, donde argumenta que en Japón la sombra no tiene una connotación negativa como la tiene en Occidente y es considerada como parte de la belleza.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se transformó en uno de los más grandes autores contemporáneos de Japón, y fue condecorado con la "Orden de la Cultura" en 1949.

Murió de un ataque al corazón poco después de celebrar su cumpleaños número 79 en Yugawara, Kanagawa.

Libros destacados

  • Historia de la mujer convertida en mono (1918)
  • El elogio de la sombra (1933)
  • Tatuaje (1910)
  • Arenas movedizas (1927)
  • Hay quien prefiere las ortigas (1929)
  • Cuentos crueles (1933)

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