Frases de Juan Ortíz

No olvidéis que la poesía, si la pura sensitiva o la ineludible sensitiva, es asimismo, o acaso sobre todo, la intemperie sin fin, cruzada o crucificada, si queréis, por los llamados sin fin y tendida humildemente, humildemente, para el invento del amor.

Frases de Intemperie


¿Cómo abrazar, mi amigo, a estas miríadas del beso que van estrellando, se diría, todos los minutos con todos los pétalos y todos los fuegos del suspiro?

Frases de Suspiro


¿Cuándo, cuándo, mi amiga, junto a las mismas bailarinas del fuego, cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?

Frases de Frío


Para que podamos mirar y tocar sin pudor las flores, sí, todas las flores y seamos iguales a nosotros mismos en la hermandad delicada, para que las cosas no sean mercancías, y se abra como una flor toda la nobleza del hombre: iremos todos hasta nuestro extremo límite, nos perderemos en la hora del don con la sonrisa anónima y segura de una simiente en la noche de la tierra.

Frases de Nobleza


Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su perfume...

Frases de Clima

Contexto histórico

Segunda Guerra Mundial

Influencia en las frases de Juan Ortíz

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Juan Ortíz


Frases de Juan Ortíz: Escritor y poeta argentino, cuya poética se caracteriza por ser completamente localista y absolutamente universal.

Biografía Juan Ortíz

Luego del nacimiento de Juan, la familia se traslada de Puerto Ruís a las selvas de Montiel (Ñandubay), cuyo paisaje marca profundamente al escritor.

Estudia en la Escuela Normal Mixta de Maestros de Gualeguay.

De ideales socialista, Ortiz hace vigorosos discursos y comienza a escribir en la prensa gráfica, aunque nunca militó en grupos literarios ni en partidos políticos.

Viaja a Buenos Aires y realiza estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de la Ciudad de La Plata.

Durante ese corto lapso se relaciona con el ambiente bohemio y literario de la capital.

Un tiempo después, Ortiz regresa a su provincia en la búsqueda de su aire, de sus elementos, de su paisaje, que los refleja como pocos en su obra, sobre todo a partir de 1938.

En 1942 se radicó en Paraná, donde llegaban, a manera de una peregrinación, amigos entrañables, estudiosos de su poética y poetas de todas las edades pero, y sobre todo, lo visitaban los jóvenes atraídos no sólo por la calidad de su poesía sino por la transparencia de su conducta.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), denunció los horrores del nazismo y padeció la dictadura militar argentina (1976-1983), teniendo sus libros como destino trágico la hoguera.

La obra de Juan Ortiz fue siempre fiel a sí misma, auténtica, que deja fuera de ella todo lo que no es digno de su contenido y reflejó en todo momento la ética y transparencia de su autor.

Libros destacados

  • El ángel inclinado (1938)
  • El alba sube (1936)
  • El álamo y el viento (1947)
  • De las raíces y del cielo (1958)
  • El agua y la noche (1932)
  • La rama hacia el este (1940)

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