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José Gervasio Artigas

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José Gervasio Artigas » últimas frases

Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos.

Esperar

Sólo aspiro al bien de mi Patria en la justa causa que sigo.

Causa

La libertad de América forma mi sistema, y plantarlo mi único anhelo.

Anhelo

Los pueblos de América del Sur están íntimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos.

América del sur

Clemencia para los vencidos, curad a los heridos, respetar a los prisioneros.

Clemencia

No venderé el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad.

Patrimonio

El pueblo es soberano y él sabrá investigar las operaciones de sus representantes.

Soberano

Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino.

Clase

Los Pueblos deben ser Libres. Ese carácter debe ser su único objeto y formar el motivo de su celo.

Carácter

Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mí empeño que ver libre mi nación del poderío español.

Nación

Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana.

Autoridad

Soy poco amigo, Señor, de las formalidades superfluas; la verdad simple y clara es la expresión de mi lenguaje.

Simple

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Influencias José Gervasio Artigas

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Biografía de José Gervasio Artigas



Militar, estadista y prócer uruguayo, de destacada actuación en las luchas independentistas y en el predominio de las ideas republicanas y democráticas, honrado también en Argentina por contribuir con su independencia.

Biografía... [mostrar]

José Gervasio Artigas nace en Montevideo, Banda oriental (territorio que abarcaba una zona que se corresponde en forma aproximada con la actual República Oriental del Uruguay y el actual estado brasileño de Río Grande del Sur), de padre Martín José Artigas Carrasco, primer Capitán de Milicias y madre Francisca Antonia Arnal Rodríguez. Su niñez transcurrió entre la ciudad, donde recibió la mejor educación de la época, impartida por los padres franciscanos del convento de San Bernardino y la chacra familiar, que le dio un gran manejo de las armas y del caballo. En 1797, José Gervasio Artigas ingresó como soldado de caballería en el regimiento de Blandengues, creado para combatir el robo de ganado y el contrabando en la Banda Oriental y proteger la frontera con el Brasil. En 1806 ante la primera de las Invasiones Inglesas y la ocupación de Buenos Aires (Argentina), colaboró con el militar argentino Juan Martín de Pueyrredón y organizó un pequeño ejército que nunca llegó a entrar en combate, pero que le aportó preciados conocimientos y le valió el ascenso a capitán de milicias primero, y luego ayudante mayor. En febrero de 1811, el Gobernador español de Montevideo, Francisco Javier de Elío, fue nombrado Virrey del Río de la Plata, declarándole la guerra a la Primera Junta de Gobierno creada en Buenos Aires el viernes 25 de mayo de 1810. José Gervasio Artigas desertó de la guarnición de Colonia y se puso a disposición del gobierno de Buenos Aires, que le dio el grado de Teniente Coronel, y recursos para iniciar el levantamiento de la Banda Oriental contra el poder español. A principios de abril regresó a su patria, emitió la Proclama de Mercedes, asumió el mando de la revolución en la Banda Oriental y derrotó a los españoles en la Batalla de Las Piedras el 18 de mayo. Entre mayo y octubre desarrolló el primer Sitio de Montevideo, donde las tropas de las Provincias Unidas del Río de la Plata sitiaron la ciudad de Montevideo, último bastión realista en el Río de la Plata y fue aclamado "Primer Jefe de los Orientales". Como consecuencia del armisticio firmado con el virrey Elío por la Junta de Buenos Aires, las tropas enviadas debieron abandonar la Banda Oriental, levantando el sitio de Montevideo. Disgustado con este desenlace, seguido por sus milicianos y la mayoría de la población oriental, José Gervasio Artigas se retiró hacia Entre Ríos para reorganizar la lucha y forjar alianzas con caudillos de las provincias argentinas de Entre Ríos y Corrientes, aumentando sus fuerzas. A principio de 1812, roto el armisticio con la retirada de Elío, las tropas de Buenos Aires reanudaron el sitio de Montevideo (1812-1814), comandadas por Manuel de Sarratea en primera instancia y luego por José Gervasio Artigas. Con motivo de la celebración de la Asamblea General Constituyente del año 1813 en Buenos Aires, Artigas le dio instrucciones de contenido federalista y revolucionario a sus diputados, las cuales fueron rechazadas con pretextos formales, haciendo que se rompieran relaciones con Buenos Aires y José Gervasio Artigas fuera declarado "traidor a la Patria". En 1814 organizó la Unión de los Pueblos Libres (también conocida como Liga Federal), de la que fue declarado Protector y al siguiente año liberó Montevideo del control de los unitarios aliados de Buenos Aires. El 29 de junio de 1815 se reunió en Concepción del Uruguay (Entre Ríos, Argentina), el "Congreso de los Pueblos Libres" llamado Congreso de Oriente para tratar la organización política de los Pueblos Libres, el comercio y la declaración de independencia de todo poder extranjero. José Gervasio Artigas ratificó entonces el uso de la bandera creada por Manuel Belgrano, añadiéndole un festón diagonal punzó y llamándola "el Pabellón de la Libertad", siendo el rojo punzó desde entonces el signo del federalismo en Argentina. A finales de 1819 la Liga Federal decidió que mientras las fuerzas de Entre Ríos y Santa Fe atacarían Buenos Aires, Artigas se encargaría del campamento portugués en Río Grande, resultando la victoria de los primeros y una derrota del segundo en la Batalla de Tacuarembó (1820). Aprovechando la situación de debilidad de José Gervasio Artigas, los caudillos firmaron a sus espaldas el Tratado de Pilar (1820), hecho que Artigas sintió como una traición, y tras una serie de conflictos con el caudillo federal de Entre Ríos Francisco Ramírez, tuvo que exiliarse en Paraguay. En la lejana Villa de San Isidro Labrador de Curuguaty (Canindeyú, Paraguay) vivió hasta 1840, momento en el que el primer Presidente Constitucional del Paraguay, Carlos Antonio López, lo trasladó a Asunción, donde residió en la propia quinta del Presidente de la República hasta su muerte a los 86 años.

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