Frases de Irene Némirovsky

(...) Pero si algo hay seguro es que dentro de cinco, diez o veinte años, este problema, que, según él, es el de nuestro tiempo, habrá dejado de existir, habrá cedido el sitio a otros... Mientras que esta música, ese repiqueteo de la lluvia en los cristales, esos ruidosos y fúnebres crujidos del cedro del jardín de enfrente, esta hora tan maravillosa, tan extraña en mitad de la guerra, esto, todo esto, no cambiará... Es eterno... Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de Nuestro tiempo


(...) Pero le gustaban los libros y el estudio, como a otros el vino, porque ayuda a olvidar. ¿Qué otra cosa conocía? Vivía en una casa desierta y silenciosa. El sonido de sus pasos en las habitaciones vacías, la quietud de las gélidas calles tras las ventanas cerradas, la lluvia o la nieve, la temprana oscuridad, una lámpara fija que, encendida frente a ella, iluminaba las largas veladas y que miraba durante horas, hasta que empezaba a balancearse lentamente ante sus cansados ojos... Ése era el escenario de su existencia. El vino de la soledad

Frases de "El vino de la soledad" (1935) Frases de Lámpara


Todos sabemos que el ser humano es complejo, múltiple, contradictorio, que está lleno de sorpresas, pero hace falta una época de guerra o de grandes transformaciones para verlo. Es el espectáculo más apasionante y el más terrible del mundo. El más terrible porque es el más auténtico. Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad. Sólo conoce a los hombres y las mujeres quien los ha visto en una época como ésta. Sólo ése se conoce a sí mismo. Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de Complejo


¿No comprendes que estoy enamorada, que daría la vida por ser amada? Ves mis vestidos, mis pieles, mis joyas, y querrías arrebatármelos para llevárselos a Laurette... ¡Pues renunciaría a ellos con gusto! Si supieras cuán desgraciada soy a pesar de todo eso... Si supieras cómo he sufrido hoy... Mi amante...- ¡Cállate! ¡Hay palabras que no tienes derecho a pronunciar! En tu boca son antinaturales... Una monstruosidad. Tienes sesenta años, eres un vejestorio... El amor, los amantes, la felicidad, no son para ti. Los viejos deben conformarse con lo que no podemos quitarles. Jezabel

Frases de "Jezabel" (1936) Frases de Joyas


La forma en que un hombre bebe en compañía no tiene ningún significado; pero cuando lo hace a solas revela, sin que él lo sepa, el fondo mismo de su alma. Hay un modo de hacer girar el vaso entre los dedos, una manera de inclinar la botella y mirar cómo cae el vino, de llevarse el vaso a los labios, de sobresaltarse y dejarlo bruscamente en la mesa cuando te llaman, de volver a cogerlo con una tosecilla afectada, de apurarlo cerrando los ojos, como si se bebiera olvido a tragos, que es la de un hombre intranquilo, agobiado por las preocupaciones o por un terrible problema. El ardor en la sangre

Frases de "El ardor en la sangre" (2007) Frases de Botella


En los barrios populares, el metro y los malolientes refugios estaban siempre llenos, mientras que los ricos preferían quedarse en las porterías, con el oído atento a los estallidos y las explosiones que anunciarían la caída de las bombas, con el alma en vilo, con el cuerpo en tensión, como animales inquietos en el bosque cuando se acerca la noche de la cacería. No es que los pobres fueran más miedosos que los ricos, ni que le tuvieran más apego a la vida; pero sí eran más gregarios, se necesitaban unos a otros, necesitaban apoyarse mutuamente, gemir o reír juntos. Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de Apego


Adiós -le dijo-, adiós. Jamás la olvidaré. -Ella no respondía. Al mirarla, Bruno vio que tenía los ojos llenos de lágrimas y volvió la cabeza-. (...) En ese momento ya no se avergonzaba de amarlo, porque su deseo había muerto y sólo sentía por él pena y una ternura inmensa, casi maternal. Se esforzó por sonreír-. Como la madre china que mandó a su hijo a la guerra aconsejándole prudencia "porque la guerra tiene sus peligros", le ruego que, en recuerdo mío, preserve su vida tanto como pueda. - ¿Porque es valiosa para usted? -preguntó él con ansiedad. -Sí. Porque es valiosa para mí. Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de Prudencia


La nieve cubría la tumba de Charles Langelet en Père-Lachaise y el cementerio de automóviles cercano al puente de Gien: los coches bombardeados, calcinados, abandonados durante el mes de junio, se amontonaban a ambos lados de la carretera, panza arriba o tumbados sobre un costado, con el capó abierto en un enorme bostezo o convertidos en un amasijo de retorcida chatarra. Los campos, silenciosos, inmensos, estaban blancos; durante unos días, la nieve se fundía y los campesinos recuperaban los ánimos. "Qué alegría ver la tierra...", decían. Pero al día siguiente volvía a nevar, y los cuervos graznaban en el cielo. "Este año hay muchos", murmuraban los jóvenes pensando en los campos de batalla, en las ciudades bombardeadas... Pero los viejos respondían: "¡Igual que siempre!" Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de Cementerio


París tenía su olor más dulce, un olor a castaños en flor y gasolina, con motas de polvo que crujen entre los dientes como granos de pimienta. En las sombras, el peligro se agrandaba. La angustia flotaba en el aire, en el silencio. Las personas más frías, las más tranquilas habitualmente, no podían evitar sentir aquel miedo sordo y cerval. Todo el mundo contemplaba su casa con el corazón encogido y se decía: "Mañana estará en ruinas, mañana ya no tendré nada. No le he hecho daño a nadie. Entonces, ¿Por qué?" Luego, una ola de indiferencia inundaba las almas: "¿Y qué más da? ¡No son más que piedras y vigas, objetos inanimados! ¡Lo esencial es salvar la vida!". Suite francesa

Frases de "Suite francesa" (2004) Frases de París

Contexto histórico

Existencialismo Modernismo Revolución rusa Segunda Guerra Mundial

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Irene Némirovsky

Frases de Irene Némirovsky

Frases de Irene Némirovsky: Escritora y novelista ucraniana, autora de "El baile" (1930), "El vino de la soledad" (1935), "Jezabel" (1936), "Los perros y los lobos" (1940), "Suite francesa" (2004).

Biografía Irene Némirovsky

Irene Némirovsky nace en el seno de una familia ucraniana adinerada y desde pequeña es educada por una institutriz francesa, siendo el francés su lengua materna.

Tras la Revolución Rusa (1917), los bolcheviques ponen precio a la cabeza de su padre, el banquero Léon Némirovsky, y la familia se ve obligada a emigrar a Finlandia.

En 1919 llegan a Francia e Irene Némirovsky retoma sus estudios, obteniendo una licenciatura en Letras en la histórica Universidad de París, La Sorbona.

Contrae matrimonio con el ingeniero devenido en banquero Michel Epstein en 1926 y tienen dos hijas: Denise (1929) y Élisabeth (1937).

Víctimas de las leyes antisemitas promulgadas en octubre de 1940 por el gobierno de Vichy, al matrimonio se le prohíbe trabajar.

En 1942 Irene Némirovsky es arrestada y deportada al campo de concentración de Auschwitz, donde muere de tifus y su marido es arrestado tiempo después, deportado también a Auschwitz y asesinado en una cámara de gas.

Sus hijas, Denise y Élisabeth, viven escondidas durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cargando los manuscritos inéditos confiados por su madre, que publican tiempo después.

Libros destacados

  • El baile (1930)
  • El vino de la soledad (1935)
  • Jezabel (1936)
  • Los perros y los lobos (1940)
  • Suite francesa (2004)
  • David Golder (1929)

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