Frases de Howard Phillips Lovecraft - Página 4

01. Ya no podré dormir en paz mientras recuerde el horror que espera emboscado del otro lado de la vida, en el tiempo y el espacio, y aquellas malditas criaturas que vinieron de los astros más antiguos y que sueñan en las profundidades del mar. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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02. Hablaba de sus sueños de un modo extrañamente poético, haciéndome ver con terrible claridad la ciudad ciclópea de piedra verde y musgosa, "cuya geometría -añadió curiosamente- era totalmente errónea", y oí otra vez con un temor expectante la subterránea llamada mental: Cthulhu fhtagn, Cthulhu fhtagn. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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03. Hubo un estallido como el de un globo que se desinfla, un líquido inmundo como el que surge de un hendido pez luna, una hediondez como de mil tumbas abiertas... "La llamada de Cthulhu" (1928)

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04. Raíces tortuosas y nudos malignos de musgo retardaban la marcha, y de vez en cuando una pila de piedras húmedas o los fragmentos de una pared en ruinas hacían aún más depresiva aquella atmósfera que los árboles deformados y las colonias de hongos contribuían a crear. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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05. El profesor había decidido, también, no revelar lo que sabía, y si no hubiese muerto repentinamente, habría destruido sus notas. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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06. No está muerto quien puede yacer eternamente, y con el paso de los años la misma muerte puede morir. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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07. En cuanto al culto, afirmó que su centro debía de encontrarse en los desiertos intransitados de Arabia, donde Irem, la ciudad de los Pilares, sueña aún intacta y secreta. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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08. En la superficie de las aguas hubo un remolino espumoso, y mientras crecía la presión del vapor, el valiente noruego dirigió el navío contra aquella montaña gelatinosa que se alzaba sobre las sucias espumas como la popa de un galeón demoníaco. La horrible cabeza de pulpo, envuelta en tentáculos, llegaba casi hasta la punta del bauprés... "La llamada de Cthulhu" (1928)

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09. Conocían todo lo que ocurría en el mundo, pues su lenguaje consistía en la transmisión del pensamiento. En ese mismo instante hablaban en sus tumbas. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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10. El monstruo está más allá de toda posible descripción. No hay lenguaje aplicable a ese abismo de horror inmemorial, a esa pavorosa contradicción de todas las leyes de la materia, la fuerza y el orden cósmicos. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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11. El monstruo de los ídolos, el verde y viscoso demonio venido de otros astros, había despertado para reclamar sus derechos. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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12. Las estrellas eran otra vez favorables, y lo que un viejo culto no había podido lograr por su voluntad, un puñado de inocentes marineros lo hacía por accidente. "La llamada de Cthulhu" (1928)

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Influencias

Autores relacionados

Robert E. Howard Stephen King

Howard Phillips Lovecraft


Escritor estadounidense de novelas y relatos de ciencia ficción y terror, considerado el gran innovador del relato de terror y convertido en clásico.

Sobre Howard Phillips Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft fue hijo único de Winfield Scott Lovecraft y Sarah Susan Phillips Lovecraft, ambos provenientes de familias distinguidas de Estados Unidos e Inglaterra.

Durante su infancia fue un niño muy observador, fascinado por visitar lugares extraños, alejados o poco transitados.

En 1893 el padre de Howard Phillips Lovecraft sufre una crisis nerviosa, debiendo ser hospitalizado de urgencia y luego declarado incapacitado legalmente por las secuelas neurológicas que le quedaron, muriendo cinco años después tras numerosas internaciones.

La educación del niño quedó en manos de la madre y del abuelo, un importante empresario amante de la lectura, que alentó el hábito en su nieto y fue su gran apoyo.

H.

P.

Lovecraft sólo asistió un año a la escuela, siendo su formación autodidacta.

En 1904 fallece su abuelo, motivo que lo afectó notablemente y sumó más depresión al hecho de tener que abandonar la casa por problemas económicos.

Entre 1908 y 1913 vivió como un ermitaño, siendo la madre el único contacto que tenía con el mundo exterior.

Esta situación cambió al escribir una carta a la revista "Argosy" y tras calurosos debates de opinión, Edward Daas, presidente de la Asociación Amateur de Prensa (UAPA), invitó a Howard Phillips Lovecraft a ser parte de ella en 1914.

En 1917 publicaría su primer trabajo profesional, "Dagon", y comenzó a formarse una red de admiradores en torno a sus relatos.

Tras la muerte de su madre en 1921 y la precaria situación económica en la que quedo, H.

P.

Lovecraft debió abandonar la idea de dedicarse por completo a la escritura para realizar trabajos diversos, entre ellos el de retocar escritos de terceros.

En una convención de periodistas aficionados celebrada en Boston, conoció a Sonia Greene, con quien se casó en 1924 y se trasladó a Brooklyn.

El matrimonio duró poco tiempo y H.

P.

Lovecraft volvió a su ciudad natal en 1927, viviendo junto a sus dos tías y sumergiéndose en una sensación de fracaso y soledad que no lo abandonaría nunca.

Esta etapa de su vida fue la de máximo esplendor literario también, escribiendo sus obras más celebradas, "La llamada de Cthulhu", "En las montañas de la locura", "El caso de Charles Dexter Ward" entre otras.

La muerte de una de sus tías en 1932 lo hundió nuevamente en la pobreza, teniendo que mudarse a una pequeña habitación con su otra tía y la sensación de soledad aumentó tras el suicidio de su gran amigo Robert Howard.

A finales de 1937 ingresó en el hospital "Jane Brown Memorial", donde moriría por complicaciones que le generó un cáncer intestinal.

Howard Phillips Lovecraft nunca publicó un verdadero libro en toda su vida, sus relatos fueron desparramados por cientos de revistas, pero sus amigos cercanos y seguidores se encargaron de conservar y consolidar su obra, transformándolo en el uno de los autores más importantes del género de terror y ciencia ficción.

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