Frases de Hiromi Kawakami

(...) Aquella noche bebimos cinco botellas de sake entre los dos. Pagó él. Otro día, volvimos a encontrarnos en la misma taberna y pagué yo. A partir del tercer día, pedíamos cuentas separadas y cada uno pagaba lo suyo. Desde entonces lo hicimos así. Supongo que no perdimos el contacto porque teníamos demasiadas cosas en común. No sólo nos gustaban los mismos aperitivos, sino que también estábamos de acuerdo en la distancia que dos personas deben mantener. El cielo es azul, la tierra blanca

Frases de "El cielo es azul, la tierra blanca" (2001) Frases de Acuerdo


Sin mediar palabra, nos dejamos caer en el futón. Hicimos el amor por primera vez, apasionadamente. Pasé la noche en casa del maestro y dormí a su lado. Al día siguiente, cuando abrí la ventana, los frutos de la aucuba brillaban bajo el sol de la mañana. Los ruiseñores se acercaban a picotearlos y trinaban en el jardín. El maestro y yo contemplábamos los pájaros desde la ventana, codo con codo. -Eres un encanto, Tsukiko -dijo el maestro. -Le quiero, maestro -respondí yo. Los ruiseñores coreaban nuestras palabras. El cielo es azul, la tierra blanca

Frases de "El cielo es azul, la tierra blanca" (2001) Frases de Estar a su lado


Aunque el restaurante estuviera cerca de la playa, se encontraba a unos diez metros de la orilla. Soplaba un fuerte viento. Sentía un poco de frío. Tenía el calor concentrado en el estómago y las extremidades heladas. "La sangre se acumula en la barriga", solía decir mi madre. A aquella hora, Momo debía de estar a punto de salir del colegio. Los viernes por la tarde sólo tenía una hora de clase. Momo se parece a su padre. Algunos días se parece a mí, mientras que en otros me recuerda más a él. Manazuru

Frases de "Manazuru" (2006) Frases de Orilla


El otro día, Sakaki murió a los ochenta y siete años. Digo el otro día, pero ya ha pasado bastante tiempo. Ni siquiera sé en qué época estamos. (...) Puede que suene raro decirlo así, pero es la palabra que me parece más adecuada cuando pienso en nuestra relación. Con él, el placer no tenía nada que ver con lo que había experimentado hasta entonces. Por muchas veces que hiciéramos el amor, nunca teníamos suficiente. Teníamos que hacerlo cada vez más a menudo. Aunque ambos teníamos una edad en que las fuerzas empiezan a flaquear, no podíamos controlarnos. Sufríamos porque nos fallaban las fuerzas, pero nuestro deseo nunca se agotaba. A veces tenía la extraña sensación de estar poseída. Abandonarse a la pasión

Frases de "Abandonarse a la pasión" (2011) Frases de Apasionado


Un antiguo ex novio mío tenía la mala costumbre de no dejarse convencer nunca cuando teníamos opiniones opuestas, pero el maestro era bastante razonable. O quizás debería decir que era bueno. La bondad del maestro procedía de su estricto sentido de la justicia. No era amable conmigo para hacerme feliz, sino porque analizaba mis opiniones sin tener ideas preconcebidas. Se podría decir que su bondad era más bien una actitud pedagógica. Por eso cuando me daba la razón me sentía mucho más feliz que si se hubiera limitado a decirme que sí para tenerme contenta. Aquello fue todo un descubrimiento. No me siento cómoda cuando me dan la razón sin tenerla. Prefiero mil veces que me traten con justicia. El cielo es azul, la tierra blanca

Frases de "El cielo es azul, la tierra blanca" (2001) Frases de Descubrimiento

Autores relacionados

Banana Yoshimoto Natsuo Kirino Yoko Ogawa

Hiromi Kawakami


Escritora, novelista, ensayista y profesora japonesa, autora de "El cielo es azul, la tierra blanca" (2001), "El señor Nakano y las mujeres" (2005), "Algo que brilla como el mar" (2010) y "Abandonarse a la pasión" (2011).

Biografía Hiromi Kawakami

Hiromi Kawakami nace en Tokio y su infancia transcurre entre Japón y Estados Unidos, donde vive junto a su familia algunos años.

Tras finalizar sus estudios secundarios, estudia Ciencias naturales en la Universidad de Ochanomizu (Bunkyo, Tokio) y luego comienza a dictar clases de biología.

En 1994 Hiromi Kawakami publica "Dios", su primera novela y tiempo después "Pisada sobre una serpiente" (1996).

En 2000 recibió el Premio Ito Sei por Oboreru y un año después el Premio Tanizaki por la novela "El cielo es azul, la tierra blanca" (2001).

Luego aparecen las obras "El señor Nakano y las mujeres" (2005), "Algo que brilla como el mar" (2010) y "Abandonarse a la pasión" (2011).

En 2015 Hiromi Kawakami gana el Premio Yomiuri de Literatura (Yomiuri Bungakusho) y se convierte en una de las escritoras más populares de Japón.

Libros destacados

  • Pisada sobre una serpiente (1996)
  • El cielo es azul, la tierra blanca (2001)
  • El señor Nakano y las mujeres (2005)
  • Algo que brilla como el mar (2010)
  • Abandonarse a la pasión (2011)
  • Dios (1994)

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