Frases de Herman Melville

Sabía que nuestro respetable capitán, que sentía una preocupación tan paternal por el bienestar de su tripulación, no aceptarla gustosamente que uno de sus mejores hombres enfrentase los peligros de un viaje entre los nativos de una isla salvaje.

Frases de Capitán


Se quedó como siempre, enclavado en mi oficina. ¡Qué! Si eso fuera posible se reafirmó más aún que antes. ¿Qué hacer? Si no hacía nada en la oficina: ¿Por qué se iba a quedar? De hecho, era una carga, no sólo inútil, sino gravosa. Sin embargo, le tenía lástima.

Frases de Oficina


No era que Bílly fuese incapaz de comprender lo que realmente era la muerte, no; sino que carecía completamente de ese miedo irracional, miedo que prevalece en mayor medida en las comunidades altamente civilizadas que en aquellas llamadas bárbaras, las que en todos los sentidos se mantienen más cercanas a la verdadera naturaleza.

Frases de Irracional


La futura estela del animal a través de la tiniebla está casi tan establecida para la sagaz mente del cazador como la costa para el piloto. De modo que era esta prodigiosa habilidad del cazador, la proverbial fugacidad de una cosa escrita en el agua, una estela, es tan de fiar, a todos los efectos deseados, como la tierra firme.

Frases de Cazador


(...) Pero estas reflexiones rara vez ocuparon mi mente; me abandonaba al paso de las horas y, si alguna vez me embargaban pensamientos desagradables, los desechaba rápidamente. Cuando admiraba el verde recinto en que me hallaba prisionero, me inclinaba a pensar que estaba en un "valle de ensueños" y que más allá de las montañas sólo había un mundo de ansiedad y preocupaciones.

Frases de Prisionero


No es raro que el hombre a quien contradicen de una manera insólita e irrazonable bruscamente descrea de su convicción más elemental. Empieza a vislumbrar vagamente que, por extraordinario que parezca, toda la justicia y toda la razón están del otro lado; si hay testigos imparciales, se vuelve a ellos para que de algún modo lo refuercen.

Frases de Convicción


(...) Sin rastros de ese gusto literario que atiende menos al asunto que a los medios, sus predilecciones se orientaban hacia aquellos libros hacia los que cualquier mente sana y superior, ocupada en algún cargo activo y de autoridad en el mundo, tiende naturalmente a inclinarse: libros que trataban de hombres y hechos reales, cualquiera fuese la época.

Frases de Rastros

Contexto histórico

Existencialismo Modernismo Romanticismo

Influencia en las frases de Herman Melville

Autores relacionados

Arthur Conan Doyle Charles Dickens Charlotte Brontë Herbert George Wells Mark Twain

Ocupación

Escritores » Escritores siglo XIX » Escritores de Estados Unidos

Novelistas » Novelistas siglo XIX » Novelistas de Estados Unidos

Poetas » Poetas siglo XIX » Poetas de Estados Unidos

Profesores » Profesores siglo XIX » Profesores de Estados Unidos

Herman Melville


Frases de Herman Melville: Escritor, novelista, profesor, poeta y marinero estadounidense, cuya obra "Moby Dick" y su gran talento lo convirtió en una de las principales figuras de la literatura universal.

Biografía Herman Melville

Herman Melville nació en el seno de una familia humilde, siendo el tercer hijo de Allan y Maria Gansevoort Melvill, quien tiempo después le sumaría la vocal "e" al final del apellido.

Tras finalizar sus estudios primarios en la "New York Male School", Herman Melville pierde a su padre, quien muere dejando a su familia en una situación económica muy complicada.

En 1838, descartando la posibilidad de ir a la universidad, Herman Melville se embarcó rumbo a Liverpool como mozo de cabinas, pasando algún tiempo en las islas del Pacífico.

De regreso a Estados Unidos trabajó como profesor hasta 1841, cuando se embarcó durante un año y medio en el barco ballenero "Acushnet", abandonándolo en las islas Marquesas (archipiélago en la Polinesia Francesa) para vivir un mes entre los caníbales.

A mediados de 1942, Herman Melville se escapó de la isla en un barco mercante australiano y desembarcó en Papeete (Tahití, Polinesia Francesa), donde pasó algún tiempo en prisión y trabajó como agricultor.

En 1843, Herman Melville se enroló en una fragata de la Marina estadounidense, llegando a Estados Unidos en 1844 y dando inicio a su carrera como escritor, basándose en sus experiencias como marino.

Las primeras novelas de Herman Melville estuvieron basadas íntegramente en sus experiencias como marinero, alcanzando rápidamente gran popularidad y fama.

En 1850, tras contraer matrimonio, se estableció en una granja cerca de Pittsfield (Massachusetts), donde Herman Melville entabló una estrecha amistad con Nathaniel Hawthorne, a quien éste dedicó su obra maestra, "Moby Dick o la ballena blanca" (1851).

La muerte de Herman Melville pasó desapercibida y sus obras permanecieron en el olvido hasta la década de 1920, cuando su genio recibió finalmente el reconocimiento que merecía.

Libros destacados

  • Moby Dick (1851)
  • Typee (1846)
  • Bartleby, el escribiente (1853)
  • Las encantadas (1854)
  • Cuentos de Piazza (1856)
  • Clarel (1876)

Enlaces

Síguenos en