Frases de Herman Melville

Por alguna curiosa fatalidad, así como se nota a menudo de los filibusteros de ciudad que siempre acampan en torno a los palacios de justicia, igualmente, caballeros, los pecadores suelen abundar en las cercanías más sagradas.

Frases de Pecadores


Yo podía dar una limosna a su cuerpo; pero su cuerpo no le dolía; tenía el alma enferma, y yo no podía llegar a su alma.

Frases de Limosna


No ve el cielo negro y el mar encolerizado, no nota las tablas agitadas, y bien poco escucha ni atiende al lejano rumor de la poderosa ballena, que ya, con la boca abierta, surca el mar persiguiéndole.

Frases de Ballena


Cuarenta años después de una batalla, es muy fácil para un no combatiente razonar acerca de cómo debería haberse peleado. Es muy distinto dirigir personalmente la acción bajo el fuego, mientras se está envuelto en su oscuro humo.

Frases de Combatiente


Pero un verdadero oficial militar es, en cierto sentido, como un monje. Este no cumplirá sus votos de obediencia monástica con más abnegación que aquél sus votos de lealtad al deber militar.

Frases de Militar


¿Habéis visto a la ballena blanca? - ¿Qué ballena? -La ballena blanca...Un cachalote...Moby Dick, ¿Le habéis visto? -Nunca he oído hablar de tal ballena. ¡Cachalot Blanche! ¡Ballena blanca! ..No. -Muy bien, entonces; adiós por ahora, y volveré a veros dentro de un momento.

Frases de Ballena


La rebelión fue, no obstante, finalmente sofocada, pero esto quizás sólo fue posible gracias a la incondicional lealtad de los infantes de marina y a la reasunción voluntaria de esa lealtad de parte de sectores influyentes de la tripulación.

Frases de Tripulación


No hay nada que hacer entonces. Ya que él no quiere dejarme, yo tendré que dejarlo. Mudaré mi oficina; me mudaré a otra parte, y le notificaré que si lo encuentro en mi nuevo domicilio procederé contra él como contra un vulgar intruso.

Frases de Oficina


En busca de la ballena habíamos estado navegando por el Ecuador a unos veinte grados al oeste de las Galápagos; y toda nuestra faena, después de determinado nuestro derrotero, fue ajustar las vergas y mantenernos a favor del viento: el buen barco y la constante brisa harían el resto.

Frases de Ballena


¿Quién en el arco iris puede trazar la línea donde termina el violeta y comienza el anaranjado? Vemos claramente la diferencia de colores, pero ¿Dónde, exactamente, se confunde el primero con el segundo? Lo mismo sucede con la salud mental y la locura.

Frases de Arco iris


(...) Tenía un escritorio particular, pero no lo usaba mucho. Pasé revista a su cajón una vez: contenía un conjunto de cáscaras de muchas clases de nueces. Para este perspicaz estudiante, toda la noble ciencia del derecho cabía en una cáscara de nuez.

Frases de Nueces


Cuanto mayor es la bruma, tanto más pone en peligro al buque, y se acelera la marcha aun con el riesgo de embestir a alguien. Poco imaginan los bien abrigados jugadores de cartas en la cabina, las responsabilidades del hombre insomne en el puente de mando.

Frases de Buque

Contexto histórico

Existencialismo Modernismo Romanticismo

Influencia en las frases de Herman Melville

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Herman Melville


Frases de Herman Melville: Escritor, novelista, profesor, poeta y marinero estadounidense, cuya obra "Moby Dick" y su gran talento lo convirtió en una de las principales figuras de la literatura universal.

Biografía Herman Melville

Herman Melville nació en el seno de una familia humilde, siendo el tercer hijo de Allan y Maria Gansevoort Melvill, quien tiempo después le sumaría la vocal "e" al final del apellido.

Tras finalizar sus estudios primarios en la "New York Male School", Herman Melville pierde a su padre, quien muere dejando a su familia en una situación económica muy complicada.

En 1838, descartando la posibilidad de ir a la universidad, Herman Melville se embarcó rumbo a Liverpool como mozo de cabinas, pasando algún tiempo en las islas del Pacífico.

De regreso a Estados Unidos trabajó como profesor hasta 1841, cuando se embarcó durante un año y medio en el barco ballenero "Acushnet", abandonándolo en las islas Marquesas (archipiélago en la Polinesia Francesa) para vivir un mes entre los caníbales.

A mediados de 1942, Herman Melville se escapó de la isla en un barco mercante australiano y desembarcó en Papeete (Tahití, Polinesia Francesa), donde pasó algún tiempo en prisión y trabajó como agricultor.

En 1843, Herman Melville se enroló en una fragata de la Marina estadounidense, llegando a Estados Unidos en 1844 y dando inicio a su carrera como escritor, basándose en sus experiencias como marino.

Las primeras novelas de Herman Melville estuvieron basadas íntegramente en sus experiencias como marinero, alcanzando rápidamente gran popularidad y fama.

En 1850, tras contraer matrimonio, se estableció en una granja cerca de Pittsfield (Massachusetts), donde Herman Melville entabló una estrecha amistad con Nathaniel Hawthorne, a quien éste dedicó su obra maestra, "Moby Dick o la ballena blanca" (1851).

La muerte de Herman Melville pasó desapercibida y sus obras permanecieron en el olvido hasta la década de 1920, cuando su genio recibió finalmente el reconocimiento que merecía.

Libros destacados

  • Moby Dick (1851)
  • Typee (1846)
  • Bartleby, el escribiente (1853)
  • Las encantadas (1854)
  • Cuentos de Piazza (1856)
  • Clarel (1876)

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