Frases de Herbert George Wells

Hasta ahora nunca me habían preocupado los aspectos éticos de la cuestión. El estudio de la Naturaleza vuelve al hombre tan cruel como la propia Naturaleza. 14 - El doctor Moreau se explica, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Estudio


Cada vez que sumerjo a un ser vivo en las ardientes aguas del dolor me digo: "Esta vez acabaré por completo con el animal, esta vez haré una criatura racional de mi propia invención". Al fin y al cabo, ¿Qué son diez años? El hombre lleva cien mil en la creación. 14 - El doctor Moreau se explica, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Criatura


Quizá lo que más me llamaba la atención en ellos era la desproporción entre las piernas y la longitud de sus troncos, y aun así -tan relativa es nuestra idea de la elegancia- acabé acostumbrándome a sus formas, e incluso llegué a pensar que mis largos muslos eran desgarbados. 15 - Los Monstruos, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Elegancia


Tenía la certeza de que el cerdo hiena estaba implicado en la muerte del conejo, y llegué al extraño convencimiento de que, al margen de su torpe actitud y lo grotesco de sus formas, tenía ante mí, en aquel preciso instante, el perfecto equilibrio de la vida humana en miniatura, la perfecta interacción de instinto, razón y destino en su más simple expresión. 16 - De cómo los Salvajes probaron la sangre, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Extraño


Me tumbé sobre una de las bancadas durante no sé cuánto tiempo, pensando en que, si tuviera valor, bebería agua del mar hasta enloquecer, para morir rápidamente. 1 - En el chinchorro del "Lady Vain", La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Suicidio


¿Quiénes son esas criaturas? -dije, señalando hacia ellas y alzando cada vez más el tono de voz para que todos me oyeran-. Antes eran hombres, hombres como nosotros; hombres en los que ha instilado una sustancia bestial, hombres a los que ha esclavizado y convertido en monstruos y a los que todavía teme. 13 - Una conversación, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Bestia


Las criaturas que había visto no eran hombres; nunca lo habían sido. Eran animales, animales humanizados, fruto de la vivisección. 14 - El doctor Moreau se explica, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Animales


¿Qué diablos era aquello: un animal o un hombre? ¿Qué quería de mí? Yo iba desarmado; ni siquiera llevaba un palo. Huir habría sido una locura. En cualquier caso, aquella Cosa, fuera lo que fuese, no tuvo valor para atacarme. 9 - La casa del bosque, La isla del doctor Moreau

Frases de "La isla del doctor Moreau" (1896) Frases de Huir


- Usted no entiende -comenzó a decir el forastero- ni quién soy ni qué soy, ¿Verdad? Pues voy a enseñárselo. ¡Vaya que si voy a enseñárselo! En ese momento se tapó la cara con la palma de la mano y luego la apartó. El centro de su rostro se había convertido en un agujero negro. -Tome -dijo, y dio un paso adelante extendiéndole algo a la señora Hall, que lo aceptó automáticamente, impresionada como estaba por la metamorfosis que estaba sufriendo el rostro del huésped. Después, cuando vio de lo que se trataba, retrocedió unos pasos y, dando un grito, lo soltó. Se trataba de la nariz del forastero, tan rosada y brillante, que rodó por el suelo. Después se quitó las gafas, mientras lo observaban todos los que estaban en el bar. Se quitó el sombrero y, con un gesto rápido, se desprendió del bigote y de los vendajes. Por un instante éstos se resistieron. Un escalofrío recorrió a todos los que se encontraban en el bar. - ¡Dios mío! -gritó alguien, a la vez que caían al suelo las vendas. Aquello era lo peor de lo peor. La señora Hall, horrorizada y boquiabierta, después de dar un grito por lo que estaba viendo, salió corriendo hacia la puerta de la posada. Todo el mundo en el bar echó a correr. Habían estado esperando cicatrices, una cara horriblemente desfigurada, pero ¡No había nada! Las vendas y la peluca volaron hasta el bar, obligando a un muchacho a dar un salto para poder evitarlas. Unos tropezaban contra otros al intentar bajar las escaleras. Mientras tanto, el hombre, que estaba allí de pie intentando dar una serie de explicaciones incoherentes, no era más que una figura que gesticulaba y que no tenía absolutamente nada que pudiera verse a partir del cuello del abrigo. VII - El desconocido se descubre, El hombre invisible

Frases de "El hombre invisible" (1897) Frases de Metamorfosis


Antes de realizar aquel loco experimento, había imaginado mil ventajas; sin embargo, aquella tarde, todo era decepción. Empecé a repasar las cosas que el hombre considera deseables. Sin duda, la invisibilidad me iba a permitir conseguirlas, pero, una vez en mi poder, sería imposible disfrutarlas. La ambición... ¿De qué vale estar orgulloso de un lugar cuando no se puede aparecer por allí? ¿De qué vale el amor de una mujer, cuando ésta tiene que llamarse necesariamente Dalila? No me gusta la política, ni la sinvergonzonería de la fama, ni el deporte, ni la filantropía. ¿A qué me iba a dedicar? ¡Y para eso me había convertido en un misterio embozado, en la caricatura vendada de un hombre! XXIII - En Drury Lane, El hombre invisible

Frases de "El hombre invisible" (1897) Frases de Ambicioso


(...) Era invisible y me estaba empezando a dar cuenta de las extraordinarias ventajas que me ofrecía serlo. Empezaban a rondarme por la cabeza todas las cosas maravillosas que podía realizar con absoluta impunidad. XX - En la casa de Great Portland Street, El hombre invisible

Frases de "El hombre invisible" (1897) Frases de Impunidad


No tenía ningún sitio donde ir, ningún recurso, y nadie en el mundo en quien confiar. Revelar mi secreto significaba delatarme, convertirme en un espectáculo para la gente, en una rareza humana. XXII - En los grandes almacenes, El hombre invisible

Frases de "El hombre invisible" (1897) Frases de Espectáculo

Contexto histórico

Ciencia ficción Época victoriana Feminismo Pacifismo Socialismo

Influencia en las frases de Herbert George Wells

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Herbert George Wells


Frases de Herbert George Wells: Escritor, novelista, historiador y filósofo inglés, autor de "La máquina del tiempo" (1895), "La isla del doctor Moreau" (1896), "El hombre invisible" (1897) y "La guerra de los mundos" (1898).

Biografía Herbert George Wells

Herbert George Wells fue el tercer hijo de una familia de clase media baja, de padres dueños de una reducida tienda de objetos de porcelana.

Pese a las dificultades económicas, los padres siempre se preocuparon de que sus hijos tuvieran una buena educación y alentaron en ellos el hábito de la lectura.

Cuando su madre comienza a trabajar como criada en la mansión de Uppark, Herbert George Wells se traslada una temporada a vivir con ella y lee todo lo que encuentra en la biblioteca de los señores de la casa.

En 1877 su padre sufre un accidente y debe emplearse en diversos oficios para ayudar a la familia y tiempo después se matricula en una escuela nocturna llevado por la pasión por los conocimientos científicos.

Debido a su desempeño, Herbert George Wells gana una beca en 1884 para estudiar biología en el "Royal College of Science" de Londres (Inglaterra), donde tuvo como profesor a Thomas Henry Huxley, eminente fisiólogo y abuelo del futuro novelista Aldous Huxley.

Tras perder la beca y renunciar al trabajo por haber contraído tuberculosis, se dedica a escribir y leer a tiempo completo.

En 1895 Herbert George Wells publica "La máquina del tiempo", apareciendo como una serie y más tarde como libro y obteniendo éxito inmediato.

En el mismo año publica "La visita maravillosa", y en los tres años siguientes tres novelas que cimentaron y acrecentaron su prestigio: "La isla del doctor Moreau" (1896), "El hombre invisible" (1897) y "La guerra de los mundos" (1898).

Herbert George Wells es considerado uno de los padres de la ciencia ficción junto a Julio Verne.

Libros destacados

  • La máquina del tiempo (1895)
  • La isla del doctor Moreau (1896)
  • El hombre invisible (1897)
  • La guerra de los mundos (1898)
  • Cuentos del espacio y del tiempo (1899)
  • Kipps (1905)

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