Frases de Haruki Murakami

Sobre el pavimento helado los copos de nieve caían en silencio como una lluvia de infinitas plumas. Baila, baila, baila

Frases de "Baila, baila, baila" (1988) Frases de Copos


Las mujeres son como un salmón. Hagan lo que hagan, al final siempre vuelven al mismo sitio a desovar. El elefante desaparece

Frases de "El elefante desaparece" (1985) Frases de Salmón


No me imaginaba ni de lejos lo que rondaba en la cabeza de alguien que empezaba a beber a las once de la mañana. El elefante desaparece

Frases de "El elefante desaparece" (1985) Frases de Beber


Al descubrir ese resto de chocolate (...) me dieron unas ganas terribles de comerme un trozo. Quería leer y comer chocolate como hacía antes. Todas las células de mi cuerpo me lo pedían a gritos, parecían haberse contraído como si aguantaran la respiración. El elefante desaparece

Frases de "El elefante desaparece" (1985) Frases de Chocolate


Le ofrecí una cerveza. -No, gracias. No bebo alcohol. Es incompatible conmigo. Un solo vaso de cerveza ya me pone fatal. El elefante desaparece

Frases de "El elefante desaparece" (1985) Frases de Cerveza


No hace falta explicar que la fabricación de elefantes no es asunto fácil. Son enormes y muy complejos, eso de entrada. El elefante desaparece

Frases de "El elefante desaparece" (1985) Frases de Elefante


Pero ahora algunas conexiones estaban generando confusión. ¿Y por qué? Porque yo ya no sabía lo que quería. Baila, baila, baila

Frases de "Baila, baila, baila" (1988) Frases de Confusión


Me despierto a medianoche, me siento sola, muy lejos, como a quinientos kilómetros, alejada de toda persona y de todo lugar, en las tinieblas, sin poder ver mi futuro mire hacia donde mire, y me coge tanto miedo que me entran ganas de gritar. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Frases de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995) Frases de Medianoche


Debía de haber, por tanto, una diferencia, grande y definitiva, entre aquellos dos mundos. Tenía que haberla. Pero él fue incapaz de descubrirla. A él le parecía que el mundo era el mismo de siempre. Lo que le dejaba perplejo era esa insensibilidad desconocida que había en su interior. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Frases de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995) Frases de Insensibilidad


Todos los demás se saltan a la torera las cosas tontas, obvias, y avanzan demasiado rápido. Yo no. Es a las cosas más tontas a las que dedico más tiempo. Porque sé que cuanto más tiempo se les dedica, mejor va todo luego. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Frases de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995) Frases de Sencillez


El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al tiempo que herimos al contrincante, nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. Puede llegar a ser fatal. Pero no es fácil librarse de él. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Frases de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995) Frases de Odio


Incluso las cosas que parecen complicadas -y que en realidad lo son- tienen un móvil extremadamente simple: qué se está buscando, sólo eso. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Frases de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995) Frases de Búsqueda de conocimiento

Influencias

Autores relacionados

Franz Kafka Kenzaburo Oe Mo Yan Ryu Murakami Yukio Mishima

Haruki Murakami

Haruki Murakami

Escritor, novelista, ensayista y traductor japonés, autor de "Tokio blues (Norwegian Wood)" (1987), "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995), "Sauce ciego, mujer dormida" (1995), "After Dark" (2004) y "1Q84" (2009).

Biografía Haruki Murakami

Nacido en el seno de una familia amante de la cultura, Haruki Murakami fue hijo de dos profesores de literatura japonesa, y desde pequeño se sintió atraído por la cultura occidental, especialmente por su literatura.

Estudió literatura y teatro griego en la Universidad de Waseda (Tokio), en donde conoció a su esposa, Yoko.

Tras emplearse por un tiempo en una tienda de discos y antes de terminar sus estudios, Haruki Murakami abrió un bar de Jazz junto a su esposa, entre 1974 y 1982, llamado "El Gato Pedro".

En forma paralela a su trabajo en el bar, tradujo numerosas obras de autores estadounidenses, y le dio forma a sus dos primeras obras: "Escucha el viento cantar" (1979) y "Pinball, 1973" (1980).

En 1982 Haruki Murakami comienza a entrenarse para correr maratones, actividad que se convirtió luego en su segunda ocupación, y de la cual habla en la obra "De qué hablo cuando hablo de correr" (2007).

Tras la publicación de su obra "Tokio blues (Norwegian Wood)" en 1987 viaja por Europa y luego permanece en Estados Unidos hasta 1995.

Durante su estadía en América del Norte, trabaja en la Universidad de Princeton (Nueva Jersey) y en la Universidad Tufts (Boston), al tiempo que escribe "Al sur de la frontera, al oeste del sol" (1992) y "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (1995).

Tiempo después Haruki Murakami publica "Kafka en la orilla" (2002), "1Q84" (2009), "Los años de peregrinación del chico sin color" (2013) y "Hombres sin mujeres" (2014) entre otros

Libros destacados

  • Tokio blues (Norwegian Wood) (1987)
  • Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (1995)
  • Sauce ciego, mujer dormida (2005)
  • 1Q84 (2009)
  • Hombres sin mujeres (2014)
  • Pinball, 1973 (1980)

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