Frases de Gustave Flaubert

Las masas perdieron su carácter poético con el cristianismo. No me hable usted de los tiempos modernos, a propósito de lo grandioso. No dan ni para satisfacer la imaginación de un folletinista de la peor calaña.

Frases de Cristianismo


Los corazones de las mujeres son como esos mueblecitos de secretos, llenos de cajones embutidos unos en otros; se molesta uno, se rompe las uñas, y en el fondo se encuentra alguna flor seca, restos de polvo o el vacío. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Corazones


Es digno de especial consideración el hecho de que la costumbre pueda ocupar perfectamente el puesto de la pasión amorosa: exige una presencia no tanto agradable como cómoda, pero luego resulta invencible.

Frases de Amorosa


Jamás había visto aquel esplendor de tez morena, la seducción de un busto, ni aquella delicadeza de los dedos que la luz atravesaban. Contemplaba su cesta de labor con arrobamiento, como una cosa extraordinaria. ¿Cuáles eran su nombre, su domicilio, su vida, su pasado? Ansiaba conocer los muebles de su cuarto, todos los trajes que hubiera llevado, las gentes que la visitaban, y el deseo de la posesión física hasta desaparecía ante un afán más profundo, en una dolorosa curiosidad sin límites. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Morena


Las grandes personas, que son las buenas, son ante todo pródigas, y no se preocupan mucho de sus expansiones. Hay que reír y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir; en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos. ¿No consiste en esto lo verdaderamente humano?

Frases de Reír


Las nubes se amontonaban; El cielo tormentoso calentaba la electricidad de la muchedumbre, que se arremolinaba sobre sí misma, indecisa, con amplio impulso de oleaje, y se sentía en sus profundidades una fuerza incalculable y como la energía de un elemento. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Muchedumbre


Mordía a todo esto una granada, con el codo apoyado sobre la mesa; las bujías del candelabro, delante de ella, oscilaban con el viento; aquella luz blanquecina daba a su cutis tonos nacarados, rosa a sus párpados, brillo a sus ojos; el rojo de la fruta se confundía con el púrpura de sus labios, su delgada nariz temblaba y toda su persona ofrecía algo de insolente, ebrio y ahogado que exasperaba a Frédéric y le infundía, sin embargo, locos deseos. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Sensualidad


Yo habría hecho algo con una mujer que me hubiera amado... ¿Por qué te ríes? El amor es el alimento y como la atmósfera del genio. Las emociones extraordinarias producen las obras sublimes. En cuanto a buscar la que yo necesitaría, renuncio a ello. Además, si alguna vez la encuentro, me rechazará ella. Soy de la raza de los desheredados y me extinguiré con un tesoro que fuese de cristal o de brillantes, no lo sé. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Sublime


Ambicionaba la riqueza como instrumento de poder sobre los hombres; Hubiera deseado remover medio mundo, hacer mucho ruido, tener tres secretarios a sus órdenes y dar una gran comida política una vez por semana. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Ambición de poder


¿Qué es lo que tengo que hacer yo en el mundo? Los demás se esfuerzan por la riqueza, la celebridad, el poder. Yo no tengo estado; usted es mi ocupación exclusiva; toda mi fortuna, el objeto, el centro de mi existencia, de mis pensamientos. ¡Yo no puedo vivir sin usted, como no podría vivir sin el aire del cielo! ¿Es que no siente usted la aspiración de mi alma subir hasta la de usted, y que deben confundirse, y que muero por realizarlo? La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Aspiración


Y se imaginaba una vida exclusivamente fecunda para llenar las más vastas soledades, abundante en todas las alegrías, desafiando todas las miserias, en que las horas hubieran desaparecido en una continuada expansión de sí mismo, y que habría producido algo de resplandeciente y elevado como la palpitación de las estrellas. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Verdadera felicidad


Nada humilla tanto como ver a los tontos triunfar en las empresas donde uno ha tropezado. La educación sentimental

Frases de "La educación sentimental" (1869) Frases de Humillación

Influencias

Autores relacionados

Charles Baudelaire Émile Zola Guy De Maupassant Marcel Proust

Gustave Flaubert


Escritor, novelista y dramaturgo francés, autor de "Madame Bovary" (1856), "Salambó" (1862), "La educación sentimental" (1869), "La tentación de San Antonio" (1874) y "Tres cuentos" (1877).

Biografía Gustave Flaubert

Gustave Flaubert fue el segundo hijo de un médico cirujano, jefe del Hospital de Ruán y una madre emparentada con algunas de las familias más antiguas de Normandía.

Cursó sus primeros estudios en el Colegio Real de Ruán en 1832 y desde pequeño demostro gran pasión por la literatura, redactando íntegramente una revista literaria llamada "Colibrí".

En 1940 y luego de quedar excento de hacer el servicio militar, Gustave Flaubert comienzo sin mucha convicción sus estudios de derecho en París, abandonandolos en 1944.

Tiempo después volvió a Croisset, cerca de Ruán, donde vivió con su madre en una propiedad a orillas del río Sena.

El carácter de Gustave Flaubert era ciclotímico, sensible, arrogante, llegando a despreciar al prójimo, sus hábitos y falta de inteligencia.

Realizó un extenso viaje por Europa y Ásia, asistiendo como observador a la Revolución de 1848 (Paris, Francia).

En 1851 regresó a Croisset y comenzó a escribir "Madame Bovary", su novela más representativa y publicada inicialmente en formato de folletín en la "Revue de Paris".

Tras la publicación, las autoridades le iniciaron una causa por atentar contra la moralidad pero fue declarado inocente.

Durante la Guerra Franco prusiana (1970-1971), soldados prusianos ocuparon su casa y Gustave Flaubert comenzó a sufrir enfermedades nerviosas, sumado a la muerte de su madre (1872) y su situación económica empeoró, sumiéndolo en la desolación y la melancolía.

En su época rechazado por razones morales y admirado por su fuerza literaria al mismo tiempo, Gustave Flaubert es considerado uno de los mayores novelistas del siglo XIX.

Libros destacados

  • Madame Bovary (1856)
  • La educación sentimental (1869)
  • Salambó (1862)
  • La tentación de San Antonio (1874)
  • Tres cuentos (1877)
  • Noviembre (1842)

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