Frases de Gabriel García Márquez - Página 8

Gabriel García Márquez

204. Una gaviota grande, oscura y vieja voló sobre la balsa. Entonces no pude dudar de que me encontraba cerca de tierra. "Relato de un náufrago" (1970), Gabriel García Márquez

Gaviota


205. No he podido sobreponerme a la manía de que un error mecanográfico me parece un error de creación. "El olor de la guayaba" (1982), Gabriel García Márquez

Manía


206. La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado. "El amor en los tiempos del cólera" (1985), Gabriel García Márquez

Artificio


207. Esa mirada casual fue el origen de un cataclismo de amor que medio siglo después aún no había terminado. "El amor en los tiempos del cólera" (1985), Gabriel García Márquez

Origen


208. Pero sabía, más por escarmiento que por experiencia, que una felicidad tan fácil no podría durar mucho tiempo. "El amor en los tiempos del cólera" (1985), Gabriel García Márquez

Fácil


209. "A los otros médicos se les mueren tantos enfermos como a mí", decía. "Pero conmigo se mueren más contentos". "El general en su laberinto" (1989), Gabriel García Márquez

Enfermo


210. No he conocido a nadie más parecido a la idea que uno tiene de un Papa renacentista: glotón y refinado. "Doce cuentos peregrinos" (1992), Gabriel García Márquez

Papa


211. Sentado en el borde de la piedra, yo descubría siempre la Osa Menor, por los lados del Cerro de la Popa. "Relato de un náufrago" (1970), Gabriel García Márquez

Constelación


212. El heroísmo, en mi caso, consiste exclusivamente en no haberme dejado morir de hambre y de sed durante diez días. "Relato de un náufrago" (1970), Gabriel García Márquez

Heroísmo


213. Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. "El olor de la guayaba" (1982), Gabriel García Márquez

Importancia de la mujer


214. Yo le decía que nunca robara nada que le hiciera falta a alguien para comer, y él me hacía caso. "Los funerales de la Mamá Grande" (1962), Gabriel García Márquez

Robar


215. "Si no volvemos a dormir, mejor", decía José Arcadio Buendía, de buen humor. "Así nos rendirá más la vida". "Cien años de soledad" (1967), Gabriel García Márquez

Buen humor


216. (...) Pensaba que Dios le había deparado la fortuna de tener un hombre que hacía el amor como si fueran dos. "Cien años de soledad" (1967), Gabriel García Márquez

Hacer el amor


217. "Aunque no estuviera poseída por ningún demonio", dijo, "esta pobre criatura tiene aquí el ambiente más propicio para estarlo". "Del amor y otros demonios" (1994), Gabriel García Márquez

Demonio


218. Con el talento y la belleza de la directora Rosa Elena Fergusson estudiar era algo tan maravilloso como jugar a estar vivos. "Vivir para contarla" (2002), Gabriel García Márquez

Estudiar


219. Creo que las vidas de todos nosotros serían mejores si cada uno de ustedes llevara siempre un libro en su morral. "Yo no vengo a decir un discurso" (2010), Gabriel García Márquez

Libro


220. (...) Dos de los negocios más rentables de este mundo sin corazón: el narcotráfico y la venta ilegal de armas. "Yo no vengo a decir un discurso" (2010), Gabriel García Márquez

Armas


221. La guerra está en el monte -dijo-. Desde que yo soy yo, en las ciudades no nos matan con tiros sino con decretos. "El amor en los tiempos del cólera" (1985), Gabriel García Márquez

Monte


222. No importa lo que los médicos dicen, la rabia en los seres humanos con frecuencia es una de las trampas del enemigo. "Del amor y otros demonios" (1994), Gabriel García Márquez

Rabia


223. El amor podía ser un sentimiento más reposado y profundo que la felicidad desaforada pero momentánea de sus noches secretas. "Cien años de soledad" (1967), Gabriel García Márquez

Profundos sentimientos


224. Mucho del odio que ambos sentían por la niña era por lo que ella tenía del uno y del otro. "Del amor y otros demonios" (1994), Gabriel García Márquez

Crisis matrimonial


225. Estaba más sano que nosotros, pero cuando uno lo auscultaba se le sentían borboritar las lágrimas dentro del corazón "Crónica de una muerte anunciada" (1981), Gabriel García Márquez

Corazón roto


226. Lo malo de este pueblo es que las mujeres tienen que quedarse solas en la casa mientras los hombres andan por el monte. "La mala hora" (1962), Gabriel García Márquez

Monte


227. -Doctor, ¿Cuál es el mejor remedio para el dolor de cabeza? El médico respondió en el interior: -No haber bebido anoche. "La mala hora" (1962), Gabriel García Márquez

Doctor


228. Yo sí creo que existe..., pero que no tiene nada que ver con los seres humanos. Anda en cosas mucho más grandes. "Doce cuentos peregrinos" (1992), Gabriel García Márquez

Dios existe


229. En la larga historia de la humanidad se ha demostrado muchas veces que la vocación es hija legítima de la necesidad. "El general en su laberinto" (1989), Gabriel García Márquez

Vocación


230. Todos apreciaron su esfuerzo por endulzar con una cucharadita de buenas maneras el vinagre de sus desgracias públicas y su mala salud. "El general en su laberinto" (1989), Gabriel García Márquez

Endulzar


231. Cuando mis gustos en música hicieron crisis me descubrí atrasado y viejo, y abrí mi corazón a las delicias del azar. "Memoria de mis putas tristes" (2004), Gabriel García Márquez

Delicia


232. "Tú y yo tenemos que hablar largo de eso". Y han transcurrido cinco años sin que haya vuelto a tocarme el punto. "La Hojarasca" (1955), Gabriel García Márquez

Hablar

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