Frases de Ernesto Sabato

Los seres humanos oscilan entre la santidad y el pecado, entre la carne y el espíritu, entre el bien y el mal. Y lo grave, lo estúpido es que desde Sócrates se ha querido proscribir su lado oscuro. Esas potencias son invencibles. Y cuando se las ha querido destruir se han agazapado y finalmente se han rebelado con mayor violencia y perversidad. Hay que reconocerlas, pero también luchar incansablemente por el bien. Las grandes religiones no sólo preconizan el bien, sino que ordenan hacerlo, lo que prueba la constante presencia del mal. La vida es un equilibrio tremendo entre el ángel y la bestia. Tercera carta: Entre el bien y el mal, La Resistencia

Frases de "La Resistencia" (2000) Frases de Santidad


Los pesimistas se reclutan entre los ex esperanzados, puesto que para tener una visión negra del mundo hay que haber creído antes en él y en sus posibilidades. Y todavía resulta más curioso y paradojal que los pesimistas, una vez que resultaron desilusionados, no son constantes y sistemáticamente desesperanzados, sino que, en cierto modo, parecen dispuestos a renovar su esperanza a cada instante aunque lo disimulen debajo de su negra envoltura de amargados universales, en virtud de una suerte de pudor metafísico; Como si el pesimismo, para mantenerse fuerte y siempre vigoroso, necesitase de vez en cuando un nuevo impulso producido por una nueva y brutal desilusión. I - El dragón y la princesa V, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Desánimo


Existe una opinión muy generalizada según la cual la matemática es la ciencia más difícil cuando en realidad es la más simple de todas. La causa de esta paradoja reside en el hecho de que, precisamente por su simplicidad, los razonamientos matemáticos equivocados quedan a la vista. En una compleja cuestión de política o arte, hay tantos factores en juego y tantos desconocidos o inaparentes, que es muy difícil distinguir lo verdadero de lo falso. El resultado es que cualquier tonto se cree en condiciones de discutir sobre política y arte -y en verdad lo hace- mientras que mira la matemática desde una respetuosa distancia. Simplicidad de la matemática, Uno y el universo

Frases de Matemáticos


Ya que no bastan - pensaba- los huesos y la carne para construir un rostro, y es por eso que es infinitamente menos físico que el cuerpo: está calificado por la mirada, por el rictus de la boca, por las arrugas, por todo ese conjunto de sutiles atributos con que el alma se revela a través de la carne. Razón por la cual, en el instante mismo en que alguien muere, su cuerpo se transforma bruscamente en algo distinto, tan distinto como para que podamos decir "no parece la misma persona", no obstante tener los mismos huesos y la misma materia que un segundo antes, un segundo antes de ese misterioso momento en que el alma se retira del cuerpo. I - El dragón y la princesa II, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Rostro


De los muchos rostros que (como todos los seres humanos) Alejandra tenía, aquél era el que más le pertenecía a Martín; o, por lo menos, el que más le había pertenecido: era la expresión profunda y un poco triste del que anhela algo que sabe, por anticipado, que es imposible; un rostro ansioso pero ya de antemano desesperanzado, como si la ansiedad (es decir, la esperanza) y la desesperanza pudieran manifestarse a la vez. Y, además, con aquella casi imperceptible pero sin embargo violenta expresión de desdén contra algo, quizá contra Dios o la humanidad entera o, más probablemente, contra ella misma. O contra todo junto. No sólo de desdén, sino de desprecio y hasta de asco. IV - Un Dios desconocido V, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Expresión


Porque felizmente (pensaba) el hombre no está sólo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; No sólo de muerte sino también de anhelo de vida; Tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. II - Los rostros invisibles XVII, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Comunión


Un conocido revolucionario del siglo XIX llamado Karl Marx, a quien nadie puede acusar de proclividad pequeño-burguesa, recitaba a Shakespeare de memoria, se extasiaba con Byron y Shelley, elogiaba a Heine y consideraba a ese reaccionario de Balzac como un admirable gigante. Y tanto él como F. Engels se lamentaban de que un genio como Goethe se rebajase al filisteísmo y a los honores de su pequeño ministeriazgo ducal. No ignoraban sus contradicciones humanas y filosóficas, sabían perfectamente hasta qué punto Goethe era un artista de las clases reaccionarias; pero no obstante lo amaban y admiraban, lo consideraban como una contribución definitiva a la cultura de la humanidad. Hermosa lección para ciertos revolucionarios de bolsillo. Pienso que el signo más sutil de que una sociedad está ya madura para una profunda transformación social es que sus revolucionarios se revelen capaces de comprender y recoger la herencia espiritual de la sociedad que termina. Si eso no sucede, la revolución no está madura. Marx y la literatura burguesa, El escritor y sus fantasmas

Frases de Revolucionario


No podemos olvidar que antes la siembra, la pesca, la recolección de los frutos, la elaboración de las artesanías, como el trabajo en las herrerías o en los talleres de costura, o en los establecimientos de campo, reunían a las personas y las incorporaban en la totalidad de su personalidad. Fue la intuición del comienzo de esta ruptura la que llevó a los obreros del siglo XVIII a rebelarse contra las máquinas, a querer prenderles fuego. Hoy los hombres tienden a cohesionarse masivamente para adecuarse a la creciente y absoluta funcionalidad que el sistema requiere hora a hora. Pero entre la vida de las grandes ciudades, que lo sobrepasan como un tornado a las arenas de un desierto, y la costumbre de mirar televisión, donde uno acepta que pase lo que pase, y no se cree responsable, la libertad está en peligro. Tan grave como lo que dijo Jünger: "Si los lobos contagian a la masa, un mal día el rebaño se convierte en horda". Primera carta: Lo pequeño y lo grande, La Resistencia

Frases de "La Resistencia" (2000) Frases de Movimiento social


(...) Y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; Y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. XXXV, El túnel

Frases de "El túnel" (1948) Frases de Túnel


Aquella noche tuve un sueño agitado. Al despertarme casi me asusté, en la madrugada, no recordé inmediatamente los hechos del día anterior y hasta que tuve plena conciencia miré con sorpresa la confusa realidad que me rodeaba. Pues no nos despertamos de golpe, sino en un complejo y paulatino proceso en que vamos reconociendo el mundo originario como quien viene de un larguísimo viaje por continentes lejanos e imprecisos, y en que después de siglos de existencia oscura hemos perdido la memoria de nuestra existencia anterior, y sólo recordamos de ella fragmentos incoherentes. Y después de un tiempo inconmensurable, la luz del día empieza tenuemente a iluminar las salidas de aquellos laberintos angustiosos y entonces corremos con ansiedad hacia el mundo diurno. Y llegamos al borde del sueño como náufragos exhaustos que logran alcanzar la playa después de una larga lucha con la tempestad. Y allí, semiinconscientes todavía, pero ya tranquilizándonos poco a poco, empezamos a reconocer con gratitud algunos de los atributos del mundo cotidiano, el tranquilo y confortable universo de la civilización. IV - Un Dios desconocido III, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Despertar


No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón. Porque si no, ¿Cómo el encuentro con una misma persona no produce en dos seres los mismos resultados? ¿Por qué a uno el encuentro con un revolucionario lo lleva a la revolución y al otro lo deja indiferente? Razón por la cual parece como que uno termina por encontrarse al final con las personas que debe encontrar, quedando así la casualidad reducida a límites muy modestos. De modo que esos encuentros que en la vida de cada uno nos parecen asombrosos, como el reencuentro mío con fernando, no son otra cosa que la consecuencia de esas fuerzas desconocidas que nos aproximan a través de la multitud indiferente, como las limaduras de hierro se orientan a distancia hasta los polos de un poderoso imán; Movimientos que constituirían motivo de asombro para las limaduras si tuviesen alguna conciencia de sus actos sin alcanzar a tener, empero, un conocimiento pleno y total de la realidad. Así, marchamos un poco como sonámbulos, pero con la misma seguridad de los sonámbulos, hacia los seres que de algún modo son desde el comienzo nuestros destinatarios. IV - Un Dios desconocido III, Sobre héroes y tumbas

Frases de "Sobre héroes y tumbas" (1961) Frases de Casualidad

Contexto histórico

Cadáver exquisito Comunismo Existencialismo Humanismo Revista Sur Segunda Guerra Mundial Surrealismo

Influencia en las frases de Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato

Frases de Ernesto Sabato

Frases de Ernesto Sabato: Escritor, novelista, ensayista, físico y artista plástico argentino, autor de "Uno y el universo" (1945), "El túnel" (1948), "Sobre héroes y tumbas" (1961), "El escritor y sus fantasmas" (1963) y "La resistencia" (2000).

Biografía Ernesto Sabato

Ernesto Sabato fue el décimo hijo de Francesco Sabato y Giovanna María Ferrari, inmigrantes italianos provenientes de Calabria.

Cursa sus estudios primarios en una escuela de su ciudad natal y en 1924 viaja a la ciudad de La Plata para realizar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional, egresando en 1929 y siguiendo la carrera de Ciencias Físico-Matemáticas en la Universidad de dicha ciudad.

Durante su paso por la facultad, Ernesto Sabato fue un activo militante comunista, siendo Secretario General de la Federación Juvenil Comunista y viajando dos años a las Escuelas Leninistas de Moscú, donde abandonó el congreso y se dirigió a París (Francia).

En 1936 contrae matrimonio con Matilde Kusminsky Richte y dos años más tarde obtiene el Doctorado en Física y una beca para realizar investigaciones en el Laboratorio Curie de París (Francia).

En 1945 Ernesto Sabato publica "Uno y el universo", seguido por "El túnel" (1948), "Hombres y engranajes" (1951) y "Sobre héroes y tumbas" (1961) entre otros.

En 1978 le otorgan la "Gran Cruz al mérito civil" en España y al año siguiente es distinguido en Francia como "Comandante de la Legión de Honor".

En 1985 Ernesto Sabato preside la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) que publica el informe "Nunca más" sobre la represión llevada a cabo en Argentina por los gobiernos militares desde 1976 hasta 1983.

De su obra también destacan "El escritor y sus fantasmas" (1963), "Apologías y rechazos" (1979) y "La resistencia" (2000).

Libros destacados

  • El túnel (1948)
  • Sobre héroes y tumbas (1961)
  • La Resistencia (2000)
  • Uno y el universo (1945)
  • Hombres y engranajes (1951)
  • El escritor y sus fantasmas (1963)

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