Frases de Elena Garro

Aquí estoy, sentado sobre esta piedra aparente. Sólo mi memoria sabe lo que encierra (...) estoy y estuve en muchos ojos, yo sólo soy memoria y la memoria que de mí se tenga.

Frases de Piedra


Yo, sin saber cómo ni por qué, iba a un Congreso de Intelectuales Antifascistas, aunque yo no era anti nada, ni intelectual tampoco, sólo era estudiante y coreógrafa universitaria.

Frases de Intelectual


En todos los espejos de los hoteles estaba ella con cabellos rubios, en desorden y traje amarillo y arrugado... Se tiró sobre la cama y observó sus pies dorados por el sol. Sus sandalias estaban muy gastadas.

Frases de Desorden


Una generación sucede a la otra, y cada una repite los actos de la anterior. Solo un instante antes de morir descubren que era posible soñar y dibujar el mundo a su manera, para luego despertar y empezar un dibujo diferente.

Frases de Generación


Mi gente es morena de piel. Viste de manta blanca y calza huaraches... Se adornan con collares de oro o se ata al cuello un pañuelito de seda rosa. Se mueve despacio, habla poco y contempla el cielo. En las tardes, al caer el sol, canta.

Frases de Morena


La desdicha, como el dolor físico, iguala los minutos. Los días se convierten en el mismo día, los actos en el mismo acto y las personas en un solo personaje inútil. El mundo pierde su variedad, la luz se aniquila y los milagros quedan abolidos.

Frases de Inútil


(...) Entramos a una casa de portón grande, jardín descuidado y aromas diluidos del reciente verano. Había hojas en el suelo y un silencio solemne (...) Una tristeza impresionante se extendía por toda la casa: se diría abandonada o habitada por personas sin esperanzas.

Frases de Tristeza


La codicia del general es insaciable. Es un librepensador que persigue la hermosura y al misterio. Sería capaz de tomar una medida persecutoria contra el diccionario, y provocaría una catástrofe. El hombre se perdería en un idioma desordenado y el mundo caería convertido en cenizas.

Frases de Codicia


Sólo le quedaba ir al encuentro del pasado remoto que estaba en su memoria. Si lograba encontrar los restos de la casa junto al río encontraría su presente, dejaría de ser sombra flotando en ciudades sin memoria. ¡Todos habían muerto! Sólo quedaba ella, perdida entre millones de desconocidos.

Frases de Encuentro


A veces la belleza de una abuela determina la muerte de sus nietos o la ruina de sus descendientes. Una mentira pesa durante generaciones y sus consecuencias son imprevistas e infinitas. Enfrentarse al reflejo del pasado produce el exacto pasado y buscar el origen de la derrota produce la antigua derrota.

Frases de Descendientes


No tenía a nadie en el mundo y le era necesario buscar las huellas de la casa junto al río. Era un detective del pasado que buscaba sombras que le dieran la clave de su derrota. Cruzaría el tiempo para hablar con sus abuelos muertos. Era una paria. En ambos lados del océano era extranjera y sospechosa. Había huido a México, y después había huido de México.

Frases de Detective

Influencias

Autores relacionados

Elena Poniatowska Guadalupe Amor José Emilio Pacheco Octavio Paz Rosario Castellanos

Ocupación

Dramaturgos » Dramaturgos siglo XX » Dramaturgos de México

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de México

Novelistas » Novelistas siglo XX » Novelistas de México

Elena Garro

Elena Garro

Escritora, novelista y dramaturga mexicana, autora de "Un hogar sólido" (1958), "Los recuerdos del porvenir" (1963) y "La culpa es de los tlaxcaltecas" (1987).

Biografía Elena Garro

Elena Garro nació en la ciudad de Puebla de Zaragoza, siendo hija de padre español y madre mexicana y se crió en la Ciudad de México.

Durante la Guerra Cristera (1926-1929), la familia se trasladó a la ciudad histórica de Iguala de la Independencia (estado de Guerrero), donde realizó sus primeros estudios.

En la década de 1930 volvió a la Ciudad de México para estudiar literatura, coreografía y teatro en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y comienza a trabajar como coreógrafa y actriz en el Teatro Universitario.

En 1935 conoció a Octavio Paz, con quien se casó en 1937 y realizó junto a él un viaje a España que duró un año, dejando testimonio de sus vivencias en "Memorias de España 1937" (1992).

Un año antes de divorciarse (1959), publica "Un hogar sólido" (1958), donde reúne sus primeras obras teatrales y junta y evoca varias realidades.

En 1963 aparece "Los recuerdos del porvenir", novela que habla sobre un episodio de la guerra cristera y rompe violentamente la continuidad del realismo mexicano, manejando el tema del poder desde un ángulo político y fantástico a la vez.

Tras unas declaraciones sobre la masacre de Tlatelolco (1968), la comunidad intelectual mexicana comenzó a rechazarla, lo que le llevó al exilio primero en Estados Unidos y España, luego en Francia durante veinte años.

En 1980 aparece el libro de cuentos "Andamos huyendo Lola", donde abunda un clima de persecución, y en el que aparece, de manera obsesiva y biográfica la figura de su hija Elena.

En 1987 publicó "La culpa es de los tlaxcaltecas", donde amalgama el tiempo presente y el pasado, la realidad y la ficción hasta llegar al punto donde lo fantástico es lo real y la realidad desaparece.

De vuelta en México, se instaló en Cuernavaca y tiempo después se trasladó a la Ciudad de México para seguir un tratamiento contra el cáncer de pulmón, que finalmente la llevó a la muerte.

Libros destacados

  • Un hogar sólido (1958)
  • Los recuerdos del porvenir (1963)
  • La culpa es de los tlaxcaltecas (1987)
  • La semana de colores (1964)
  • Andamos huyendo Lola (1980)
  • Memorias de España 1937 (1992)

Enlaces

Síguenos en