Frases de Edith Wharton

¡Qué joven es! ¡Cuántos años interminables tendrá que durar esta vida! XXVI, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Joven


No puedo amarte menos de lo que te amo.

Frases de Amarte


Y se preguntó dónde había leído que los mentirosos inteligentes dan detalles, pero que los más inteligentes no los dan. XXVIII, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Mentiroso


En realidad, todos vivían en una especie de mundo de acertijos, donde lo verdadero nunca se decía ni se hacía ni se pensaba. VI, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Acertijo


El gusto de lo cotidiano sabía a cenizas en su boca, y hubo momentos en que se sintió enterrado vivo bajo el peso de su futuro. XV, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Cotidiano


Una de las mejores intuiciones del cochero de alquiler fue descubrir que los norteamericanos desean alejarse de sus diversiones aún con mayor prontitud que llegar a ellas. I, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Alejarse


Te juro que sólo quiero saber de ti, saber qué has hecho. Hace cien años que no nos vemos... Pueden pasar otros cien antes de que nos encontremos nuevamente. XXIII, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Encuentro


El muchacho era sensible, lo sabía; pero tenía la facilidad y la confianza en sí mismo proveniente de mirar al destino no como a un amo sino como a un igual. XXIV, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Facilidad


Había conocido el amor que se alimenta con caricias y que alimenta las caricias; pero esta pasión que sentía más adentro que sus propios huesos no podía ser satisfecha de manera superficial. XXIV, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Pasional


Los largos años juntos le mostraron que no importa mucho si el matrimonio es un deber monótono, siempre que conserve la dignidad de un deber: sin eso se convierte en una simple batalla de innobles apetitos. XXIV, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Conveniencia


(...) Trataba apresuradamente de ordenar sus pensamientos. Parecía que todo su futuro se desplegaba súbitamente ante él; Y recorriendo su interminable vacío, vio la menguada figura de un hombre al que jamás le sucedería nada. XXII, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Ordenar


Había algo que sabía perdido: la flor de la vida. Pero lo consideraba como algo tan inalcanzable e improbable, que lamentarse ahora habría sido como desesperarse porque uno no se sacó el primer premio de la lotería. XXIV, La edad de la inocencia

Frases de "La edad de la inocencia" (1920) Frases de Lotería

Influencia en las frases de Edith Wharton

Autores relacionados

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Edith Wharton

Frases de Edith Wharton

Frases de Edith Wharton: Escritora, novelista y diseñadora estadounidense, autora de "La casa de la alegría" (1905), "Madame de Treymes" (1907), "Ethan Frome" (1911), "La edad de la inocencia" (1920) y "Una mirada atrás" (1934).

Nombres

RealEdith Newbold Jones

Biografía Edith Wharton

Edith Newbold Jones, más conocida como Edith Wharton, nace en una familia rica que le proporciona una sólida educación privada.

En 1885 contrae matrimonio con el banquero Edward Robbins Wharton, doce años mayor que ella, pero las reiteradas y públicas infidelidades de él la afectaron profundamente.

Desde fines del siglo XIX, Edith Wharton produjo un gran número de novelas, libros de viajes y relatos, publicando su primer novela, "El valle de la decisión", en 1902.

En 1907 se establece en forma definitiva en Francia, primero en París y a partir de 1919 en sus dos casas de campo: Pavilion Colombe (Saint-Brice-sous-Foret) y en el antiguo convento de Sainte-Claire le Chateau (Hyères).

Cuando comienza la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Edith Wharton trabaja para la Cruz Roja con los refugiados, por lo que el gobierno francés le otorgó la cruz de la Legión de Honor.

Fue miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras (1926) y del Instituto Nacional de las Artes y las Letras, además de ser la primer mujer nombrada Doctor honoris causa por la Universidad de Yale (1923).

En sus novelas, Edith Wharton describe las numerosas contradicciones de una sociedad atrapada en el desapasionamiento de la Época victoriana.

Libros destacados

  • La casa de la alegría (1905)
  • Ethan Frome (1911)
  • La edad de la inocencia (1920)
  • Madame de Treymes (1907)
  • La renuncia (1925)
  • Una mirada atrás (1934)

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