Frases de Carmen Laforet

Hablaba conmigo en cuclillas junto a la cafetera, que estaba en el suelo, y entonces parecía en tensión, lleno de muelles bajo los músculos morenos. Luego, inopinadamente, se tumbaba en la cama, fumando, relajadas las facciones como si el tiempo no tuviera valor, como si nunca hubiera de levantarse de allí. Casi como si se hubiera echado para morir fumando. III, Nada

Frases de "Nada" (1945) Frases de Tensión


Me parece que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, y otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Una tremenda congoje fue para mí lo único real en aquellos momentos. XVIII, Nada

Frases de "Nada" (1945) Frases de Papel


Lo que a mí, como novelista, me preocupa en mis libros, lo que soy capaz de destruir enteramente y volver a hacer de nuevo cuantas veces sea necesario, es su estructura y también su vida. Me preocupa huir del ensayo, huir de explicar mis propias opiniones culturales, que considero muy poco interesantes, y dar aquello para lo que me creo dotada: la observación, la creación de la vida. Me preocupa el vigor de los personajes y la manera de exponer los hechos para que resulten claros a la luz mía, individual, y me preocupa el que estos hechos queden objetivamente expuestos para que el lector pueda juzgarlos por sí mismo, interesarse por ellos, aceptarlos o rechazarlos a su gusto.

Frases de Novelista


Tú le estás malcriando. Yo no me quiero meter, pero aunque te dije treinta veces que se escapó anoche de casa, ni le reñiste ni le diste una buena bofetada. Es que no le dijiste nada, y como si no me creyeses. Y yo no soy idiota para no saber que se marchó. Se acostó bueno y sano y amaneció con un ojo negro y una herida en la ceja. El idiota cree que estamos tan convencidos de que se hizo eso durmiendo. La insolación

Frases de Pautas de crianza


(...) Se acercaron a su vez y vieron cómo sacaba el cuerpo rígido de Lobo del saco que lo envolvía y cómo lo tiró al fondo de aquella pequeña zanja. - ¿Por qué no le deja usted el saco? -Mire, señorita, el saco sirve para otras cosas. No lo vamos a desperdiciar enterrándolo. -Es terrible esa miseria. La insolación

Frases de Miseria


Oscuridad. El aire es luminoso y tibio en el invierno alicantino, pero martín ve en todas partes una oscuridad que le hiela los huesos. Hambre, hambre devoradora. Un hambre como nunca ha tenido martín, ni siquiera en tiempos de guerra. El pan es amarillo y pesado, se rompe al caer al suelo. La insolación

Frases de Hambre


(...) Hizo comentarios a las cosas inmediatas que yo sin ella no hubiera visto, personas que estaban sentadas en sillas próximas y que a la indicación de mi amiga parecían surgir para mí como fantasmas coloreados desde el vacío, moviéndose, riendo, con caras parecidas a una calabaza o una zanahoria, a una vela de cera o al contador de la luz... Al volver la esquina

Frases de Zanahoria


Sobre fondo negro habían pintado en blanco, con grandes letras: "Demos gracias al cielo de que valemos infinitamente más que nuestros antepasados. - Homero". La firma era imponente. Tuve que reírme. Me encontraba muy bien allí; la inconsciencia absoluta, la descuidada felicidad de aquel ambiente me acariciaban el espíritu. XIII, Nada

Frases de "Nada" (1945) Frases de Inconsciencia


Ha recogido el bolso abandonado en el suelo y saca la polvera y un espejo. Mientras se empolva la nariz, comenta que estamos en un sanatorio peligroso. La gente abre las puertas sin llamar. Mi sangre late desquiciada mientras la escucho. Su voz, un poco temblorosa, la traiciona también. Pero sólo un momento. Ya sólo queda en ella irritación. Al volver la esquina

Frases de Indignación


Nunca me atrevería a calificar de arte menor la novela corta; hay novelas cortas sencillamente geniales (me vienen al recuerdo las inolvidables de Chejov y Andreiev). En verdad, sólo hay un arte, que es mayor o menor según la capacidad del que lo crea; pero sí puedo decir que cada artista puede volcarse enteramente en una forma de arte preferida.

Frases de Novela


La tierra, ese planeta, giraba lentamente bañando de sol y de luna y de negrura, alternativamente, las distintas partes de su vientre. Desde los espacios nadie podría suponer la efervescencia de aquellos momentos, ni las muertes que estaban ocurriendo, ni las vidas que llegaban nuevas, ni las floraciones periódicas, ni las nieves y hielos. Ni las injusticias ni los odios, ni los simples amores de las criaturas humanas. Ni la sencilla felicidad de sentirse vivos que tenían aquellos tres muchachos. Al volver la esquina

Frases de Planeta


Los jóvenes y más los artistas viven su vida cuando se van de sus casas como usted, que según me han dicho se fue muy joven; hacen locuras, se juegan el sueldo si lo tienen, cosas de ésas. Y usted nada de eso: no tuvo deudas nunca, no tuvo caprichos, no se le vio ninguna debilidad, ninguna travesura... Al volver la esquina

Frases de Verdadero artista

Contexto histórico

Existencialismo

Influencia en las frases de Carmen Laforet

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Carmen Laforet


Frases de Carmen Laforet: Escritora, novelista, ensayista y cuentista española, autora de "Nada" (1945), "La isla y los demonios" (1952), "La mujer nueva" (1955), "La insolación" (1963) y "Al volver la esquina" (2004).

Nombres

RealCarmen Laforet Díaz

Biografía Carmen Laforet

Carmen Laforet nace en Barcelona, hija de un arquitecto barcelonés y una profesora toledana y dos años después la familia traslada a la isla de Gran Canaria, donde transcurre su infancia a adolescencia.

Tras fallecer su madre regresa a Barcelona, donde comienza la carrere de Filosofía y tres años después se traslada para estudiar Derecho en la Universidad Central de Madrid.

Entre los numerosos libros de Carmen Laforet, destacan "Nada" (1945), "La isla y los demonios" (1952), "La mujer nueva" (1955) y "La insolación" (1963).

Libros destacados

  • Nada (1945)
  • La isla y los demonios (1952)
  • La mujer nueva (1955)
  • La insolación (1963)
  • Al volver la esquina (2004)
  • El piano (1952)

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