Frases de Carlos Ruiz Zafón - Página 7

Frases de Carlos Ruiz Zafón (página 7 de 8)

145. Antes de salir se dio un último repaso en el espejo del recibidor y se concedió el visto bueno. "Te romperías el corazón a ti misma -pensó-. Si lo tuvieras". "El laberinto de los espíritus" (2016)

Corazón roto


146. Quiero volver a ser un hombre respetable, ¿Sabe usted? No por mí, que a mí el respeto de este orfeón de monas que llamamos humanidad me la trae flojísima, sino por ella. "La sombra del viento" (2001)

Respeto


147. Beba ahora o arrepiéntase para siempre. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Beber


148. Ciertas imágenes de la infancia se quedan grabadas en el álbum de la mente como fotografías, como escenarios a los que, no importa el tiempo que pase, uno siempre vuelve y recuerda. "El príncipe de la niebla" (1993)

Infancia


149. El único pecado que no se perdona (...) es el de no tomar bando y resistirse a unirse a un rebaño u otro. Y donde hay rebaños de borregos siempre aparecen lobos hambrientos. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Rebaño


150. La felicidad, o lo más cercano a ella a que puede aspirar cualquier criatura pensante, la paz de espíritu, es aquello que se evapora por el camino que lleva del creer al saber. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Búsqueda de conocimiento


151. - ¿Por qué son tan bobos a veces? - ¿Los hombres? Quién sabe. A lo mejor es porque la naturaleza es madre, aunque cruel, y los atonta de nacimiento. Pero algunos no están tan mal. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Varón


152. Su mera presencia se me antojó una estratagema propagandística en favor del vacío moral del universo y la brutalidad mecánica con que éste destruía las piezas que ya no les resultaba útiles. "La sombra del viento" (2001)

Brutalidad


153. Conservo sus consejos y sus palabras guardados bajo llave en el cofre de mi memoria, convencido de que algún día me servirán para responder a mis propios miedos y a mis propias dudas. "Marina" (1999)

Responder


154. Una de las trampas de la infancia es que no hace falta comprender algo para sentirlo. Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas. "La sombra del viento" (2001)

Infancia


155. Nada como la química para domar la lírica. Pero no se me vaya a aficionar al truco, que el licor es como el matarratas o la generosidad: cuanto más se usa, menos efecto tiene. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Buen vino


156. Es curioso cómo juzgamos a los demás y no nos damos cuenta de lo miserable de nuestro desdén hasta que nos faltan, hasta que nos los quitan. Nos los quitan porque nunca han sido nuestros... "La sombra del viento" (2001)

Miserable


157. La luz de la luna, descompuesta en mil cuchillas, se derramaba desde lo alto y perfilaba la geometría imposible de un sortilegio concebido a partir de todos los libros, todas las historias y todos los sueños del mundo. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Mejores libros


158. El laberinto se alzaba frente a mí en un espejismo infinito. Una espiral de escalinatas, túneles, puentes y arcos tramados en una ciudad eterna construida con todos los libros del mundo ascendía hasta una inmensa cúpula de cristal. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Laberinto


159. Si me hubiera parado a pensarlo, hubiera comprendido que mi devoción por Clara no era más que una fuente de sufrimiento. Quizás por eso la adoraba más, por esa estupidez eterna de perseguir a los que nos hacen daño... "La sombra del viento" (2001)

Devoción


160. El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él. "La sombra del viento" (2001)

Vendedor


161. Mi padre solía decir que la vida no da segundas oportunidades. Sólo se las da a aquellos a los que nunca les dio una primera. En realidad son oportunidades de segunda mano que alguien no ha sabido aprovechar, pero son mejores que nada. "El juego del ángel" (2008)

Oportunidades


162. La única manera de conocer realmente a un escritor es a través del rastro de tinta que va dejando, que la persona que uno cree ver no es más que un personaje hueco y que la verdad se esconde siempre en la ficción. "El juego del ángel" (2008)

Tinta


163. Nada nos hace creer más que el miedo, la certeza de estar amenazados. Cuando nos sentimos víctimas, todas nuestras acciones y creencias quedan legitimadas, por cuestionables que sean. Nuestros oponentes, o simplemente nuestros vecinos, dejan de estar a nuestro nivel y se convierten en enemigos. "El juego del ángel" (2008)

Manipulación


164. Ese era siempre el método más eficaz para colarse en cualquier lugar de acceso restringido: comportarse como quien sabe adónde va y no requiere permiso ni orientación. El juego de la infiltración es similar al de la seducción: el que pide permiso ha perdido antes de empezar. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Simular


165. A la hora de mentir lo que hay que tener en cuenta no es la plausibilidad del embuste, sino la codicia, vanidad y estupidez del destinatario. Uno nunca miente a la gente; se mienten a ellos mismos. Un buen mentiroso les da a los bobos lo que quieren oír. Ese es el secreto. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Mentiroso


166. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. "El laberinto de los espíritus" (2016)

Mejores libros


167. Contemplando un futuro tan amplio y luminoso como aquella avenida, y por un instante pensé que no había más fantasmas allí que los de la ausencia y la pérdida, y que aquella luz que me sonreía era de prestado y sólo valía mientras pudiera sostener con la mirada, segundo a segundo. "La sombra del viento" (2001)

Fantasma


168. La televisión amigo Daniel, es el Anticristo y le digo yo que bastarán tres o cuatro generaciones para que la gente ya no sepa tirarse pedos por su cuenta y el ser humano vuelva a la caverna, a la barbarie medieval, y a estados de imbecilidad que ya superó la babosa allá por el pleistoceno. "La sombra del viento" (2001)

Idiotez

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