Frases de Boris Vian

Por la abertura de la doble puerta veía chicos y chicas. Una docena de ellos estaban bailando. La mayoría, de pie los unos al lado de los otros, estaban juntos, por parejas del mismo sexo, con las manos en la espalda, e intercambiaban impresiones poco convincentes con expresión poco convencida. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Expresión


Chloé se había puesto las medias, finas como humo de incienso, del mismo color que su clara piel, y los zapatos de tacón alto de piel blanca. El resto de su cuerpo estaba completamente desnudo, a excepción de una pesada pulsera de oro azul, que hacía parecer aún más frágil su delicada muñeca. ¿Crees que debo vestirme? La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Calcetines


¿Dónde estaban los recuerdos puros? En casi todos se funden impresiones de otras épocas que se les superponen y les confieren una realidad distinta. Los recuerdos no existen: es otra vida revivida con otra personalidad, y que en parte es consecuencia de esos mismos recuerdos. No se puede invertir el sentido del tiempo, a menos que se viva con los ojos cerrados y los oídos sordos. La hierba roja

Frases de "La hierba roja" (1950) Frases de Personalidad


¿Pero qué es lo que hay que hacer? -Estar en el suelo -dice Anne-. Estar en el suelo, sobre esta arena, en medio de la brisa y con la cabeza vacía; o andar y verlo todo, o hacer cosas, hacer casas de piedra para la gente, darles coches, luz, todo lo que todo el mundo pueda tener, para que ellos puedan no hacer nada también y permanecer en la arena, al sol, y tener la cabeza vacía, y hacer el amor a las mujeres. El otoño en Pekín

Frases de Arena


(...) Si tuvieran tiempo para construir máquinas, luego ya no tendrían necesidad de hacer nada. Lo que yo quiero decir es que la gente trabaja para vivir en lugar de trabajar para hacer máquinas que les permitan vivir sin trabajar. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Sociedad industrial


Estoy desesperado y a la vez soy horriblemente feliz. Resulta muy agradable desear algo hasta ese punto. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Agradable


¿Sabe usted una cosa?, cuando se está enamorado, uno se vuelve idiota. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Idiota


Por desgracia, un ingeniero no puede permitirse tenerlo todo. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Ingeniero


No llore. No sirve para nada y se va a fatigar. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Llanto


(...) Dentro del pecho le sonaba una especie de música militar alemana, en la que no se oye más que el bombo. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Alemania


En la vida, lo esencial es formular juicios a priori sobre todas las cosas. La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Esencial


Sólo existen dos cosas importantes: el amor, en todas sus formas, con mujeres hermosas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. Todo lo demás debería desaparecer... La espuma de los días

Frases de "La espuma de los días" (1947) Frases de Jazz

Contexto histórico

Existencialismo Gran depresión Segunda Guerra Mundial

Influencia en las frases de Boris Vian

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Boris Vian

Frases de Boris Vian

Frases de Boris Vian: Novelista, dramaturgo, poeta, periodista, ingeniero y músico de jazz francés, autor de "Escupiré sobre vuestra tumba" (1946), "La espuma de los días" (1947), "El Lobo Hombre" (1952) y "El arrancacorazones" (1953).

Nombres

HeterónimoBoriso Viana, Vernon Sullivan

Biografía Boris Vian

Boris Vian nace en el seno de una familia de clase media, de padre rentista y traductor Paul y madre pianista Yvonne Ramenez, aficionada a la ópera.

Tras el crack económico de 1929 que llevaría a la Gran Depresión (1930), la situación financiera de la familia empeoró, teniendo que mudarse en reiteradas oportunidades entre 1929 y 1932.

En 1932 padeció un ataque de fiebre reumática y poco después fiebre tifoidea, que le provocaron una dolencia cardíaca que condicionó su salud durante toda su vida.

Entre 1933 y 1937 curso sus estudios secundarios en la escuela "Lycée Hoche", mientras paralelamente participaba en una orquesta amateur de jazz junto a sus hermanos, tocando en el "Hot Club de France".

Ingresó luego al Liceo Condorcet, estudiando matemáticas, filosofía y lenguas latinas y tiempo después siguió la carrera de Ingeniería en la Escuela central París (École centrale Paris), obteniendo su título con honores en 1942.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Boris Vian fue convocado como soldado pero dado su delicado estado de salud, quedó eximido.

En 1946 publicó su primera novela, "Escupiré sobre vuestra tumba", usando el seudónimo "Vernon Sullivan", mientras que su nombre real figuraba como traductor de la obra.

Posteriormente Boris Vian ubicó varias obras más con la misma modalidad, de gran éxito aunque censuradas por su contenido violento hasta que finalmente y tras varios juicios reconoció su autoría, hecho que ofendió a la crítica e hizo que a partir de ese momento recibiera ataques continuos durante toda su carrera.

Alrededor de 1950 dejó definitivamente su profesión de ingeniero para dedicarse a sus otras actividades, publicando "La espuma de los días" (1947), y "La hierba roja" (1950).

En 1955 asume como director artístico de la discográfica Philips, y ese mismo año padece un edema pulmonar, que se volvería a repetir tiempo después.

Tras participar en películas y realizar varios guiones, Boris Vian sufre una muerte súbita debido a causas cardiacas en la butaca del cine "Le Petit Marbeuf" donde estrenaban la versión cinematográfica de su primera novela.

Libros destacados

  • La espuma de los días (1947)
  • La hierba roja (1950)
  • Escupiré sobre vuestra tumba (1946)
  • El otoño en Pekín (1947)
  • El Lobo Hombre (1952)
  • A tiro limpio (1943)

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