Frases de Bohumil Hrabal

Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuáles he adquirido leyendo. Una soledad demasiado ruidosa

"Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de Prensa


Esta semana descubrí un centenar de cuadros de Rembrandt van Rijn, cien reproducciones del retrato del viejo artista de cara esponjosa, la imagen de un hombre a quien el arte y la ebriedad llevaron hasta el umbral mismo de la eternidad, y veo que el pomo gira y que, al otro lado, un desconocido abre esa última puerta. También mi rostro ha ido adquiriendo ese aspecto de hojaldre enmohecido, de pared húmeda y mellada, la misma sonrisa necia, y es que yo también he empezado a mirar el mundo y los acontecimientos humanos desde el otro lado. Hoy, pues, cada bala está adornada con el retrato del anciano Rembrandt van Rijn; lleno las fauces de mi máquina con papel viejo y con libros abiertos. Una soledad demasiado ruidosa

"Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de Prensa


Me gustaba contemplarla mientras comíamos debajo de la bombilla encendida: partía el pan en pedacitos y se los depositaba en la boca como quien recibe la eucaristía, después recogía las migajas y las tiraba ritualmente al fuego. Luego nos echábamos boca arriba mirando el techo donde bailaban sombras y reflejos, hacía un buen rato que habíamos apagado la bombilla cuando me incorporaba para tomar la jarra de cerveza, tenía la impresión de estar en un acuario poblado de algas y plantas acuáticas, de atravesar un bosque espeso en una noche de luna llena, tanto se agitaban las sombras, y mientras bebía, observaba la desnudez de la gitana, estirada en la cama, el blanco fulgurante de sus ojos, nos veíamos mejor en la oscuridad que con luz. Una soledad demasiado ruidosa

"Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) Frases de Desnudez


(...) Porque cuando no se desquitaba gritando al patio interior le gritaba a su mujer, le decía cosas terribles, todo lo que había sucio dentro de él, todo se lo decía y al cabo de un rato ya no se acordaba de nada, así que no tenía que cortarse las venas como yo, ni tenía que levantarle la falda a la telegrafista y ponerle los sellos en el trasero, yo sabía de antemano que el jefe de estación no podía volverse loco, que tenía su higiene espiritual porque todo se lo gritaba al patio interior y el resto a su mujer que sabía cuándo tenía que darle con un trapo mojado en la boca o decirle una frase terriblemente dura que lo dejaba igual de tirado que aquella bofetada sensacional con la que era como si despertase. Trenes rigurosamente vigilados

"Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de Feminicidio


Igual que ahora vengo a verla a usted, señorita, antes me gustaba frecuentar a aquellas bellezas de allí, junto a la iglesia; no es que yo estuviera tan entregado a la sacristía, es que al lado de la casa del cura había una tienda, donde un tal Altmann vendía máquinas de coser de segunda mano, además de gramófonos americanos de doble cuerda y extintores de marca Minimax; y el tal Altmann, como segunda ocupación, proporcionaba chicas guapas a todos los bares y tabernas de la provincia, y frecuentemente aquellas señoritas se alojaban en un cuartito de la trastienda o, si era verano, las damiselas levantaban una tienda de campaña en el jardín, y al señor cura le gustaba pasear junto a la cerca, ya que aquellas guapetonas ponían la gramola, cantaban, fumaban y tomaban el sol en traje de baño... Clases de baile para mayores

"Clases de baile para mayores" (1964) Frases de "Clases de baile para mayores" (1964) Frases de Curas


Me llevaron a mi celda, los otros presos me limpiaron la sangre y me sacaron de la boca los dientes partidos, mientras yo no paraba de reír, reía con la boca abierta, no sentía nada, ni la paliza, ni los golpes, ni las heridas, los presos me miraban y veían a un héroe, un paladín; cuando me lanzaban a la celda aquellos alemanes de las SS me gritaban: ¡Canalla comunista! , y a mí aquel término me sonaba en los oídos como música celestial, como una palabra amorosa, porque empezaba a darme cuenta que aquello era el billete de vuelta a Praga, la goma de borrar, el único líquido que podía hacer desaparecer el hecho de haberme casado con una alemana y haber aceptado que los médicos nazis me examinasen el sexo, para determinar si era capaz de tener relaciones con una pura sangre germana... Yo, que he servido al rey de Inglaterra

"Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de Nazismo


Mientras yo estaba desnudo con el sexo en una mano y las fotografías pornográficas en la otra, pero sin terminar de realizar lo que me pedían para conseguir el permiso para fecundar a una alemana, a mi prometida liza... Hasta que al fin llamaron a una joven enfermera: unos cuantos movimientos de su mano experta e inmediatamente no pude pensar en nada más, la hábil enfermera se llevó en una hoja dos gotas de esperma que, media hora más tarde, fue calificado de excelente, absolutamente apto para fecundar con dignidad una vagina aria... De manera que la organización para la protección del honor y de la raza alemana no encontró ningún impedimento para que me casara con una aria de sangre germana, y a base de unos cuantos golpes de sello obtuve el permiso de boda, mientras que con los mismos golpes y los mismos sellos los patriotas checos eran condenados a muerte. Yo, que he servido al rey de Inglaterra

"Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de Raza aria


Así que usted de verdad no estuvo con ninguna -dijo, y sonrió y tenía hoyuelos, igual que los tenía Mása, y los ojos se le encendieron, como si se asombrase de algo feliz o hubiera encontrado algún objeto precioso, y empezó a recorrer mi pelo con sus dedos, como si yo fuera un piano, y después miró a la puerta cerrada del despacho y se inclinó hacia la mesa, bajó la mecha y apagó con un soplido audible la lámpara y me tocó y retrocedió conmigo hacia el canapé y se tumbó y me atrajo hacia ella, y después fue amable conmigo, como cuando yo era niño y mamá me vestía o me desnudaba, me permitió que le ayudase a levantarse la falda, y después sentí como levantaba y abría las piernas, apoyó sus botas tirolesas sobre el canapé del jefe de estación, y después me encontré de pronto pegado a Viktoria. Trenes rigurosamente vigilados

"Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de Virgen


(...) Me explicaba llena de orgullo que nos encontrábamos en el lugar de europa central donde el aire era más puro, más aún que en Ouholicky y en Podmorání, cerca de Praga, que ésta era la primera estación europea de cría eugenésica que el partido nacionalsocialista había instalado para desarrollar la más noble raza alemana, a base de entrecruzar científicamente a las jóvenes de pura raza aria con los soldados cuidadosamente escogidos entre las filas de las SS y de la Wehrmacht; en este centro se realizaban cada día coitos nacionalsocialistas basados en la idea del coito de los antiguos germanos, aquí futuras madres llevaban en las entrañas al nuevo hombre europeo, a los niños nacidos aquí los mandaban al cabo de un año al Tirol, a Baviera, a la Selva Negra o a cualquier otro lugar del Reich, donde en los parvularios y en las escuelas debían recibir la educación del hombre nuevo. Yo, que he servido al rey de Inglaterra

"Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de Nazismo


El capitán era feo, aquella larga herida que le recortaba la cara era como si en su juventud hubiera caído de cara sobre una olla oxidada; aquel capitán ahora me miraba. Levanté el brazo y me cogí a una especie de asa que colgaba del techo de la locomotora. Me permití hacerlo porque aquel capitán nada más verme ya sabía que yo era un imbécil que no hace otra cosa que estar de pie junto a las vías, un imbécil al que en la dirección de los ferrocarriles en Hradec Králové le dijeron que se quedase junto a las vías y levantase y bajase los semáforos, mientras el ejército del Reich pasaba por su estación para lanzarse primero hacia Oriente y ahora otra vez de regreso. Y yo me dije, de todos modos los alemanes son unos locos. Unos locos peligrosos. Yo también estaba un poco loco, pero a mi propia costa y en cambio los alemanes siempre a costa de los demás. Trenes rigurosamente vigilados

"Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964) Frases de Nazismo


Pero el dueño no me perdonó nunca haber recibido aquella medalla con su banda: se comportaba como si yo no existiera, como si fuese aire, a pesar que yo no era precisamente un don nadie porque ganaba tal cantidad de dinero que llegaba cubrir todo el suelo; cada tres meses llevaba a la caja de ahorros todo el suelo cubierto con billetes de cien, y me metí en la cabeza que me convertiría en millonario, que sería tan grande y tan importante como los más grandes e importantes, que compraría un hostal pequeño pero acogedor, seguramente en la montaña, en el Paraíso de Bohemia, que me casaría con una chica rica, de manera que cuando sumara el dinero ahorrado a la dote de mi mujer, la gente me llegaría a respetar igual que a los demás dueños de hotel, y más que reconocerme como persona tendrían que reconocerme como millonario, como dueño de un hostal y de fortuna, de forma que se verían condenados a humillarse y hacerme caso... Yo, que he servido al rey de Inglaterra

"Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de Medalla


El pecho se me llenó de una inmensa alegría y de pronto me puse a cantar, al principio tímidamente, porque en toda mi vida nunca había cantado, durante décadas nunca me apeteció entonar una canción... Y ahora cantaba, inventaba palabras y frases para llenar las lagunas olvidadas de las tonadas... Y el perro lobo se sentó y se puso a aullar, le di un trozo de longaniza, me rozó las piernas y yo continuaba cantando, en realidad no cantaba, sino que emitía gritos, aullidos, sí, de hecho no hacía otra cosa que aullar igual que un perro, estos aullidos eran un abrir y echar por tierra cajones llenos de papeles viejos y de cartas antiguas y postales amarillentas, desde los labios volaban al viento trozos de antiguos carteles superpuestos, trozos arrancados al azar con textos incoherentes que mezclaban anuncios de exposiciones de pintura y de partidos de fútbol, programas de orquestinas de pueblo y de conciertos de música clásica, todas aquellas cosas que se habían sedimentado en mí como el humo y el alquitrán en los pulmones de un fumador. Yo, que he servido al rey de Inglaterra

"Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de Lobos

Influencias

Autores relacionados

Milan Kundera

Bohumil Hrabal


Escritor, poeta y novelista checo, autor de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964), "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971), "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) y "Bodas en casa" (1986).

Nombres

RealBohumil Frantisek Kilián

Biografía Bohumil Hrabal

Bohumil Hrabal nace en Brno, la segunda ciudad más grande de la República Checa, hijo de Marie Božena Kiliánová (1894-1970), madre soltera.

En 1917 su madre se casa con Frantisek Hrabal y en 1919 la familia se traslada a Nymburk, una pqueña ciudad a orillas del río Mrlina en el Elba.

Bohumil Hrabal asiste a la escuela primaria de Nymburk y luego continúa su educación en una escuela secundaria técnica.

En 1935 comienza sus estudios de Derecho en la Universidad Carolina de Praga, que debe interrumpir durante la ocupación nazi de Checoslovaquia en febrero de 1939.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Bohumil Hrabal trabaja en diferentes oficios, entre ellos empleado ferroviario, cartero y obrero metalúrgico.

Tiempo después se traslada a Praga y conoce a Eliska Plevová, con quien se casa en 1956 y comienza a dedicarse a la literatura.

En 1997 Bohumil Hrabal cae por una ventana del quinto piso del Hospital Bulovka tratando de alimentar a las palomas y fallece en el acto.

Es considerado uno de los más grandes escritores checos del siglo XX, junto a Jaroslav Hasek, Milan Kundera y Karel Capek.

Libros destacados

Libros de Bohumil Hrabal »

Enlaces

Ocupación

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de República Checa

Novelistas » Novelistas siglo XX » Novelistas de República Checa

Poetas » Poetas siglo XX » Poetas de República Checa

Síguenos en