Frases de Arthur Rimbaud - Página 4

01. ¡Hay que ver! ¡Cuántos amores espléndidos he soñado! "Poesías completas" (1895)

+ Frases de Amores + Pensamientos de "Poesías completas"


02. Yo observo la historia de los tesoros que ustedes encontraron. ¡Veo la continuación! Mi sabiduría es tan despreciada como el caos. ¿Qué es mi nada, frente al estupor que les espera a ustedes? "Iluminaciones" (1886)

+ Frases de Caos + Pensamientos de "Iluminaciones"


03. En seguida descubro la botina, la media, y... Reconstruyo los cuerpos, consumidos por hermosas fiebres. Ellas me encuentran gracioso y hablan entre sí, muy quedo...Y mis deseos brutales se cuelgan de sus labios. "Poesías completas" (1895)

+ Frases de Labios + Pensamientos de "Poesías completas"


04. No digo una palabra: continúo mirando la carne de sus blancos cuellos, bordados de locos mechones; persigo, bajo la blusa y los frágiles atavíos, el divino dorso parejo a la curva de sus hombros. "Poesías completas" (1895)

+ Frases de Carne + Pensamientos de "Poesías completas"


05. Son los conquistadores del mundo buscando la fortuna química personal; el sport y el confort viajan con ellos; llevan la educación de las razas, las clases y las bestias, en ese navío. "Iluminaciones" (1886)

+ Frases de Conquistadores + Pensamientos de "Iluminaciones"


06. Hay una catedral descendente y un lago ascendente. Hay un pequeño carruaje abandonado en el soto, o bien bajando a toda prisa por el sendero, adornado con cintas. Hay una compañía de cómicos ambulantes, vestidos para la representación, divisados en el camino por entre la linde del bosque. Hay siempre, en fin, cuando se tiene hambre y sed, alguien que llega y os echa de allí. "Iluminaciones" (1886)

+ Frases de Catedral + Pensamientos de "Iluminaciones"


07. Los gustos frívolos me han abandonado. Ya no necesito ni abnegación ni amor divino. "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Abandonado + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"


08. Esta familia es una carnada de perros. "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Familia + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"


09. Si me explicase sus tristezas, ¿Las comprendería mejor que sus sarcasmos? Me ataca, pasa horas enteras avergonzándome por todo lo que pudo conmoverme en el mundo, y se indigna si lloro. "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Sarcasmo + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"


10. Yo me creo en el infierno, por lo tanto estoy en él. Es el cumplimiento del catecismo. Soy esclavo de mi bautismo. Padres míos, habéis he cho mi desgracia y la vuestra. ¡Pobre inocente! -El infierno no puede atacar a los paganos. "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Infierno + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"


11. Si fuera menos salvaje, estaríamos salvados! Pero su dulzura también es mortal. Yo estoy sometida a él. ¡Ah! ¡Si seré loca! "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Dulzura + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"


12. La Dicha era mi fatalidad, mi remordimiento, mi gusano: mi vida sería siempre demasiado inmensa para ser consagrada a la fuerza y a la belleza. "Una temporada en el infierno" (1873)

+ Frases de Fatalidad + Pensamientos de "Una temporada en el infierno"

Influencias

Autores relacionados

Guillaume Apollinaire Paul Verlaine Stéphane Mallarmé

Arthur Rimbaud

Arthur Rimbaud

Escritor y poeta francés, integrante del grupo llamado "Los poetas malditos" y autor de "Una temporada en el infierno" (1873), "Iluminaciones" (1886), "Poesías completas" (1895) y Cartas abisinias" (1972).

Sobre Arthur Rimbaud

Arthur Rimbaud nació en el seno de una familia rural, de padre capitán del ejército y merecedor de la Legión de Honor por su campaña en Argelia y de madre cuya personalidad fuerte, autoritaria y rígida llegaría a detestar.

En 1861, tras tener cinco hijos, el padre abandona a la familia y nunca más saben de él.

Arthur Rimbaud se destacó desde pequeño en el colegio de Charleville por su gran ingenio y capacidad de redacción.

En 1870 se fugó de su casa por primera vez y fue detenido por los soldados prusianos en una estación de París y liberado por su maestro de retórica, Georges Izambard.

Tiempo después intentó fugarse nuevamente, dirigiéndose para el norte y llegando a Bélgica, pero al tiempo regresó y encontró su escuela convertida en hospital militar.

Arthur Rimbaud se dirigió entonces a París (Francia) y fue testigo de los disturbios provocados por la amnistía decretada por el gobierno de Versalles.

Tras enviarle algunos poemas a Paul Verlaine, entre ellos "El barco borracho" (1871), de sorprendente originalidad, éste lo invitó a la caso donde vivía con su esposa.

Arthur Rimbaud viajó a finales de 1871 y comenzó una tormentosa relación con Verlaine, donde abundaron los excesos.

En 1872 se trasladan a Londres (Inglaterra) y viven en la pobreza y tras una discusión violenta, Verlaine le dispara en la muñeca a Rimbaud y es condenado a dos años de prisión.

Arthur Rimbaud vuelve a París y completa "Una temporada en el infierno" y tiempo después volvió a Londres y terminó "Iluminaciones y Cartas del vidente".

A mediados de 1875 abandonó la escritura y comenzó un trabajo que le proporcionara un ingreso estable, viajando por Europa, Indonesia, Chipre y Adém (Yemen) en 1880, donde se radicó.

En 1884, Arthur Rimbaud comenzó a trabajar como mercader por su cuenta en Harar (Etiopía) y llegó a juntar una considerable fortuna traficando armas, hasta que tuvo un carcinoma en la rodilla.

En 1891 regresó a Francia, donde le amputaron una pierna y murió unos meses después, en Marsella.

Libros destacados

Ver todos sus libros »

Enlaces

Ocupación

Poetas » Poetas siglo XIX » Poetas de Francia

Síguenos