Frases de Arthur Rimbaud

El poeta es realmente ladrón de fuego.

Frases de Ladrón


Pero, se lo ruego, no subraye ni con el lápiz, ni demasiado con el pensamiento.

Frases de Lápiz


Soy el santo, orando en la terraza, como las bestias pacíficas que pacen hasta el mar de Palestina. Soy el sabio del sillón sombrío. Las ramas y la lluvia se lanzan contra la ventana de la biblioteca.

Frases de Biblioteca


Los senderos son ásperos. Los montículos se cubren de retamas. El aire está inmóvil. ¡Qué lejos los pájaros y las fuentes! Tiene que ser el fin del mundo, si avanzamos.

Frases de Fin del mundo


Pues tú te desprendes de los asuntos humanos, ¡de los simples impulsos!

Frases de Simple


A nuestro deseo le hace falta la música sabia.

Frases de Música


Mediante la poesía llegar a lo desconocido.

Frases de Desconocido


Es falso decir: Yo pienso; deberíamos decir: alguien me piensa.

Frases de Falso


Seremos felices. Habrá un nido de besos oculto en los rincones.

Frases de Besos


Y me dirás: ¡busca! , reclinando la cabeza; y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar ese animalito que viaja mucho.

Frases de Nuestro tiempo


La vida es la farsa que todos debemos representar.

Frases de Farsa


Besé sus finos tobillos. Y estalló en risa, tan suave, risa hermosa de cristal.

Frases de Hermosa

Contexto histórico

Decadentismo Poetas malditos Simbolismo Vanguardismo

Influencia en las frases de Arthur Rimbaud

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Ocupación

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Arthur Rimbaud

Frases de Arthur Rimbaud

Frases de Arthur Rimbaud: Poeta francés, representante de la escuela simbolista e integrante del grupo llamado "Los poetas malditos".

Biografía Arthur Rimbaud

Arthur Rimbaud nació en el seno de una familia rural, de padre capitán del ejército y merecedor de la Legión de Honor por su campaña en Argelia y de madre cuya personalidad fuerte, autoritaria y rígida llegaría a detestar.

En 1861, tras tener cinco hijos, el padre abandona a la familia y nunca más saben de él.

Arthur Rimbaud se destacó desde pequeño en el colegio de Charleville por su gran ingenio y capacidad de redacción.

En 1870 se fugó de su casa por primera vez y fue detenido por los soldados prusianos en una estación de París y liberado por su maestro de retórica, Georges Izambard.

Tiempo después intentó fugarse nuevamente, dirigiéndose para el norte y llegando a Bélgica, pero al tiempo regresó y encontró su escuela convertida en hospital militar.

Arthur Rimbaud se dirigió entonces a París (Francia) y fue testigo de los disturbios provocados por la amnistía decretada por el gobierno de Versalles.

Tras enviarle algunos poemas a Paul Verlaine, entre ellos "El barco borracho" (1871), de sorprendente originalidad, éste lo invitó a la caso donde vivía con su esposa.

Arthur Rimbaud viajó a finales de 1871 y comenzó una tormentosa relación con Verlaine, donde abundaron los excesos.

En 1872 se trasladan a Londres (Inglaterra) y viven en la pobreza y tras una discusión violenta, Verlaine le dispara en la muñeca a Rimbaud y es condenado a dos años de prisión.

Arthur Rimbaud vuelve a París y completa "Una temporada en el infierno" y tiempo después volvió a Londres y terminó "Iluminaciones y Cartas del vidente".

A mediados de 1875 abandonó la escritura y comenzó un trabajo que le proporcionara un ingreso estable, viajando por Europa, Indonesia, Chipre y Adém (Yemen) en 1880, donde se radicó.

En 1884, Arthur Rimbaud comenzó a trabajar como mercader por su cuenta en Harar (Etiopía) y llegó a juntar una considerable fortuna traficando armas, hasta que tuvo un carcinoma en la rodilla.

En 1891 regresó a Francia, donde le amputaron una pierna y murió unos meses después, en Marsella.

Libros destacados

  • Una temporada en el infierno (1873)
  • Iluminaciones y Cartas del vidente (1874)
  • Poesías y otros textos (1873)
  • cartas (1891)

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